Grace Nehmad; filosofa existencial. Puedes leer mis libros en amazon. En Kindle y para imprimirlos si gustas Hoy te recomiendo El Extranjero
viernes, 31 de julio de 2020
Unidos
Pourquoi cette solitude sur terre?
בגדים
miércoles, 29 de julio de 2020
Husserl y Levinas
Edmund Husserl
Husserl nace en
1859 y es hijo de judíos de la alta burguesía. Estudio matemáticas y astronomía.
Buscaba sus temas y nada le era suficiente. Trabajaba pensando-escribiendo,
solía decir. Husserl se recibe de su doctorado en Viena trabajando el concepto del número, en 1897. Tuvo 3 hijos. Tenía una visión universalista. Su visión
aritmética con su concepto de número y actos mentales conectados con los
números se hizo muy famosa. Quería acceder a lo universal. Buscó en la lógica
pura, quiso no relativizar lo lógico. Buscó en la percepción. Analizó la
intención vacía y la percepción intuitiva, agregando la intencionalidad, que es
dinamismo que le viene de su maestro Brentano quien influye también en Freud. Los
trabajos de Husserl son muy influyentes en especial con su fenomenología. Su fenomenología
es una revolución en filosofía que se recarga en la percepción intencional e
influye en el existencialismo, en la hermenéutica y en Heidegger.
En1610 con Galileo,
vemos las lunas, no dependen de nosotros, existen en sí y por telescopio las
vemos. Husserl diferencia entonces entre el objeto real y el fenómeno que es lo que es conocido y se hace
visible desde los sentidos. Entre el objeto real y el fenómeno hay una
correlación con el sujeto, una forma de ser y un acto consciente. Husserl introduce
así el concepto de reducción fenomenológica, se trata de dejar al mundo fuera de
las cosas y quedarnos enfocados en la conciencia que es centrifuga e
intencional.
Nos habla del noema que es el
contenido objetivo de pensar, el objeto, y de noesis que es la parte activa de la
conciencia, el acto de pensar. Analiza después entonces su concepto de epojé de
un mundo como residuo de la conciencia. Así, el yo que reflexiona logra una evidencia
absoluta. En1916 se hace profesor en Friburgo. En todo Europa su trabajo es
discutido.
En la fenomenología
hay una conciencia interior del tiempo. Dejamos fuera al mundo natural para
entrar en el fenómeno con correlación sujeto-objeto e intencionalidad. Medita
Husserl después sobre el cuerpo social lastimado. Nos habla al final de sus días de almas
germinales, unos para otros. Ayudamos al otro, nos dice, hasta lograr el amor universal. Dijo también, “No sabía que es duro morir, interrumpir y dejar
inconcluso mi trabajo”.
Su pensamiento
fenomenológico al aislar, estudia la percepción directa, en evidencia pura a
través de la reducción fenomenológica y la intencionalidad. Lo triste es que no
nos habló más de las almas germinales. En la ciencia, nos dice, no puedo probar
el método científico en lo humano, es sólo para fenómenos de la naturaleza. Las
formas de vivir con ideas y valores no son un método experimental, es lo fenomenológico.
Para Husserl así, la filosofía es una autorreflexión de la humanidad. En ese
sentido, me interesaban sus almas germinales y sus trabajos inconclusos pues
creo que aún debemos profundizar más en la conciencia para lograr es amor
universal que propone.
Me parece que
puedo comprender la influencia de Husserl en Levinas y quizás la centralidad de
Levinas en el otro no sólo viene del judaísmo, Husserl también era judío, pero
de esta idea para donde ya iba Husserl con sus almas germinales, es decir, también
en el sustento del otro desde el enfoque científico y matemático que llega en Husserl hasta la fenomenología y quizá iba a ir más lejos en ese sentido que luego desarrolla Levinas. No lo sabemos, y creo que valdría la pena tratar de profundizar en ello.
martes, 28 de julio de 2020
Pitágoras y Levinas
Pitágoras y Levinas
Pitágoras fue un filósofo influyente que profundizó en las
matemáticas, pero desde la filosofía y la religión. Nace en la antigua Grecia en
el año de 580 a. C. y muere en el año de 497 a C. en Samos pues huye de los
persas y se va al sur de Italia donde funda su escuela pitagórica que es una
filosofía mezclada con religión y elementos místicos religiosos.
Sus elementos religiosos conciben al hombre con alma y cuerpo, con sacrificios y
ritos.
Para Pitágoras, a diferencia de sus antecesores, el origen
está en lo religioso. Es discípulo de Anaximandro. Para Pitágoras, el tema del alma es central y su
escuela lo introducen en la filosofía griega, se trata de otro yo que acompaña
al cuerpo.
El alma es así incorruptible e inmaterial, eterna y nos
mantiene con vida en el cuerpo. Hay dualismo y su ausencia es muerte. El alma
es armonía
En la escuela pitagórica, eran geómetras y buscan armonía. En
el mundo rige la armonía a través del alma en unión de todo el cosmos. La relación
es cosmos, alma y armonía.
Hay en la escuela una idea de aritmética y geometría mística
de los números, y es un descubrimiento central el teorema de Pitágoras. Los
números para ellos son el fundamento de todas las cosas; elementos reales del
cosmos.
Ellos creían que uno es unidad, dos, línea, tres, triángulo y
el diez lo perfecto, es suma de uno dos tres y cuatro. La naturaleza está así
hecha de números con exactitud y precisión. Agradecen un cosmos armónico y lo musical
está muy presente también en el concepto del alma.
Aquí mencionaremos brevemente el teorema de Pitágoras. Él encuentra
que el triángulo que sabemos cuenta con tres lados, con hipotenusa y los otros
dos son catetos. Así, al elevar a la segunda potencia, es decir, al cuadrado a la
hipotenúsa, ésta es la suma de los cuadrados de los catetos.
Pitágoras es el primer matemático puro y sus avances se
aplican a pesos y medidas. La teoría de la música y de la astronomía influyeron
mucho a su escuela y todo su pensamiento después va a influir en Platón y en Aristóteles.
Entiende Pitágoras la significación funcional de los números
en el mundo objetivo y en la música. Su pensamiento místico y esotérico y de
antiguas religiones mistéricas y orientales hacen de su escuela una especie de secta
religiosa. Su escuela filosófica busca un ideal ascético basado en una
comunidad de bienes cuyo principal objetivo era la purificación ritual o
catarsis de sus miembros. Se purificaban en especial cultivando el saber en la música
y las matemáticas. El filósofo así, es amante del saber.
Su formación
liberal y abstracta de las matemáticas va de lo general a lo particular. Buscó
el teorema y su demostración en las esferas celestes, en la música y armonía a
través de la purificación del alma mediante el estudio y sabiduría. La
naturaleza es así, numérica, sensible y musical
Los filósofos anteriores a esta escuela veían los principios
constitutivos del cosmos en el aire, agua, fuego y tierra y los pitagóricos en
cambio, en los números con leyes y proporciones numéricas que rigen la
naturaleza y los fenómenos naturales. Ven una relación entre el orden cósmico y
el orden moral. El alma es la armonía del cuerpo y la medicina debe restablecer
la armonía del individuo si se enferma. La música es medicina para el cuerpo.
Creen en una purificación ritual y por ejemplo, no comen
animales porque creen en la transmigración de las almas. Creen que el alma
racional está presa del cuerpo y es responsable de sus actos y su conducta que
marca en quien se reencarnará tras la muerte del cuerpo. Esta escuela preparó
el idealismo platónico.
Si comparo a esta escuela con Levinas, veo sus similitudes de
purificación y rituales, de estudio que en Levinas es estudio de Torá. La
importancia de la conducta, aunque en Levinas no por causa de preocupación de
la transmigración del alma. El orden preciso de la creación y sus proporciones
son así, pero por origen divino en Levinas. Levinas sin embargo, no es nada
místico, ni se interesa en los números como lo harán por ejemplo, los
cabalistas.
Lo que destaca en Levinas y me impresiona es el poner al otro
al centro y dirección, razón de ser existencial. Veo que antes de Levinas en la
historia de la filosofía griega hay una preocupación por hacer el bien y por la
buena conducta, pero no con la centralidad que encuentro en Levinas.
lunes, 27 de julio de 2020
Autorretrato con reflexión actual(extracto, libro completo disponible en amazon)
domingo, 26 de julio de 2020
Ética y estética y Levinas (extracto de mi libro El Etranjero, disponible en amazon)
De la ética y
estética y Levinas
En el mundo clásico , la relación entre lo que actualmente llamamos
estética y la ética es incuestionable. En algunos pensadores, como en Horacio,
se impuso la tesis de que el propósito del arte era deleitar e instruir, un
principio que se mantuvo incuestionado, en términos generales, prácticamente
hasta el siglo XVIII. Para el mundo moderno, como señalan Shaftesbury, Lessing,
Moritz, Kant y el romanticismo en su conjunto, la moralidad ya no sería
territorio del arte, de tal modo que habría que estudiar ambas disciplinas de
manera autónoma, y sin embargo, hay muchas obras de arte morales en el sentido
de que su función es educar a la población con un fondo moralizante en su
mensaje. El momento bíblico y el momento
griego para Lévinas explican el desarrollo de la filosofía en Europa que
permearía, como lo vemos también, a la estética (Sarfati, 2010. P.60). La
especialización excesiva acaba conduciendo a una comprensión sesgada, incluso
del pensamiento de un mismo filósofo. De hecho, el mismo vocabulario estético y
el ético comparten términos: la nobleza de una pieza de música y la belleza de
una conducta nos hacen recordar que ambos territorios, por más que la
modernidad se haya empeñado en independizarlos, son inseparables desde muchas
perspectivas. La filosofía moderna Ilustrada funda la ética sobre la razón, ha
resultado ser una propuesta muy limitada para volver a la incorporación de los
aspectos intuitivos y otras dimensiones emocionales del ser humano. Es mejor
recuperar el fundamento estético como una de estas dimensiones, pues ni en Kant
desaparece la relación entre lo bello y lo moral, que se mantiene en forma de
símbolo. No hay manera de eliminar ese simbolismo, sobre todo en el ámbito del
arte, donde la representación de lo moralmente bueno recurre a la belleza.
Schiller reúne de nuevo estética y ética, la autonomía del ánimo y la autonomía
de la apariencia, cuando el deber pasa a formar parte de su naturaleza en la
fábula o invención del idealismo alemán, en donde la educación estética del
hombre es equilibrio entre la razón y el sentimiento. Hay otro modo de
emparentar estética y moralidad en la reflexión teórica contemporánea. Arthur
C. Danto, uno de los filósofos del arte más importantes de la actualidad,
sostiene que, aunque hayan obras idénticas, como en Warhol, difieren en su
intención. Todo ello depende de una teoría del arte, de la intencionalidad de
la obra. En todo caso, de algo que no es necesariamente ―estético‖ en sí (en el
sentido etimológico del término, a saber, sensible). 12 Así, no se puede
invocar una diferencia perceptible entre arte y no arte, como no la hay entre
soñar y estar despierto (Descartes), entre actuar moral o inmoralmente (Kant) o
vivir auténtica o inauténticamente (Heidegger). Para Danto, habría un
paralelismo entre arte y moralidad, no tanto en lo que respecta a la materialidad
de ambas, sino a una cierta formalidad, por así decir, al menos en el sentido
de que lo que constituye a algo en arte o en una acción moral (en el sentido
kantiano) no es algo perceptible. Los rasgos morales de una obra serían
relevantes para su valor en cuanto arte en función de que promuevan la
inteligibilidad de lo que relatan o representan. Muchas obras clásicas nos
invitan a imaginar lo que consideramos éticamente indeseable en la vida real y
solemos considerar eso como un valor artístico. En mi tesis de maestría, bajo
una perspectiva levinasiana demostré que el valor, o más bien la motivación por
la cual surge una obra, sí depende de su intencionalidad y del deseo de
responderle éticamente al otro. La estética no debe desprenderse del objetivo
principal que tenemos los seres humanos, que es responder al otro. Ya que, como
decía Dostoyevski –citado muchas veces por Lévinas-, ―Todos somos responsables
de todos y yo más que los otros. No es fácil defender una obra que se tenga
percibida como no moral, como el caso de los escritos de Georges Bataille. El
impacto y consecuencias de las obras de arte en la sociedad también deben ser
tomados en cuenta. El arte y la moral van de la mano en este aspecto evolutivo
o involutivo, y en todo caso cambiante. 13 Tzvetan Todorov, en un par de
ensayos: ―Artistas y dictadores y ―Arte y ética, publicados bajo el título de
The limits of art, analiza la consideración romántica del arte como la
actividad humana más excelsa, que viene a ocupar el hueco dejado por la
religión, y se convierte, de este modo, en una suerte de gnosis para iniciados
cuya esencia pasa a la política. El futurismo italiano, la vanguardia alemana,
especialmente la Bauhaus, al igual que los futuristas y constructivistas rusos,
buscan cambiar el concepto de arte y su función en la vida y, paralelamente,
los dictadores del siglo XX (Mussolini, Hitler y Stalin) se conciben a sí
mismos como artistas, es decir, entienden la política como un arte cuyo
material son las masas. Se trasvasa así la concepción romántica del genio, que
da la regla al arte por su libre poder creativo, por don de la naturaleza o por
algo semejante —más allá de las reglas, en todo caso, reglas morales incluidas—
a la política. Si el arte está más allá de la moral, la política se situará en
este mismo régimen de excepción: tanto los dictadores como los artistas de
vanguardia quieren crear a partir de la nada, romper con el pasado y con toda
norma que no sea la que se han dado a sí mismos. Kierkegaard en 1983 publica un
libro fundamental sobre este tema, sosteniendo la tesis de diferentes estadíos4
del espíritu, oponiendo el estadio estético y el ético. 4 Para Kierkegaard hay
tres esferas de la existencia.: la estética, la ética y la religión. A estas
tres etapas corresponden dos confines: la ironía entre lo estético y lo ético;
el humor es el confín entre lo ético y lo religioso
https//www.google.com.mx/search?Q=estad%C3%ADos+kierkegard&ie=UTF8&oe=UTF-8&hl=es-mx&client=safari
14 Sus sucesores lo considerarán como una de las primeras figuras
existencialistas. Y coincide con lo que revisamos inicialmente sobre la
concepción moderna de esta relación. Lo moral y lo artístico han sido
entendidos también como subsistemas del sistema global, con intereses
contrapuestos en ocasiones, que hay que armonizar de algún modo. Ética y
estética son entonces disciplinas íntimamente relacionadas. Los intentos de
armonizarlas dentro del sistema global pueden dar resultados muy diversos. Al
colocar a la estética al servicio del otro, como lo abordamos en mi tesis de
maestría, la ética se justifica en sí misma y se torna moralmente positiva, ya
que es de ayuda y de compromiso con el otro. Nuestra propuesta fue distinta a
las que aquí revisamos, porque ellas no ponen a la estética al servicio del
otro en términos levinasianos, ni Lévinas mismo lo hace. Habla de la estética y
del decir y lo dicho, pero no de manera contundente desde la perspectiva de
ayuda al otro que encierra su filosofía. Inicialmente, Lévinas discute con su
amigo Blanchot al respecto y se muestra escéptico ante la mirada del arte,
tachando al artista de soberbio y diciendo que lo único que puede rescatarlo de
su aislamiento y de esa idea de trabajar para la posteridad es su relación con
el otro, la filosofía. En otros términos, para Lévinas, en un artículo de 1948
que dedicó enteramente al arte, sobre ―La realidad y su sombra", deja la
mirada negativa de Platón acerca de los poetas que distorsionan la verdad que
la filosofía busca, para darle a la obra un lugar casi redentor. Lévinas se
muestra cada vez menos severo respecto al arte y termina diciendo que la obra
sale del Mismo y llega al Otro para regresar al Mismo nunca la misma y en este
movimiento dinámico de generosidad radical encuentra su compromiso. Lévinas
concluye en este texto diciendo que: ―sin dejar de ser ellas mismas, ética y
estética podrían desde un punto de vista coherente hacer uno (Lévinas, 1948).
Wittgenstein también aduce que ―ética y estética son lo mismo, o literalmente
―son Uno (Sind Eins). Lo dice en el contexto en que afirma que ―la ética es
trascendental. Y esa trascendencia de la ética (y de la estética, por tanto),
que también se enuncia de la lógica, remite a un ―sujeto que, sin embargo, no
está más allá de los límites del mundo, sino que se determina como ―un límite
del mundo. Lo trascendental es, por tanto, el límite (y el sujeto como ―sujeto
de ese límite, o ―sujetado a dicho límite). Lo ético, como lo estético, al
decir de Wittgenstein, es ―inexpresable. No pueden formarse ―proposiciones al
respecto. Para él, la diferencia entre ética y estética, en la medida en que
son ―lo mismo, es muy sutil…Nos dice: ―el milagro estético es la existencia del
mundo. Que exista lo que existe. Quizás la esencia del modo de contemplación
artística signifique ―contemplar el mundo con ojo feliz. Para Lévinas, ética y
estética no son uno mismo, quizá porque el mundo clásico ha quedado muy atrás y
se han dado todo tipo de expresiones artísticas que ya no pueden definirse como
éticas por sí mismas. Pero tampoco son disciplinas independientes para ser
armonizadas dentro de un subsistema. En mi tesis de maestría en cambio, la
dimensión ética de la estética se adquiere sólo si ésta es puesta al servicio
del otro en términos levinasianos. Pueden darse casos éticos de la estética sin
una intención dirigida, pero en mi tesis de maestría consideramos que dejarlo
al azar no tiene sentido y puede incluso resultar muy negativo en términos
sociales, como sería el caso de Hitler utilizando la música de Wagner con fines
destructivos o el caso del aislamiento del artista que se autojustifica y
autodestruye en la búsqueda del Ser en términos Heideggerianos. Además, me
parece importante mencionar aquí el carácter dual del ser humano y del arte en
general, que en cierta forma es su espejo. Entonces, al hablar de ética y
estética estamos también hablando de las pasiones humanas y su manejo sano. Es
decir, sano en términos de "puesto al servicio del otro", de servicio
social. Nuestras pasiones son inherentes a nuestro carácter humano, pero se
pueden direccionar positivamente. El arte, nos dice Nietzsche, puede ser
considerado como pulsión vital de fuerzas antagónicas: lo apolíneo y lo
dionisiaco. Esto queda determinado por la adopción de las deidades helénicas de
Apolo y Dionisos5 para significar que la evolución del arte está ligada a esta
dualidad, de manera similar a como la generación lo está a la dualidad de los
sexos. Ambas fuerzas son antagónicas, constantemente se excitan entre sí para
procrear nuevos frutos cada vez más enérgicos, sobre los cuales la palabra Arte
tiende un puente. Entre Apolo y Dionisios: en busca del equilibrio
https://www.google.com.mx/amp/s/ 17 Tras la bella máscara de Apolo, que es el
impulso formador de las apariencias, de lo ordenado y armónico, siempre se
encuentra el fondo caótico, informe y del flujo vital efervescente, que es
Dionisos. Apolo domina en las artes figurativas, que son armonía de formas,
mientras que su oponente Dionisos es el dominante en la música, que está
privada de forma, porque significa ebriedad, exaltación entusiasta y
orgiástica. El arte transfigura lo horrible y lo absurdo en imágenes. Este
fondo primigenio del mundo crea como crea el artista su obra: la pluralidad de
lo aparente individualizado. Una segunda consideración en la óptica
nietzscheana refiere al arte como valor metafísico. El mundo no es otra cosa
que arte, nos dice Nietzsche. Esta afirmación sentencia el principio de una
metafísica de artista que refiere a la justificación de la existencia sólo como
fenómeno estético; sólo el arte hace la vida no solamente bella, sino digna de
ser vivida. Generada de esta concepción resulta fundamental la idea del arte en
relación con la vida: tanto en un sentido fisiológico como psicológico, el arte
es concebido como el Gran Estimulante, como aquello que impulsa eternamente al
hombre a vivir, a vivir eternamente. Esta legitimación estética es una visión
particular que tiene el privilegio – según Nietzsche mismo lo admite en El
Nacimiento de la Tragedia – de ser inmoral, no inspirada por la virtud. El arte
es la actividad propiamente metafísica del hombre. Por esta misma vía se
descubre el sentido del artista, esto es, un dios artista completamente amoral
y desprovisto de escrúpulos, que tanto en el construir como en el destruir, en
el bien como en el mal, lo que quiere es darse cuenta de su placer y soberanía
idénticos, un dios-artista que, creando mundos, se 18 desembaraza de la
necesidad implicada en la plenitud y la sobre plenitud. El extremo anterior, en
mi opinión, es demasiado. Me parece que liberar a las fuerzas duales es sano
bajo ciertos lineamientos y dirección. Para mí, es aceptar las dualidades y
encausarlas, propiciar el no juzgar, pero sí conseguir fortalecer las
elecciones sanas de vida en términos de servicio al otro para que se aclaren y
materialicen positivamente. El prójimo en términos bíblicos y levinasianos es
así nuestra brújula de acción. Más aún, afirmar la existencia y el hombre mismo
desde la fórmula trágica para Nietzsche en su sentido más profundo es la
expresión del pensamiento trágico que no pretende orígenes ni fines
determinados, que no tiene metas últimas, que no proyecta hacia el porvenir,
fuera de este mundo. Ese pensamiento que sólo cree en el único mundo existente,
en este mundo donde el esfuerzo y la lucha permanecen eternos. Es allí donde el
hombre trágico instaura la afirmación decidida de la vida, incluso en los
aspectos más enigmáticos y terribles. Lo trágico es la máxima fórmula de la
afirmación de la existencia, que no sólo excluye el más grave dolor, sino que
puede transfigurarlo en un placer superior en virtud de una voluntad victoriosa
y un sentimiento desbordante de vida. Habría que añadir una última afirmación
del Arte: aquélla que Nietzsche llama "embriaguez dionisiaca". Para
que haya arte, según Nietzsche, para que exista algún hacer y contemplar
estéticos, resulta indispensable una condición fisiológica 19 previa: la
embriaguez. En ella lo esencial es el sentimiento de sobre plenitud y de
intensificación de las fuerzas vitales. En El Crepúsculo de los Dioses nos
dice: "El hombre en este estado transforma las cosas hasta que ellas
reflejan el poder de él, hasta que son reflejos de la perfección de él. Este
tener que transformar en algo perfecto es Arte." La sobreabundancia de
fuerzas que se estimulan constantemente, disponen del hombre obligándole a la
producción de imágenes, formas, ritmos, gestos, movimientos. El acto creador en
este sentido está ligado a la sexualidad y la voluptuosidad, con efectos
orgánicos que suponen un incremento de la fuerza vital. El hecho artístico,
lejos de significar la posibilidad de una superación del flujo de las vivencias
subjetivas, expresa el despliegue del impulso creativo que erige y destruye
urgido por su propia necesidad. Considero que somos seres duales y debemos
dejar actuar en nosotros a nuestras pasiones encontradas como propone el texto,
para ser creativos y jugar en nuestras vidas manteniendo una aproximación
existencial curiosa, imaginativa y alegre que exprese y comparta. Jugando se
pierde el miedo al error sin necesariamente perder de vista ciertos objetivos
de vida o ir en contra de reglas morales y de convivencia social. Wittgenstein
propone ―que la máxima de tu conducta oriente tu acción, tu ethos, en relación
con esa condición fronteriza que constituye tu propia condición humana (sólo
que ésta no especifica una multitud de variantes de la misma). No contiene una
diversidad de juegos de la palabra. En el ámbito de la ética y de la praxis,
como distintas modalidades de respuesta posible a una única proposición ética.
Eso es 20 lo que quiero decir, nos dice Trías, que existe una proposición ética
(Wittgenstein pensaba que no existía ninguna); pero nosotros como dicho autor,
añadimos que existe una y sólo una. O que hay una única y exclusiva formulación
de la palabra posible que pueda dar expresión a lo ético. Lo ético sólo admite
esa proposición. Más allá de ella sólo subsiste el silencio, como genialmente
supo comprender Wittgenstein (Trías, 2001). Pero ―algo, un residuo, un cerco de
razón nos llega a los oídos como expresión de un decir que puede dar
determinación a nuestra acción y a nuestra conducta, u orientación a nuestros
modos de vida. Y ese cerco de luz lo constituye, precisamente, la proposición
ética, que es una y única (como uno y único es el ―imperativo categórico
kantiano). También en el ámbito de la estética y del arte es posible destacar
una ―proposición en el más amplio sentido del término, que sería simbólica y se
expande en todas las exégesis posibles de lo simbólico, relativas al habitar,
al crear arte, al juego de las miradas, a la creación de iconos, a la
producción de signos lingüísticos. Esa expresión simbólica tiene la
peculiaridad de permitir una mostración, en el objeto, o en ciertos episodios
del mundo, que, mediada por el decir o hacer simbólico, permita también que ―lo
ético‖ (y en consecuencia la proposición referida, y todo el orden de
experiencia de la libertad que funda), resuene. De hecho, continúa Trías, Kant
concibió esa resonancia cuando dijo que la belleza era un ―símbolo moral‖, y
que el modo de exposición simbólico, en el que indirecta y analógicamente se
exponía ―lo trascendental‖ (y por ende también lo ético, o el uso ético de las
Ideas 21 de la razón), se distinguía de la exposición esquemática que permite la
conjunción de intuición y concepto para la producción de conocimientos (Trías,
2001). Así, el silencio en el resto debe imperar y no dejarse doblegar por
palabras fuera de ese sentido único ético. Quiero decir con esta argumentación
que vengo exponiendo, que no se trata de una sola manera de hacerlo, sería
tiranía, pero sí hay una ética que ilumina, un paraguas que cubre las
soluciones éticas y bellas desde la raíz. Entonces, con la ayuda de Trías
podemos decir que en la relación de ética y estética según Wittgenstein hay una
cercana igualdad que no llega a ser idéntica.
Empatar lo bueno y lo bello al servicio del otro
viernes, 24 de julio de 2020
Cuidar esa boca
Je vie pour illuminer tout autre
אני עוזרת כל אחד עם כל החלקים שלי
jueves, 23 de julio de 2020
La escuela estoica y Levinas
Escuela
estoica,
La escuela fue
fundada por Zenón de Citio en el año 300 a.C. y se basa en el dominio y control
de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida para lograr un control de
estas a través de la razón, de la valentía y del carácter personal. Los
estoicos eran simples y se recargan en el presente. Promueven el hablar cara a
cara con todos y expandirse en el helenismo. La naturaleza humana rige la vida.
Buscaban en esta escuela una ignorancia de lo externo y como el tiempo es
limitado, que no te importe lo que piensen los demás, pero lo que sea relevante
sí lo incorporas. Se buscaba eliminar lo superfluo y lo que te apasiona
exaltarlo. Se recuerda a la muerte como siempre presente en la vida.
Las emociones
como pasiones deben templarse para centrarse en ellas y dominarlas. Proponían
que debes interpretar lo que estudias para tus propósitos. El éxito no importa.
Debes en cambio dedicarte al control y a los hechos. Debes buscar la disciplina
y no depender de lo que no controlas, aprender del fracaso. Abraza el fracaso.
Debes enfrentar tus obstáculos y superarlos.
Soy un animal
social y racional como humano, y como estoico me centro en lo que controlo y lo
que es importante para mí y no en la opinión de otros. Proponen una filosofía
más práctica para el hombre y su hacer en lo cotidiano, un modelo de vida de control,
como un manual de vida práctica. Tienen a Sócrates como referencia y proponen
alcanzar la sabiduría con su ética, filosofía y felicidad.
Dicen que
debemos tener presente siempre el enunciado, “tú también morirás”. Debemos reflexionar
y no atraparnos en el tiempo. Es necesario para ellos trabajar en la autoestima
y autocrítica, saber juzgarte con precisión y autenticidad. Reconocer el error.
Tener paciencia y templanza. No despilfarrar en épocas de seguridad y aprovechar
para fortalecerte y practicar la pobreza. La peor esclavitud es para ellos el
confort. Se deben evitar la frugalidad y prepararse siempre para épocas difíciles
por venir.
Levinas estaba
concentrado en el otro en cuanto a la templanza para él se adquiere al centrar
la existencia en asistir al otro y para él sería en dado caso practicar el
seguimiento de la halajá o normatividad judía. Centrado en escuchar y asistir al
otro ya no cabe pensar tanto en sí mismo. Los estoicos plantean la superación
para ser mejores y enfrentar la propia vida en control, Levinas no se enfoca
para nada en la propia vida ni en enfrentarla, es más bien ayudar al otro en
toda circunstancia, apoyarlo y asistirlo como mejor se pueda. Si en algo está
el cuidado personal es para asistir al otro. Levinas también es simple y un
tanto austero, en especial dice, yo ya he comido suficiente, debo más bien
enfocarme en el otro.
Cumple con los rezos y festividades
judías y se enfoca su filosofía en el otro, cree en la redención como una era
mesiánica de justicia social. Los estoicos no hablan de redención en ningún
sentido, sólo de hechos, de esta vida centrada en el autocontrol y de saber que
la muerte es un hecho inminente. En Levinas, el centro en el otro, la muerte ni
es mencionada en su obra filosófica como preocupación y según el judaísmo
llegará la redención. El tiempo humano en Levinas viene de la creación y va
hacia la redención y debe enfocarse al servicio del otro.
miércoles, 22 de julio de 2020
Theodor Adorno y Levinas
Theodor W. Adorno
y Levinas
Adorno fue sociólogo, filósofo, compositor
musical y crítico de arte. Fue fundador de la escuela de Fráncfort y una figura destacada del neomarxismo europeo.
Iluminó la reflexión cultural sobre el
impacto de los medios masivos de comunicación con un ejercicio pleno del
pensamiento crítico. Fue filosofo y pensador. El siglo pasado es tormentoso con
la revolución rusa, dos guerras mundiales con destrucción y crueldad no
conocida antes. Es con Adorno una reflexión continua y él fue pensador de esta
época convulsa. Se dedicó a la filosofía en estética, sociología sicoanálisis y
en una forma de literatura especial muy propia.
Sus ensayos
destacan por su estilo complejo, oscuro y seductor para el lector. Forma parte
del instituto de Fráncfort. Eran todos ellos investigadores progresistas que huyeron
con el nazismo y se mudaron a los Estados unidos. Adorno se convierte en una figura
engrandecida después del forzoso exilio. Es hijo único de un empresario judío y
una madre católica. Su tía pianista lo influye y estudia piano. En 1924 se
vuelca hacia Husserl y la fenomenología. Tiene intereses estéticos, políticos y
filosóficos. Busca con los expresionistas en la música atonal. Se involucra en
los periódicos vieneses y lo dirige después. Realiza investigaciones sociales
en Fráncfort. Su espíritu crítico es neomarxista, pero es distante del mundo de
la política. Escribe sobre Kierkegaard y la estética y le reprocha al vienes su
subvaloración de la estética respecto a la ética y la religión. Emigró entonces
huyendo del nazismo, se casa en Londres y luego se muda a Los Estados Unidos y
se hace cargo del proyecto de investigaciones allá. Trabaja en una radiofónica en Princeton. En 1941
escribe mucho sobre la dialéctica de la ilustración. En esta obra como parte de
la escuela de Fráncfort se aprecia su desencanto con el marxismo y denuncia a la sociedad occidental
pues ésta destruyó su potencial emancipador. Denuncia la manipulación de la conciencia
de las masas a través de los medios de comunicación pues ello dificulta el pensamiento
crítico.
La nuestra es
una época racional Adorno estudia la racionalidad moderna que se encuentra en
los medios instrumentales y en la técnica y la ciencia, en la organización
social que sirve a un fin, ¿pero es racional el fin?, se pregunta Adorno. Nos
hemos centrado en el medio y el para qué es irracional y nos lleva al estalinismo
y al nacismo que son fines profundamente irracionales. Escribe sobre filosofía
de la nueva música y su obra Mínima moralia en 1951. Regresa a Alemania
y reconstruye el instituto Fránkfort con otros investigadores que como él,
deciden regresar. Otros ya no regresan. Demuestra hostilidad hacia el capitalismo
y el socialismo. Pregunta cómo escribir poesía después de Auschwitz, es
imposible, responde, porque la alta cultura no puede estar por encima de las vicisitudes
materiales e históricas.
Hay disonancias,
refiere, hace una metacrítica del conocimiento, notas de literatura y
reflexiones tonales. Adorno abarca temas musicales, sociológicos y de la complejidad
de la realidad que no se agotaba. Todavía en 1966 habla sobre la dialéctica
negativa, donde rechaza a Hegel y observa un callejón sin salida en el mundo
moderno donde la dialéctica encubre una voluntad burguesa de dominio. Ninguna
teoría escapa al mercado, argumenta. Los objetos no se reducen a su concepto. El
destino de todo concepto es su agotamiento. Defiende una negación
irracionalista pues se debe ir más allá del concepto por medio del concepto.
Adorno fue un destacado
pensador de reflexión de la industria cultural y de los medios de comunicación
de masas que tienen lo bueno y malo en su influencia a la cultura que era sólo de acceso para pocos antes y hoy
todos tenemos acceso. Este es un progreso con costos, ¿qué perdemos? En el
camino la crítica y posibilidad revolucionaria se domestican y se manipula a
las conciencias. En radio, cine y televisión pasa esto, nos dice Adorno y
tampoco le gustan los fenómenos como el jazz. Rechaza todo eso. Muere por un
ataque cardíaco. Su Pensamiento crítico lo defendió hasta el final. Nos concientizó
sobre los efectos negativos de la industria cultural que promete felicidad
plena en productos que son artículos de venta. Las obras de arte son
manipuladas, nos dice Adorno y estas son la representación de la cultura, la burocracia
y la tecnocracia; no hay libertad-
Sus obras
completas con 20 volúmenes de arte y cultura son denunciadoras y críticas de la
modernidad. Nos dice también que el goce individual se cede a la apariencia
social de este goce.
La
investigación en Adorno nos da una visión sofisticada de la realidad moderna, une
al marxismo con la psicología y la fenomenología. Sin embargo, hoy nos queda ya
un poco atrás pues resulta algo elitista entre otros. Hay un tono de desdén y
elitista en su critica que no es positivo. Es desprecio y altanería impide ver
lo positivo de la comunicación. Pero definitivamente sí nos autocomprendemos
mejor con su pensamiento crítico.
Levinas no
parece interesarse en las distorsiones de los medios de comunicación de masas
pues me parece que los ve parte del reflejo social de un egoísmo exacerbado. El
aspecto elitista de Adorno parece totalmente ajeno a Levinas quien pugna por la
justicia social y el trato de respeto y de escucha a todo otro. Dentro de su
figura de investigador, en su estudio, Adorno parece olvidar al hombre dentro
de sus reflexiones y críticas sociales abstractas. Además, ese regreso a
Alemania nos deja un sabor elitista de las ideas de cultura superior alemana
que él mismo critica, como si al final, tampoco logró despegarse de esa parte.
martes, 21 de julio de 2020
Sócrates y Levinas
Sócrates y
Levinas
Sócrates es muy
conocido y nunca escribió nada, se reclamaron muchas corrientes herederas de
él, entre ellas las de Platón y Aristóteles, es enigmático. Platón lo hizo el
protagonista de todos sus diálogos y Aristófanes le dedica las nubes donde
aparece ridiculizado. Sócrates es imagen de contradicción en su figura, es el
problema socrático en el hecho de que no tenemos textos de él.
El era de
Atenas, un plebeyo. De hecho toma el oficio de su madre de comadrona como
origen de aprendizaje y conocimiento. Era un gran conversador. Reunió a las
grandes figuras de la época, era pesado e impertinente.
Lo acusaron de
impiedad, de no creer en los dioses de la ciudad y de intentar introducir
nuevos dioses; de corrupción a la juventud. Su juicio fue político y algunos
nobles conservadores querían reprimirlo. Pero en el juicio eligió morir en la
polis, “prefiero morir en Atenas que vivir exiliado”, dijo. Sócrates fue
condenado y su condena marcó a Patón quién se alejó de Atenas y cuando regresó
nunca aceptó ningún cargo político.
A través de Platón la influencia de
Sócrates queda incrustada en la historia de la filosofía. Casi 2500 años
después Nietzsche dijo que él era el culpable de la decadencia de la sociedad
occidental. Sócrates buscó una filosofía práctica y de justicia, del camino al
bien y a la democracia; a la ética. Quizás no fue el primero, los pitagóricos
lo buscaron así, pero su reforma ética de cambio por intelectualismo moral fue una
diferencia importante que marcó a su pensamiento y legado. Él pensaba, si sabes
qué es el bien ya lo llevas a cabo y de otra manera no puedes. Entonces, bien
igual a conocimiento y mal a ignorancia. Para llegar a la virtud planteó un método
dialéctico, pues primero debes destruir lo falso y después surge la verdad.
Dice: “sólo sé
que no sé nada” (es su frase famosa e irónica), pero al menos soy consciente de
mi ignorancia y el oráculo dijo, nos dice, que él era el más sabio. Se trata
con su método de que el otro se desprenda de conocimientos falsos al demostrarle
que lo que cree en realidad no es cierto. Plantea preguntas cortas y evidentes
a sus alumnos para que ellos mismos lleguen a la verdad. Fue odiado por eso
relativizaba y ridiculizaba el conocimiento de los demás. Dice que es como la
embarazada que lleva a la verdad dentro, a su hijo, y la comadrona se lo extrae.
El maestro debe extraer la verdad de dentro de sus alumnos y no es dar conocimiento,
es dar a sus alumnos preguntas para que ellos lleguen a él. Conócete a ti mismo
es su lema. Su voz interior era guía, era su dios y ese dios es la conciencia
moral dicen hoy. Por ello pudo ser pensado como un liberador o como un poseído
y por eso lo acusaron.
Aquí podemos
ver los orígenes de un Heidegger que busca esa voz interior, al ser, sin
importar nada más. También vemos los orígenes de la dialéctica de Hegel y las
distorsiones que en esas búsquedas de la verdad y las demostraciones se han
dado. Supuestamente el alumno llega a “la verdad” con las preguntas del
maestro, como si existiera una sola verdad y el maestro, figura dominante, la
conoce siempre.
Es cierto
quizás como afirma Nietzsche que de este pensamiento se han dado varias
distorsiones en el enfoque de vida de nuestras sociedades occidentales. Levinas
estaría de acuerdo con Nietzsche me parece. Esa búsqueda de la voz interior como
motor existencial no parece haber dado buenos resultados como se vio en la shoah,
nos diría Levinas. El centro puesto en el otro, de ahí derivan para Levinas el
hacer el bien y la justicia social y no en esa búsqueda engañosa de la verdad.
Un Merleau Ponty, se opondría a estas verdades absolutas y enfoque de vida
duales que terminan por rechazar y no incluir, acentuaría Levinas.
lunes, 20 de julio de 2020
Ricoeur y Levinas
Paul Ricoeur y
Levinas
Paul Ricoeur nace
en 1913 en Francia en una familia protestante y muere su madre al nacer él. Se
cría en el protestantismo. Tenía dos fotos en la cabecera de su cama y no sabía
cuál era de su madre. Su padre muere en la guerra de 1914 y él crece sin
padres. Lo educan sus abuelos, quizá de ello proviene su juego constante de presencia
y ausencia. Era devorador de libros y se adelantaba. Recibe una fuerte
educación literaria y religiosa luterana. En el liceo un importante profesor de
marina francesa lo marca, era neo-tomista de Aquino y abierto a lo
contemporáneo. En 1933 se hace filósofo y en 1934 descubre en la sorbonne la
fenomenología de Husserl.
Descubre también
a su maestro Gabriel Marcel. Ricoeur busca revelar los problemas de la
existencia humana y después buscar su sentido. También lo influye su maestro Nabert.
Sus estudios se centran en el mal y en la fenomenología, en la hermenéutica y en
la reflexión del yo filosófico. Ricoeur es un espíritu reflexivo. Le intrigan
la libertad y problema del mal. Es llamado como oficial de reserva en la
segunda guerra mundial. Los de su tropa deciden rendirse y devienen prisioneros
en el límite de Polonia. En ese tiempo, como disciplina de supervivencia
traduce a Husserl y con un lápiz sin goma.
Mientras
escribe vive una experiencia extrema, lo inhumano en lo humano. Se mira como un
hombre abstracto que piensa y nace su libro de lo involuntario en lo
voluntario. Lo escribió como complemento a la fenomenología de la percepción de
Merleau Ponty.
Al ser liberado
es profesor y sigue sus estudios de fenomenología y nace su tercer hijo. Tristemente
ese hijo se suicida a sus treinta años, una tragedia para Ricoeur que quiere
comprender el mal.
En1948,
inspirado en Gabriel Marcel y Carl Jaspers, publica su filosofía de la miseria
y de la paradoja. En 1950 sostuvo su tesis de doctorado titulada inhumanidad en
la humanidad. Su gran preocupación por lo vivido es el mal y ve que los humanos
expresamos en gestos y en símbolos esa parte y por eso quiere recurrir a un método
que integre esos lenguajes no hablados. Los lenguajes simbólicos son injerto de
hermenéutica en la fenomenología para entender el mal.
Busca en los mitos
y en la simbólica del mal. Quiere leer e interpretar. Los mitos son símbolo y
se libera su sentido al analizarlos, el origen profundo del mal y por dónde
ingresa al hombre. Esta es la paradoja de la finitud e infinitud del hombre, su
grandeza y soberbia, su ser y contra su ser. Al descubrirse así, debe
pacificarse y reconciliarse.
Es necesario,
nos dice, no dejarse atrapar por formas de terror del mal que entran en el
hombre sobre todo a partir del poder político. El hombre es falible y la
simbólica del mal lo persigue.
Ricoeur se hace
profesor de filosofía en 1957 en la Sorbona. En sicología se deja influir por
Freud. Pasa de la interpretación de la cultura al símbolo ya no sólo religioso.
Se trata de una obra cultural humana y ya no sólo religiosa. Une a la modernidad
cartesiana con el yo, pero ya no con el yo de Marcel que es opaco, es un yo soy
más de lo que sé de mí. Incorpora así la dimensión inconsciente y la arqueología
del sujeto. Después penetra en las letras, historia y verdad.
Sus actividades
e investigaciones van cambiando. Enseña un cruatrimestre por año en su última
etapa de vida. Publica el Discurso de acción. Después ser profesor es más itinerante
y en una tercera etapa, el lenguaje entra al centro de sus investigaciones con
la metáfora y luego la narrativa y los textos.
Al final busca la referencia del lenguaje oral
y escrito. Decir algo de la realidad en tiempo y narración. Busca en los libros
la identidad del hombre, en el encuentro del lector con el texto.
Al leer autor está muerto y el diálogo con el
texto y su sentido prioritario se da desde mí, se trata de comprenderme ante el
texto. Tiempo y relato, sí mismo como otro.
En la última
etapa de investigación habla de la historia. Su tema de vida es orientado ahora
hacia la historia. Busca la distinción entre mismidad e ipsedad, ética y moral.
Recoge la muerte del sujeto entre Nietzsche y Descartes. Dialoga con relatos
míticos con culturas y pueblos. Para él la filosofía es diálogo abierto y no
una mera doctrina.
Su fenomenología e interpretación son legado
completo de Ricoeur, pues él quiere una fenomenología aterrizada.
Como vimos, busca
el sentido del hombre en el sentido simbólico y ello es una gran aportación. Sus caminos de la hermenéutica son etapas de filosofía
práctica, ética y política.
Ricoeur liga la
experiencia intuitiva de Husserl a la fenomenología trascendental. La hermenéutica
busca traducir e interpretar, es exégesis de las escrituras sagradas y Ricoeur
la trae al texto en investigación como método. La comunicación moderna es
verbal y no verbal como vimos.
Martin Heidegger
introduce el texto circular interpretativo, texto y contexto y lo utiliza Ricoeur
tomando en cuenta a las épocas para situar al ser humano en el existir. Ricoeur
plantea que la fenomenología hermenéutica sobrepasa al método.
El encuentro con
la hermenéutica es juego, es posibilidad de crítica y superación con una importancia
de discursos de doble sentido.
El método fenomenológico
y hermenéutico es potencialidad semántica mística arcaica. Hay un mal de la finitud
injerto en la fenomenología de la hermenéutica y el sujeto no se conoce directo
sino a través de los signos depositados por las culturas. Con los signos
modernos Ricoeur recupera los principales conflictos en las interpretaciones.
Es técnico y preciso, usa una lógica simbólica con un lenguaje pleno de interpretación
y doble sentido. En el mundo del texto, Ricoeur está interesado en drenar el
sentido existencial del hombre. Los textos e interpretación contrastan con el lugar
de los hechos que es el fenómeno y se complementa con la compresión del texto. El
método de Ricoeur ayuda a hacer análisis e investigaciones a nivel doctoral.
Me parece que
compagina con las búsquedas y preocupaciones de Levinas que también usa la
exégesis, la literatura y la historia del pueblo judío y cuestiona e interpreta
signos y símbolos para ir más lejos y buscar liberarnos del mal. Los aspectos
culturales en Levinas estarían relacionados con la historia del pueblo judío
como eje interpretativo, en su juego con Dios. El otro al centro en Levinas
pretende resolver el origen del mal y toda violencia. En Ricoeur no alcanzo a
ver las propuestas de solución, quizás sí se trate de llegar al origen de
cierto mal al analizar con los métodos que propone vamos a decir el nazismo, pero
desconozco su obra en este sentido y aquí parece que hablan más que nada de la
importancia de su método de análisis que veo bastante emparentada con el método
de Levinas, Levinas quizás va aún más lejos al proponer el centro en el otro
como motor existencial y solución al problema del mal y llegar a un mundo más
justo que para Ricoeur parece como método de análisis a posteriori y no como
solución aunque ayuda a buscar soluciones a casos particulares que aquí no
aparecen propuestas.
Ricoeur no
propone un nuevo enfoque de vida y quizás influido por Freud, más bien invita a
una terapia social para resolver temas de vida y mejorar, reconciliar y
pacificar, como dice, pero no hay redención posible como en Levinas o no se
vislumbra claramente.
domingo, 19 de julio de 2020
Epicuro y Levinas
Epicuro y Levinas
Epicuro nació 341 A. C. Fue un filósofo griego influido por Demócrito, Aristóteles y los cínicos, se vuelve contra el platonismo y desarrolla su propio pensamiento y ya no el de Platón que tanto estudió. Compra una casa en las afueras de Atenas en un lugar llamado “El jardín” e invita a todos sus amigos a fundar el epicureísmo o Hedonismo racional y atomismo. Allí aprendían de filosofía también mujeres, prostitutas y esclavas, cosa que no se veía en otra parte y las enseñanzas eran diferentes. Para Epicuro todo en el universo estaba hecho de átomos y su visión era materialista. No creía en la rencarnación. Para él, en la muerte, los átomos del alma se disuelven en el cuerpo. Es una sola vida única la que tenemos sostiene y él busca alcanzar la felicidad en ella y concluye que ello sólo se logra a través del placer. Eso no significa que la felicidad se alcance en orgías, en cambio sí en la ausencia de dolor. Enfoca así su filosofía a la mesura. Piensa que deben rechazarse placeres que a la larga causen dolor como las drogas. Se acepta un poco de dolor para evitar uno mayor, como sería ponerse una vacuna, Epicuro defiende así la prudencia y rehúye de los excesos. Para Epicuro las principales fuentes de felicidad después de cubrirse las necesidades básicas eran la amistad, la sabiduría y la paz mental. Vivía con sus amigos como ejemplo y de manera simple y algo austera, no le gustaban los lujos pues para él, el que necesita menos, trabaja menos y puede disfrutar más.
Busca la paz mental a través del estudio, la reflexión y la meditación. El principal enemigo para la paz mental es el miedo y recomendaba no temer a los dioses, pues un ser divino no castiga a la humanidad. Recomendaba no temer al infierno. Lo placentero es fácil de conseguir y no cuesta, disfruta esto y no busques fama ni gloria pues sufres. Todo dolor es pasajero y soportable. No temer. Debo encontrar qué es lo que realmente me hace feliz y es preferible buscarlo en los pequeños placeres de la vida.
Así podrás distinguir entre lo que te causa placer y dolor y ponerlo en práctica. Epicuro no cree en el destino y defiende la idea del azar reflejado en la naturaleza. Sólo en ausencia de causalidad es posible la libertad, nos dice. Renuncia a los placeres de la carne si causan dolor futuro. Para él la filosofía y el conocimiento deben ser útiles para la vida pues de otra manera no tienen sentido.
Me parece que esta visión de la vida da origen a los existencialistas. Lo malo es que puede aplicarse de manera muy negativa como por ejemplo vivir sin ningún compromiso ni idea de causas y efectos. Y desafortunadamente esa falta de responsabilidad es socialmente muy negativa, en especial no hay responsabilidad por el otro.
Pienso que Levinas en cambio propone un objetivo claro de vida basado en el otro y no en ese egoísmo de hedonismo racional. Es verdad que Epicuro nos lleva a la amistad y es incluyente y busca un equilibrio, pero centrándose en sí mismo resulta muy egoísta y se pierde. Como legado y como valores para transmitir me parece que si pierden su dirección. Revolucionó y sí ayudó a desmitificar como también lo hizo Levinas, aunque Levinas para servir al otro y con Dios y la redención en justicia social en el centro de la vida, de todo actuar. Pienso que cada movimiento aporta, a menudo se distorsionan sus premisas o a lo largo del tiempo se quedan cortas sus aportaciones y es necesario buscar más.
Danzas tus formas libres en equilibrioviernes, 17 de julio de 2020
Renaître libre
Pasos nuevos
לתת אהבה
החיים קשים עכשיו. אני מנסה להיות שמחה כדי לעשור אבל זהבאמת קשה. כולם פחדים בדעגים הרבה מאוד. הזמנים האלהרוצים חיים יותר טובים מימנו אבל אנו לא יודים איך. אנו צרכיםלעשות שיני גדול ולענות עם כוח ואמונה.
צרכים לפתוח
הלבינו ביחד
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