Discurso antropomorfista es especifismo humano y no puede centrarse sólo en lo humano aunque luego es por supervivencia. Es priorizar lo humano pero en relación positiva sí y superar violencias incluso entre humanos. Dependemos de otros y ellos de nosotros y la vida debe permanecer viable, hacia la paz.
Grace Nehmad; Pintora y poeta
Grace Nehmad; filosofa existencial. Puedes leer mis libros en amazon. En Kindle y para imprimirlos si gustas Hoy te recomiendo El Extranjero
miércoles, 14 de octubre de 2026
martes, 13 de octubre de 2026
Combinaciones
*"De otro modo que ser o más allá de la esencia" - Emmanuel Levinas, 1974*
Es su libro más difícil y más importante. Si "Totalidad e Infinito" era su obra temprana, esta es la madura, donde se rompe a sí mismo.
Toda la filosofía occidental desde Parménides se ha preguntado *¿qué es el ser?* Heidegger lo llevó al extremo: el Ser es lo más importante.
Levinas dice: No. Antes que el ser, hay otra cosa más antigua: *el Otro.*
La idea central en 3 pasos:
*1. El ser es egoísta.*
Ser, persistir, respirar, comer, ocupar lugar - todo eso es un acto de "yo soy". Para Levinas, el ser es guerra, es comerse al otro para seguir siendo. Tu libertad termina donde empieza la del otro.
*2. Hay algo más allá del ser: el Rostro.*
Cuando te encuentras cara a cara con otro ser humano, especialmente vulnerable, ocurre algo que no puedes reducir a idea. El rostro del otro te dice sin hablar: "No me mates". No es una frase, es una orden ética que viene de antes de cualquier filosofía.
No eliges sentirte responsable. Ya lo eres. Antes de ser, ya estás obligado.
Por eso "de otro modo que ser" - mi humanidad no está en que _soy_, sino en que _respondo_ por ti.
*3. La subjetividad es rehén.*
Aquí se vuelve radical. Yo no soy un sujeto libre que luego decide ser bueno. Soy sujeto _porque_ estoy tomado como rehén por el otro. Soy sustitución: yo por ti.
Levinas usa palabras que suenan religiosas pero son filosóficas: rehén, obsesión, sustitución, expiación. No hablas de Dios, hablas de que cuando ves a alguien sufrir, no puedes no responder.
¿Por qué "más allá de la esencia"?*_
Esencia = lo que algo _es_. Levinas dice que la ética está más allá de lo que las cosas _son_. No me importa qué _es* el otro (judío, griego, bueno, malo). Me obliga por el simple hecho de aparecer.
Es una inversión total:
- Heidegger: primero existo, luego encuentro a los otros.
- Levinas: primero el otro me obliga, y gracias a eso yo llego a existir como humano.
Es el libro que escribió después del Holocausto. Para él, después de Auschwitz no se puede seguir haciendo filosofía como si el Ser fuera lo más sagrado. Lo más sagrado es el "no matarás" que te dice una cara.
Si el laberinto de Leonora era entrar para encontrarte, el laberinto de Levinas es que nunca sales: eres infinitamente responsable del otro, sin salida.
Y ello se combina con la búsqueda de la propia esencia, extrañamente porque parece que estos aspectos son excluyentes y no lo veo así. La propia esencia es importante revelarle con la misión de vida y lo particular pero en combinación con el rostro de todo otro que me interpela y de hecho ese rostro imprevisto que sacude mi historia es parte de esas esencia que debo revelarle y lo necesito para lograrlo.
lunes, 12 de octubre de 2026
Paso a paso
*Mesilat Yesharim - La Senda de los Rectos*
_Rabí Moshe Jaim Luzzatto - Ramjal (1707-1746) - Padua / Amsterdam_
Es el libro de musar más estudiado. No es de filosofía, es un manual de trabajo interior, paso a paso.
Luzzatto dice al principio: no voy a decirte nada nuevo. Todo ya está en el Talmud y midrashim. Solo lo voy a ordenar como una escalera.
*La escalera - 13 escalones:*
1. *Zehirut - Vigilancia:* Parar. ¿Qué estoy haciendo en el mundo? La mayoría vive sin mirar.
2. *Zrizut - Diligencia:* Una vez que ves, muévete rápido. No dejes la mitzvá para mañana.
3. *Nekiut - Limpieza:* Limpiar la acción de intereses egoístas. Hacerlo por Dios, no por quedar bien.
4. *Prishut - Separación:* Separarte de lo que no necesitas. No es ser monje, es no ser esclavo de placeres.
5. *Tahará - Pureza:* Ya no solo la acción, el corazón. Que incluso tu pensamiento sea limpio.
6. *Jasidut - Piedad:* Hacer más de lo que la ley te exige. Ir más allá de la letra.
7. *Anavá - Humildad:* Entender que todo lo que tienes es prestado.
8. *Yirat Jet - Temor al pecado:* Miedo a alejarte, no por castigo, sino por amor.
9. *Kedushá - Santidad:* Cuando todo lo anterior se vuelve naturaleza. Estás pegado a Hashem incluso comiendo y hablando.
10. *Ruaj Hakodesh y Tejiat Hametim:* El resultado.
*La idea clave del Ramjal:*
El mundo es como un laberinto. Dios puso el placer como prueba para ver si te pierdes o encuentras la salida. La salida es parecerse a Él: Él es el que da. Tú también da.
Lo escribió en especial para gente que ya sabe mucho, que ya lee, pero que quiere ordenar lo que sabe para vivirlo.
Es cortito, 26 capítulos. Se estudia un capítulo por semana.
Incluso estos puntos por semanas nos pueden ayudar mucho y creo que se pueden transmitir estas herramientas de trabajo interior a todos, poner la atención mental en ello paso a paso.
viernes, 9 de octubre de 2026
Plantar la semilla
Perashá Bereshit
1:1 En el principio Dios creó los cielos y la tierra. Pero la tierra estaba desolada y vacía; las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios revoloteaba sobre la superficie de las aguas.
Y comienza la creación y ahora que empezamos un nuevo ciclo podemos conectarnos con ese momento originario y plantar la semilla con las tres columnas que nos sostienen de la letra shin,ש, Abraham, Isaac y Jacob, amor, límite y gloria, y sobretodo en amor אהבה, se lee de derecha izquierda. Unida con la shin de cuatro brazos de nuestras matriarcas, fuerza femenina creadora de equilibrio y redención: Sara, Rivka, Lea y Rajel. Y en bet de bereshit:ב, que es casa en integración de nuestras fuerzas duales, en paz.
Meditemos en ello para elevar nuestros pasos en la tierra y realizar nuestra misión en la asistencia al rostro de todo otro que nos interpela y aproximar toda redención, la redención.
Nos dice Rab Sacks:
El Libro de los libros comienza con el comienzo de los comienzos: la creación del universo y la vida. La historia se cuenta desde dos perspectivas diferentes, primero como cosmología (los orígenes de la materia), luego como antropología (el nacimiento de la humanidad). La primera narración (Gén. 1:1-2:3) enfatiza la armonía y el orden. Dios crea el universo en seis días y dedica el séptimo como día de santidad y descanso. El segundo (Gén. 2:4-3:24) se enfoca en la humanidad, no como especie biológica sino como personas en relación. Dios forma al hombre, ve que “no es bueno que el hombre esté solo”, y luego forma a la mujer. La serpiente los tienta; ellos pecan y son desterrados del Jardín. A partir de entonces, el drama humano se despliega como tragedia. Caín asesina a su hermano. Al final de la parashá, Dios ve “cuán grande se había vuelto la maldad del hombre en la tierra” y “se arrepiente de haber hecho al hombre en la tierra”. Dios crea el orden, el hombre crea el caos. ¿Cuál prevalecerá? Si nos escuchamos todo puede cambiar.
Hay dos tipos de culturas: culturas de vergüenza y culturas de culpa. En las culturas de la vergüenza el valor más alto es el honor. En las culturas de culpa es rectitud. La vergüenza significa sentirse mal por no haber estado a la altura de las expectativas que los demás tienen de nosotros. Mientras que la culpa es lo que sentimos cuando no estamos a la altura de lo que nuestra propia conciencia exige de nosotros. Las culturas de la vergüenza suelen ser visuales. La vergüenza en sí tiene que ver con cómo apareces a los ojos de otras personas. La culpa es mucho más interna. No puedes escapar de él haciéndote invisible. Tu conciencia te acompaña dondequiera que vayas, sin importar si los demás te ven. Las culturas de la culpa son culturas del oído, no del ojo. La historia del primer pecado en el Jardín del Edén tiene que ver con las apariencias, la vergüenza, la visión y el ojo. La serpiente le dice a la mujer: “Dios sabe que el día que comáis de ella, se os abrirán los ojos y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Bereshit 3:5). La Torá enfatiza la apariencia del árbol: “La mujer vio que el árbol era bueno para comer y deseable a los ojos, y que el árbol era atractivo como un medio para adquirir inteligencia” (3:6). La emoción clave en la historia es la vergüenza. Antes de comer el fruto, la pareja estaba “desnuda… pero sin vergüenza” (2:25). Después de comerlo sienten vergüenza y buscan esconderse. El pecado de los primeros humanos en el Jardín del Edén fue que siguieron sus ojos, no sus oídos. Sus acciones estaban determinadas por lo que veían, la belleza del árbol, no por lo que escuchaban, es decir, la palabra de Dios que les ordenaba no comer de él.
El judaísmo es una religión de escuchar, no de ver. Escuchar es la tarea sagrada. El mandato más famoso del judaísmo es Shema Yisrael, “Escucha, Israel”. Lo que hizo que Avraham, Moshé y todos los profetas fueran diferentes de sus contemporáneos fue que escucharon la Voz que para otros era inaudible. En una de las grandes escenas dramáticas de la Biblia, Dios le enseña a Eliyahu que Él no se encuentra en el torbellino, el terremoto o el fuego, sino en el “silbo apacible y delicado” (Melachim I 19:12). Se necesita entrenamiento, enfoque y la capacidad de crear silencio en el alma para aprender a escuchar, ya sea a Dios o a un prójimo. Ver nos muestra la belleza del mundo creado, pero escuchar nos conecta con el alma de otro y, a veces, con Dios mientras nos habla, nos llama, nos convoca a nuestra tarea en el mundo. Si me preguntaran cómo encontrar a Dios, diría: Aprende a escuchar. Escuche la canción del universo en el canto de los pájaros, el susurro de los árboles, el choque y el movimiento de las olas. Escucha la poesía de la oración, la música de los Tehilim. Escucha profundamente a aquellos que amas y que te aman. Escucha las palabras de Dios en la Torá y escucha cómo te hablan. Escuche los debates de los Sabios a través de los siglos mientras trataban de escuchar las insinuaciones e inflexiones de los textos. No se preocupe por cómo se ven usted o los demás. El mundo de las apariencias es un falso mundo de máscaras, disfraces y ocultaciones. Escuchar no es fácil. Confieso que lo encuentro formidablemente duro. Pero escuchar solo salva el abismo entre alma y alma, uno mismo y otro, yo y lo Divino.
Me parece fundamental en nuestro enfoque existencial centrarnos como nos marca el shemá en la escucha y como decía yo al principio, así resolvemos dualidades y las integramos, trascendemos y logramos la aproximación que nos marca Rab Sacks. Comencemos el año con la semilla de la proximidad, en escucha y humildad. Logremos así todas las soluciones anheladas y la paz en estos tiempos complejos modernos que corren. Podemos proyectar desde el amanecer de cada día nuestros caminos dorados de amor que contagien su alegría de vivir y materializar a todo otro.
¡Shabat shalom a todos!
Grace Nehmad
jueves, 8 de octubre de 2026
Amanecer
El Zohar y el amanecer
*1. Alot HaShajar - antes del amanecer:*
Es cuando el juicio está más fuerte en el mundo. Por eso dice el Zohar que los Jajamim se levantaban a _tikun jatzot_ y estudiaban Torá hasta el amanecer, para endulzar los dinim. Quien duerme en ese momento, le quitan parte del alma.
*2. El amanecer mismo - Neitz:*
Cuando sale el sol, es Jesed que entra al mundo. Zohar dice:
> "Cuando brilla la mañana, Abraham Avinu se despierta en el mundo" -es Jesed, y Jesed es la luz blanca de la mañana.
Por eso Shajarit corresponde a Abraham. Es la hora del amor de Hashem renovado. Zohar (Parashat Vayera) dice que el amanecer es cuando Hashem recuerda a Israel, como está escrito "Boker, boker" - Hashem renueva la creación cada mañana.
*3. Los relojes de la mañana:*
- Hasta 3 horas del día - tiempo de tefilá, aún hay jesed.
*4. Secreto del gallo:*
Zohar dice que el gallo canta porque ve el alma que baja. Cuando canta a medianoche y al amanecer, anuncia que la Shejiná se está levantando del polvo.
En simple: para el Zohar, la noche es exilio, amanecer es Gueulá. Cada mañana es una mini-redención.
Despertar temprano y si nos es posible ver el amanecer y meditarlo me parece central para introducir luz al mundo y atraer amor en el rostro de todo otro, redención.
miércoles, 7 de octubre de 2026
Cuidar los impactos, respetarnos
La Experiencia del insulto se siente mal como experiencia individual, es nuestra esencia en jaque y debemos respetarnos. Muerte y vida y no deshumanizarnos es bestialización con carga negativa y degrada también al mundo, se destruye la palabra pública y debe valorarse. Podemos contenernos y aprender el intercambio en respeto. Cuidar nuestros impactos y superarnos.
martes, 6 de octubre de 2026
Reconectar la luz interior
Es cortito, 6 pesukim, pero es de los más fuertes para cuando sientes que Hashem se escondió. David HaMelej lo escribió.
1. Para el director, salmo de David.
2. ¿Hasta cuándo, Hashem, me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás Tu rostro de mí?
3. ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, aflicción en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo se engrandecerá mi enemigo sobre mí?
4. Mira, respóndeme Hashem, mi Dios, ilumina mis ojos para que no duerma la muerte.
5. Para que no diga mi enemigo "lo vencí", mis angustiadores se alegren cuando yo caiga.
6. Pero yo en Tu bondad confié, se alegrará mi corazón en Tu salvación, cantaré a Hashem porque me ha recompensado.
Lo que dice Luzzato y los mefarshim:
Este salmo tiene la estructura de todo el duelo judío:
*Versos 2-3: 4 veces "Ad Aná" - ¿Hasta cuándo?* Es el grito. No es falta de emuná preguntar, es emuná preguntar.
*Versos 4-5: Petición.* No pide que le quite el problema, pide "Ha'ira enai" - ilumina mis ojos. Que pueda ver.
*Verso 6: Giro total.* En un segundo pasa de oscuridad a "Veani bejasdeja batajti" - Yo confié. No dice confiaré, dice confié, en pasado, porque la salvación ya está, solo que no la veo.
Es el salmo que se dice cuando sientes _hester panim_, que Hashem escondió la cara.
Decirlo con gran fe y fuerza y saber que todo puede mejorar y podemos madurar para apreciarlo con gran luz y fuerza.