Grace Nehmad

sábado, 18 de julio de 2026

De Levinas en Dieu, la mort et le temps — 1975-1976, Sorbona > "Dieu n’est pas simplement le 'tu' du dialogue. Il est la troisième personne: Il dans la profondeur du Toi" Dios es la tercera persona, el otro que se insinúa cuando sirves agua al otro sin preguntar por qué. Como maestro, no enseñas a Dios como concepto. Enseñas la huella que deja cuando un alumno mira al otro y dice: "tu dolor me concierne". La Mort: La muerte del Otro, no la mía Heidegger dice: "mi muerte me individualiza". Levinas lo voltea: > "La mort d'autrui m'affecte plus que ma propre mort" Le Temps: Tiempo como paciencia, no como proyecto El tiempo no es mío para cumplir metas. Es espera del Otro. Es dia-cronía: tiempo que se rompe. > "Le temps comme rapport à l'Infini, comme patience" Dieu, la mort et le temps es el marco teórico de por qué "ver el infinito" empieza cuando dejas de verte a ti. Empieza cuando, como Akiva, alguien te ve antes de que tú te veas. Parecen ejercicios muy importantes de cambio de enfoque los que propone Levinas en este libro. Me parecen propuestas comprometidas y luminosas para descentrarnos y redescubrir un proyecto de vida más sabio y enfocado a elevar toda existencia en trabajo y amor, en espera y descubrimiento, en acción.

 Levinas en Dieu, la mort et le temps — 1975-1976, Sorbona


> "Dieu n’est pas simplement le 'tu' du dialogue. Il est la troisième personne: Il dans la profondeur du Toi"

Dios es la tercera persona, el otro que se insinúa cuando sirves agua al otro sin preguntar por qué.

Como maestro, no enseñas a Dios como concepto. Enseñas la huella que deja cuando un alumno mira al otro y dice: "tu dolor me concierne".

La Mort: La muerte del Otro, no la mía

Heidegger dice: "mi muerte me individualiza". Levinas lo voltea:


> "La mort d'autrui m'affecte plus que ma propre mort"

Le Temps: Tiempo como paciencia, no como proyecto

El tiempo no es mío para cumplir metas. Es espera del Otro. Es dia-cronía: tiempo que se rompe.


> "Le temps comme rapport à l'Infini, comme patience"

Dieu, la mort et le temps es el marco teórico de por qué "ver el infinito" empieza cuando dejas de verte a ti. Empieza cuando, como Akiva, alguien te ve antes de que tú te veas.


Parecen ejercicios muy importantes de cambio de enfoque los que propone Levinas en este libro. Me parecen propuestas comprometidas y luminosas para descentrarnos y redescubrir un proyecto de vida más sabio y enfocado a elevar toda existencia en trabajo y amor, en espera y descubrimiento, en acción.

Cafecitos parisinos

 Hoy es domingo y mucho cierra por aquí en París. Lo estoy viviendo esta vez como una verdadera local que absorbe todo su calor de verano. A pesar de ser domingo las calles habitadas vibran con sus bicis y motos, sus bolsas enormes de basura y semáforos que detienen muchos automóviles. Entonces el descanso dominical es dudoso. Parece que los que descansan son los dueños de los restaurantes y cafés que quieren ellos mismos tomarse un café con amigos.  Me sumerjo  en las pláticas de los cafés, en su música particular y sus voces e idiomas.  El tiempo vuela y el calor lo estanca.  Aquí no hay tantos perros en las calles como en México. Es gran moda en México  pasearse con los propios perros, parte de la propia identidad. Se ha vuelto una carta de sostén y de identidad ante nuestras carencias que se multiplican con la edad. Nuestros perritos nos acompañan y dan seguridad. Puede ser que en los cafecitos no admiten perros y  nadie puede omitir sus cafecitos.  Quizás la vida sin cafecitos no tiene sentido en París. También la gente ama los bares o hacer del café un bar y tomar vinos, cervezas y aperitivos. A menudo ni el croissant te sirven en los cafecitos, no los ofrecen o se les terminan rápido.  Es bonito sentir la plática y vida vibrante que rescata la soledad del hombre urbano. En mi medio en México  no  siento tan esparcido este tema y por ello quizás abundan los perritos. En cualquier caso yo parto a mi siguiente café de observación.

viernes, 17 de julio de 2026

Ser en amor

 Aquí estoy en París y ya con el regreso dentro. Muy triste en realidad porque soy muy intensa y la vida en la tierra lo es y debo hacerle frente con fe. Estoy llena de intensa intensidad y los vínculos que hago me cuesta mucho dejarlos atrás. Por otra parte no me doy a basto y muchas cosas van cambiando o terminan. Yo pensaba que tal o cual parte de mí continuaría y no pasa eso. Comenzando por mi matrimonio que pensé sería infinito. Lo que sí ha pasado es hermoso todo y con los que he compartido más la vida. Pero nada puedo para retener a los que ya no quieren estar, a lo que ya no quiere seguir y quiere averiguar algo distinto. Yo misma a menudo necesito partir porque lo que fue ya pide crecer y avanzar. Otros aspectos se quedan y creemos no durarán y persisten. Nada se puede más que abrirse. Dejar pasar y ser en amor.

martes, 14 de julio de 2026

Pasar e interpretar el paso

 Se supone que todo es interpretación de los hechos pero a menudo los hechos nos sobrepasan y queremos ser otros, dejar que el tiempo nos ayude a procesar los enojos. Nada cambia. Sólo piedras frías el los pies descalzos.

domingo, 12 de julio de 2026

Resistir

 Las historias de teatro esta vez son las historias de Jean Pierre Vincent y se hace viral su vida parisina. Observa en especial en el ´misántropo’ de Molière el inconforme social, los microcosmos. Leía, representaba y expresaba.  Poner algo en escena, dice, es tratar de aprender algo.  Se trata de criterios y atracciones diferentes. Él tuvo su propio camino en ese sentido. Puso en desequilibrio algo y fabricó algo diferente entre historia y futuro. Es un espectáculo que él defendió hasta el final, pese a la falta de público a veces. Me gusta pensar en que es bueno defender lo propio a pesar de todo pues ese todo habla de muchas carencias poco aceptadas. Al mismo tiempo todos perseguimos una unicidad poco aceptada ni tolerada. En especial en arte, todo se critica y rechaza y a menudo necesita tiempo para anclarse. Como artistas debemos saber resistir y aferrarnos a nuestros dones y brillos y continuar con mucho amor. Nosotros mismos en aceptación y cariño.

Emociones encontradas

 Sucede que vivo dualidades extremas y voy saliendo adelante como puedo. Por fuera parece todo normal pero dista mucho de serlo. En este caso sobrevivo el calor extremo de París y me alejo de mucha acción por lo mismo, para resguardarme del clima hostil pero también de las masas que pelean los lugares populares internacionales. Así es como sueño y sufro al mismo tiempo y rezo porque se extienda y termine mi estancia aquí. En momentos experimentó situaciones muy hermosas y después la tremenda desesperación que urge regresar a casa. Muchas cosas fallan comenzando por mi celular. Carga y no carga. Intermitente como mis emociones. Como mi voz misma que vino a completarse aquí. Quiero apelar a mis maestros pero nunca tienen tiempo y me encuentro sola en París, en un calor infernal. Quiero dar y compartir y todos se van a lo suyo. Muy bonitos todos y luego se van sin más. Me quedo sin fuerzas. Ya vendrán mejores luces. Espero sean más centradas y empujen mi resiliencia.

viernes, 10 de julio de 2026

Flotamos

 Entre el miedo y la esperanza flotan los hombres y se someten a supersticiones distintas. Es la superstición la que guía a la mayoría. No se deja espacio a la sana razón. Se bloquea la libertad de pensamiento y discusión. El orden es necesario dice Spinoza pero debemos lograr la libre elección y huir de los dogmas que confiscan todo sentido. Se busca escapar de la incertidumbre. Hay alianzas y acuerdos que censuran de diferentes maneras. Hay diferentes ortodoxias y prohibiciones. Es difícil luchar contra las diferentes supersticiones y hay solidaridades entre lo teológico y lo político. La disciplina exige cumplir y Spinoza defiende a la filosofía y al pensamiento libre e intercambio entre ciudadanos. Bloquear la libertad obliga a revueltas por parte del pueblo. Los hombres necesitan debatir, libertad y Spinoza aboga por combatir al acto y no a las palabras que deben ser libres. Lo primero es dar libertad de pensamiento y de palabra, es un naturalismo necesario. Pienso seguimos abogando por la libertad de decir y de expresar. Se vuelve complicado cuando se buscan cambios e igualdades que en los hechos se coartan. Poderes soberanos se limitan y no debe ser ya que a menudo provocan más temblores que lo que pasaría en libertad. Podemos retomar nuestro poder interior y ser en libertad, transformar en amor.

Pasar y dejar pasar

 Y pensando más, las cuentas espirituales también se pagan, ¿no? Es que no las vemos esas cuentas pero ahí están. Me esfuerzo para lograr verlas pero no lo consigo en realidad y continúo mis investigaciones. He hecho muchos viajes de lenguas, pero de pintura y poesía en realidad o en combinación, son maravillosos y me reflexionan, pero no creo mejoran mis condiciones materiales de existencia, diría Marx. Entonces no tiene caso viajar, nada encontré. No es necesario ir tan lejos, es lo mismo. Bueno sí me gusta pintar y escribir mis viajes y el resultado es maravilloso, pero regreso a mi lugar descalificado de mujer divorciada y poco independiente. Soy mujer sola que comprende poco sus entornos y protesta ante las valoraciones exteriores castigadoras. Pero mis protestas no tienen eco y ya me cansaron. No quiero más ir en contra de la corriente ni protestar, quiero fluir. No he encontrado cómo lograrlo. Tampoco me parece dejarme destruir. Quizás de entrada en el liceo francés yo me sentía valorada por mis habilidades y muy reconocida y fuera nunca encuentro realmente esa valoración del ser por ser y en igualdad. Me contento con contagiar mi alegría y mis ganas de descubrirme. Me preocupa mi futuro al tener que aceptar todas estas realidades de dominación y sometimiento. Mi entorno no va a cambiar. No comprendo cómo acomodarme en él y hacerlo más soportable.

miércoles, 8 de julio de 2026

Nuevo París

 Estoy en un París diferente y mucho más retador para mí. Ya no soy una jovencita y estoy algo cansada de tanta negación exterior y de tanta falta de cuidado. A nadie le importa nada de los demás y somos seres con muchas carencias. Observo mucho más y reflexiono en mis mundos y lo que realmente logré en ellos hasta ahora. La verdad que me han impuesto miles de impedimentos para todo y parece que nací en una familia que comprende y valora poco lo que hago. Quieren pero en realidad no y hubieran valorado otras cosas, pero los mensajes se cruzaron y no fueron nada claros. Total que no fui nada de lo que querían de mí y lo que yo aspiré no se logró con independencia. Ni modo. Ya me cansé de aventurarme a buscarlo y cruzar mundos y lenguas. Regresaré al maltrato que me corresponde como mujer beduina. Quise escapar de ello. No lo logré. Regreso a lo que me iban a otorgar. Era lo que correspondía. En otros mundos hubiera sido diferente pero es el mismo tema de lo económico que tampoco cuadra. Entonces se trata de aceptar las incongruencias terrenales y pasarlo lo mejor posible en esta dimensión terrenal en la cual no me resolví. Es evidente que las ideas nuevas y bonitas en casa las matan y desaprueban, fuera de casa la competencia no les logra apoyos. Entonces la elección es seguir trabajando en silencio y tratar de ver lo evidente. Es que el tiempo del escape se acabó y no logré hasta ahora al tratar de salir. Silencio y no decirle a nadie nada porque irremediablemente compiten, aplastan y descalifican. Irse pero en el mismo lugar, irse dentro y escalar para adentro. Al final el cambio profundo debo hacerlo yo. Quería compartir en familia mis regalos divinos de manera abierta. No es nada posible. Debo hacerle de otra manera. Las soluciones serán otras y ya vendrán.


martes, 7 de julio de 2026

Regesar a París

 ¡Aquí estoy en París! Me tomó quince años regresar y la verdad que estoy feliz de haberlo logrado. Parecía un sueño imposible, irrepetible. Llegué a mi curso de canto y es también hermoso llegar a la academia, vivirla profundamente. Me doy cuenta de que llevo cantando quince años y soy cantante en sí, soy algunas cosas en sí y combinadas y en varias cosas de la vida práctica fallo bastante, soy otra, como que no puedo estar tan presente porque no compagino con muchas historias alrededor de mí y no me siento comprendida ni aceptada y prefiero no estar tanto, estar un poquito y volar a otra parte. Me gustaría encontrar mi verdadero lugar pero me aprietan los marcos rígidos y me escapo. Al mismo tiempo ya no quiero tanto escape, quiero estar y quedarme. No puedo porque me quieren obligar a no ser mi esencia libre y femenina, limitar mis derechos a ser y existir, coartarme, nulificarme. Mi libre libertad termina siendo al margen del mundo. Al margen de mis mundos. Tomo un poquito de cada uno y vuelo. Es bello y muy doloroso a la vez. Observo, investigo y parto. No sé si existe una mejor manera de ser para mí. Dejar de casarme con mis vacíos. Dejar de casarme con mis padres y mi hijo. Mi hijo en realidad ya voló. Seremos sólo mis padres y yo, aunque entonces mis hermanos se encelan de mi lugar privilegiado. Ya se resolverán estas extrañas luchas y acomodos. Por lo pronto, seguir recorriendo París.