Grace Nehmad

viernes, 21 de agosto de 2026

Rectificar

 Perasha Ki tetse, 

Moshé llega al corazón de las disposiciones detalladas del pacto. La perashá contiene no menos de setenta y cuatro mandamientos. Entre ellos se encuentran las leyes sobre disfunciones familiares, obligaciones morales y legales para con los vecinos y conciudadanos, faltas sexuales, comportamiento moral en relación con asuntos económicos y otras normas de responsabilidad social. La parashá termina con el mandato de estar eternamente vigilantes sobre Amalek, el caso paradigmático de odio y crueldad de la Torá.


Nos dice Rab Sacks:


Ki tetse contiene más leyes que cualquier otra parashá en la Torá, y es posible sentirse abrumado por esta vergüenza de riqueza de detalles. Un verso, sin embargo, se destaca por su total contra-intuitividad:

No desprecies al edomita, porque es tu hermano. No desprecies al egipcio, porque fuiste extranjero en su tierra.

Deut. 23:8


Los mandamientos de Moshé contra el odio son testimonio de su grandeza como líder. Es lo más fácil del mundo convertirse en líder movilizando las fuerzas del odio. Eso es lo que hicieron Radovan Karadzic y Slobodan Milosevic en la ex Yugoslavia y condujo al asesinato masivo y la limpieza étnica. Es lo que hicieron los medios controlados por el estado, describiendo a los tutsis como inyenzi, ("cucarachas"), antes del genocidio de 1994 en Ruanda. Es lo que están haciendo docenas de predicadores del odio hoy en día, a menudo usando Internet para comunicar paranoia e incitar a actos de terror. Finalmente, esta fue la técnica dominada por Hitler como preludio del peor crimen de humanos contra la humanidad.

El lenguaje del odio es capaz de crear enemistad entre personas de diferentes religiones y etnias que han vivido juntas en paz durante siglos. Siempre ha sido la fuerza más destructiva de la historia, y ni siquiera el conocimiento de la shoá ha puesto fin a ella, ni siquiera en Europa. Es la marca inconfundible del liderazgo tóxico.

El liderazgo en su más alto nivel transforma a quienes lo ejercen y a quienes son influenciados por él. Los grandes líderes hacen que las personas sean mejores, más amables y más nobles de lo que serían de otro modo. Ese fue el logro de Washington, Lincoln, Churchill, Gandhi y Mandela. El caso paradigmático fue Moisés, el hombre que tuvo una influencia más duradera que cualquier otro líder en la historia.

Lo hizo enseñando a los israelitas a no odiar. Un buen líder sabe: Odia el pecado pero no al pecador. No olvides el pasado pero no te dejes cautivo por él. Esté dispuesto a luchar contra sus enemigos, pero nunca se deje definir por ellos ni se vuelva como ellos. Aprende a amar y perdonar. Reconoce el mal que hacen los hombres, pero mantente enfocado en el bien que está en nuestro poder hacer. Sólo así elevamos las miras morales de la humanidad y ayudamos a redimir el mundo que compartimos.


Y yo quiero unir esta reflexión de Rab Sacks que se complementa con la conciencia de lo que nos ha lastimado que aparece también al final de esta perashá, debemos saber sanar adecuadamente lo que nos ha lastimado, pues sólo así podremos no repetir, no lastimar a otros.

Deuteronomio 25:17, 

Recuerda lo que te hizo Amalec en el camino, a la salida de Egipto; cómo te acometió sin temor de Dios, matando a los rezagados cuando ibas cansado y debilitado, oh Israel. Pero cuando el Eterno tu Dios te haga descansar de todos tus enemigos en el país que te dio por heredad, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo. No lo olvides.


La reflexión aquí en una dimensión interior es observar lo que te lastima y te ha lastimado en el pasado y hacer cambios y fortalecerte para no dejarte tomar por sorpresa, aprender de las caídas y ver para adelante con nuevas herramientas de trabajo que te construyan en solidez, sin los huecos que ya viste amenazan con derrumbarte. De alguna manera salir a enfrentar un nuevo día es como comienza esta perashá, cuando salgas a la guerra… salimos a la guerra todos los días y podemos hacer recuentos diarios del resultado en nuestras batallas cotidianas y notar lo que nos debilitó y fortaleció a cada paso para ser más cuidadosos al respecto.


Recordemos pues la importancia de la empatía que nos marca Moshé y cuidemos a todo otro. Recordemos al lugar del que fuimos rechazados para aprender de ello y transformar y en cualquier circunstancia de la vida asistamos a todo otro en amor. Seamos conscientes del que nos ha atacado y sepamos sanarlo y sanarnos al revisar lo acontecido para que no se repita. Dentro y fuera busquemos siempre mejorar en conciencia para realizar nuestra misión de vida de asistencia cuya necesidad se refleja en el rostro de todo otro. Este proceso interior nos ayuda a enfrentar y superar las dificultades cotidianas dentro y fuera y por ser mes de Elul, de teshuba o arrepentimiento que nos ayude a rectificar para que llegue así pronto la paz en el mundo.

¡Shabat shalom a todos!

Grace Nehmad

jueves, 20 de agosto de 2026

En el otro somos Uno

 _Zohar, Bereshit I, 3 y Tikuné HaZohar 70 - El artista verdadero revela la belleza oculta que brillará como el firmamento, y en el rostro humano se lee su Tikun o misión de vida.

Todos somos artistas, creadores de nuestros días en la tierra, revelamos. Nuestros rostros son mapa existencial, nuestra mirada el agua de sus mares y ríos, fuerza en movimiento, dirección. En nuestro rostro podremos leer lo que vinimos a hacer a esta tierra y en el rostro de todo otro su camino y nuestro camino juntos sólo en su espejo lograremos comprendernos, unir fuerzas, llegar al anhelado Uno.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Verdad y equilibrio

 Ella, la modelo, es bella pero ella quiere otra cosa, sueña y quiere estar sola. La escritora piensa en ella y en sí misma, se divorció dos veces y le fue difícil pero sí tuvo hijos y su evolución en literatura fue también emocional y trabaja  con su marido pintor. Le interesan sus libros y su vida en equilibrio. Se interesa mucho en la búsqueda de la verdad y en alejar la mentira.  Me parece una importante aspiración y yo también la busco verdades y no es nada fácil pero es una buena aspiración. El equilibrio es ideal pero yo no lo logro realmente es también aspiracional.

domingo, 16 de agosto de 2026

Abrir firmamentos

 Zóhar

Rabi Shimón dijo: Está escrito: “Y pondré mis palabras en tu boca”(Isaías 51:16). ¡Cuánto tiene que esforzarse en la Torá día y noche!, ya que el Eterno escucha la voz de los que se dedican a la Torá, y a cada palabra innovadora que surge de ella. A través de aquella persona que se afana en la Torá, se crea un firmamento.


Pienso que es importante estudiar y crear, agregar las palabras nuevas y abrir firmamentos, creer en que ello se logra con nuestro estudio y acciones, rezos y meditaciones, mirar con ojos nuevos, descubrir y transmitir. De esta manera reinventamos el mundo cada día y damos vida a la Torá para hacerla nuestra aliada y recorrer juntos la existencia, iluminando en nuestro camino a todo otro en amor.

viernes, 14 de agosto de 2026

Gobernar en justicia y elevación espiritual

 Perasha Shoftim:


Habiendo tratado muchos de los aspectos de la adoración en la Tierra Prometida, Moisés ahora se dirige a las instituciones de gobierno. Comienza con el imperativo general de la justicia: debe haber tribunales, jueces y funcionarios en cada ciudad. La justicia debe ser accesible e imparcial. Se deben seguir los procedimientos para el enjuiciamiento de la idolatría, y debe haber una corte suprema para tratar los casos difíciles. Debe haber tres tipos principales de líderes: un rey, sacerdotes y levitas, y profetas. Se emiten advertencias contra la hechicería y la brujería, y contra los falsos profetas. Se deben proporcionar ciudades de refugio como santuarios para aquellos que matan accidentalmente o sin querer. Los testigos conspiradores que testifiquen falsamente serán castigados. Moisés luego se dirige a las leyes de la guerra. La parashá concluye con el procedimiento de expiación a seguir en el caso de un asesinato sin resolver.


Nos dice Rav Sacks:


La perasha de Shoftim se acerca más que cualquier otra parte de la Torá a articular una teoría judía del gobierno. El pueblo estaba a punto de entrar en la tierra. Trajeron consigo una tradición ya antigua, iniciada en los días de Abraham y Sara y continuada a través de sus hijos. En Egipto se habían convertido en un pueblo y una nación, forjados por dos experiencias, su fe distintiva y su persecución y esclavitud. Luego pasaron por dos experiencias que han dado forma a la identidad judía desde entonces: el éxodo y la revelación. Éxodo significaba liberación por Dios. Revelación significa legislación de Dios. Se habían convertido en una nación consciente de su singularidad. En palabras del profeta pagano Bilaam: “Es un pueblo que habita solo, que no se cuenta entre otras naciones”. Sin embargo, a pesar de su antigüedad, había una cosa que no habían experimentado: el autogobierno. Todavía no habían entrado en el país que les habían prometido muchas generaciones antes. Sus antepasados habían vivido allí, pero como individuos, una familia extendida, un clan, aún no como una nación. Ahora había que abordar un problema fundamental. ¿Qué forma de gobierno deberían adoptar? ¿Cómo debe gobernarse la nación? ¿Cómo debe ejercerse el poder? Antes de considerar la respuesta de la Torá, se deben tener en cuenta tres proposiciones de fondo. La primera es que el Israel bíblico no representaba una “religión” en el sentido que esa palabra transmite hoy. La “religión”, tal como la entendemos en el Occidente contemporáneo, es el producto de la Reforma, el cristianismo protestante y la historia de Europa desde el siglo XVII en adelante: las “guerras de religión” y el surgimiento del estado nacional secular. “Religión” en este sentido es una fe y una forma de vida que uno practica en privado, en casa o en un lugar de culto. Tiene poca relación con el dominio público: el gobierno, la sociedad, la economía, los medios, la forma en que ordenamos nuestra vida colectiva. La Torá tiene una visión diferente de las cosas. La fe de Israel se extendió a casi todos los aspectos de su existencia colectiva. Los libros mosaicos contienen legislación sobre el derecho penal y civil, el bienestar y la protección de los pobres, la agricultura y la forma en que se distribuye y trabaja la tierra, las relaciones entre patrón y empleado, etc. Lejos de estar confinada a la vida privada, la Torá está más interesada en el dominio público que en la odisea interior del alma.


La Torá es un intento único de crear una nación gobernada no por la búsqueda del poder o la acumulación de riqueza sino por el reconocimiento del valor de cada persona como imagen de Dios. Para la Torá, como dijo John Locke, “Donde no hay ley, no hay libertad”. De hecho, el sistema judaico podría describirse mejor como una nomocracia. En el famoso dicho, representa “el gobierno de las leyes, no de los hombres”. El sacerdote enseña la palabra de Dios para siempre; el profeta, la palabra de Dios para este tiempo. El rey está más inmerso en las exigencias inmediatas del arte de gobernar. Es menos maestro que enseñado. Se vuelve hacia el sacerdote y el profeta en busca de consejo. No obstante, fue el rey a quien la tradición adjuntó el mandato de leer la Ley (secciones del libro de Devarim) en la reunión nacional cada siete años. Se le encargó que el pueblo no olvidara su pacto con Dios.

La verdadera diferencia entre el judaísmo y la herencia de la antigua Grecia es que los judíos no veían la política como la máxima expresión de la vida colectiva. Era necesario (“Oren por el bienestar del gobierno”, dijo el rabino Hanina, “porque sin él, los hombres se comerían unos a otros vivos”). Pero también estaba, como testifica tan elocuentemente la literatura profética, plagado de peligros de corrupción y compromiso. La mejor defensa de la libertad es asegurar que no todos los poderes se concentren en una sola persona o institución. Era necesario un sacerdocio independiente para garantizar que el servicio de Dios nunca se alistara con fines puramente políticos. Los profetas eran necesarios para “decir la verdad al poder” y exponer la injusticia y la opresión. De ahí la estructura tripartita establecida en Shoftim. Quizás la verdad política más profunda del judaísmo es que las personas no existen para servir al estado. El estado existe para servir al pueblo, cuyo verdadero servicio no es al hombre sino a Dios.


Vemos como dice Rab Sacks la diferencia del judaísmo, de nuestras leyes de la Torá que tienen un enfoque muy diferente para conducir al pueblo judío y a sus miembros. De tan diferente me aparece vanguardista en plena modernidad y nos lleva de la mano a la libertad ordenada individual y colectiva, al equilibrio en los poderes, a la claridad, a saber la importancia de las instituciones para ayudarnos a ser mejores personas y elevar nuestro servicio divino reflejado en el rostro de todo otro. Vayamos en busca de estos ideales cada día de nuestras vidas y logremos la paz anhelada en Israel y en el mundo de esta manera. Nuestra alma unos centímetros arriba de nuestra cabeza para observarlo  todo en conciencia y tomar las mejores acciones en beneficio de todo otro y desde un buen corazón.

¡Shabat shalom a todos!

Grace Nehmad

miércoles, 12 de agosto de 2026

El instante promete

 El virtuoso Jankelevitch nos dice que la gracia de la segunda fe nos es negada. El tiempo nos enfrenta a la muerte y no podemos pensar el tiempo sólo en el tiempo recordando a Bergson. Es Jankelevitch un maestro de las palabras, sus textos nos iluminan. Lo irreversible es la temporalidad del tiempo y el tiempo es irreversible. El hombre es lo que será y es irreversible, no puede regresar, el pasado es pasado. El tiempo es poesía y es lo adorable en él que da poesía y pintura a los que no son artistas decía Jankelevitch, música en sus palabras con conceptos profundos. El tiempo es misterioso y real. Hay mucha nostalgia en estas palabras. El tiempo no es espectáculo, es real y espera en la duración del mundo. Al final es algo pesimista. Pero podemos hacer una primavera de cada instante y lo serio es disponer de nuestras acciones con más meditación. La muerte es el límite de la vida y el instante es posibilidad y sueño a partir de ese límite. Por ello actuamos y hay nostalgia porque el tiempo corre rápido. Es real y fuerte pero pienso podemos leerlo positivo dentro de su irreversibilidad y actuar con fe en el instante como decía Levinas que es mágico y puede ser milagroso.

Abundancia en claridad y persistencia

 Tehilim 65 - El Salmo de la cosecha:

> "Coronaste el año de Tu bondad, y Tus nubes rociarán gordura." [65:12]


Dentro de lo nebuloso todo se aclara y recibimos abundancia, persistimos, hacemos el bien, comenzando por sonreir al nuevo día.

martes, 11 de agosto de 2026

Dar física y espiritualmente

 Del Zohar sobre tzedaká / donativos, estas son las 3 más citadas por el Rambam:


La que te sirve para hoy - Zohar, Vayikrá 71b:

> "Aquel que da tzedaká con corazón alegre, el Santo Bendito Sea lo inscribe en el Libro de la Vida, y su mérito protege al mundo entero."


En arameo original: “Man deiahav tzedaká bejedi jada, Kudsá Berij Hu katav leh beSefer DeJaim”


La del sostén del mundo - Zohar, Terumá 151a:

> "La tzedaká es el fundamento sobre el que se sostiene el mundo. Cuando el hombre da de lo suyo al pobre, hace descender la bondad de arriba hacia abajo y sostiene a los superiores y a los inferiores."


La más dura y hermosa - Zohar Jadash, Ruth:

> "Más hace la mano del que recibe que la mano del que da. Porque el que da, da monedas. Pero el pobre, al recibir, le da al rico la vida eterna. Por eso el pobre debe agradecer al rico, y el rico mucho más al pobre."


Es la inversión que Levinas te explicaba: no eres tú el que hace el favor. Es él el que te permite existir justificadamente.


Vinimos a dar a este mundo de manera física y espiritual y pienso nos debemos concentrar en las dos y valorar las dos pues el compartir y la presencia también dan y mueven montañas, crear y dar en alegría, compartir siempre en amor.