Grace Nehmad

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Cuerpo y alma, IA sin oscuridad

 Ahora dependemos de la IA y Platón convoca este problema en Fedro en la droga de la escritura que al delegar memoria la perdemos y lo mismo pasa hoy con esta dependencia. Son drogas para nuestro espíritu y debemos cuestionar su uso indiscriminado y no perder parte de nuestras capacidades. Pienso que debemos aclarar límites y seguir. Utilizar los beneficios de la IA y librarnos de dependencias oscuras poniendo límites claros y sin olvidar que somos cerebro racional y sensitivo, cuerpo y alma, seres espirituales viviendo una experiencia física en la tierra.

Trascender juntos

 Levinas le da la vuelta a toda la filosofía occidental en especial en su libro trascendencia e inteligibilidad, conferencia original 1984.


Para la filosofía clásica, *inteligibilidad = yo comprendo al otro.* Yo lo meto en mi cabeza, en mi concepto. Si lo puedo explicar, lo domino.


Levinas dice: eso es violencia.


*Su tesis en 3 ideas:*


*1. Trascendencia no es ir a otro mundo, es el Otro.*

Dios, lo infinito, no está arriba. Está en el rostro del otro ser humano. Cuando ves el rostro de alguien que sufre, que te mira, hay algo que te desborda y no puedes meter en una categoría. Eso es trascendencia.


*2. Inteligibilidad no viene de comprender, viene de ser interpelado.*

No entiendo primero y luego respeto. Es al revés: el rostro del otro me dice _“No matarás”_ sin hablar. Esa orden ética es anterior a cualquier razonamiento. Primero soy responsable, después pienso. Por eso dice: _la ética es la filosofía primera_, no la ontología.


*3. El rostro es infinitamente inteligible y a la vez inabarcable.*

Lo ves, es concreto, pero nunca lo puedes agotar. Siempre se te escapa. Tiene una idea de Infinito en ti. Como cuando intentas describir a alguien que amas y las palabras no alcanzan. Ese exceso es lo que hace que el Otro sea trascendente.


*Resumen en una frase de Levinas:*

_“El Otro no es un concepto que yo comprendo, es una presencia que me obliga.”_


De ahí viene su crítica a Heidegger: Occidente quiso comprender el Ser. Levinas dice: antes del Ser está el deber con el otro.


El otro es la respuesta y trascendencia, se nos desborda. Podemos ser responsables en compromiso y desde la mirada ver su alma y lo que de mi necesita y dárselo a la brevedad. En especial, estar presentes y sí, juntos trascender.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Año de amar

 Esta vez es Rosh Hashana

Qué es Rosh Hashaná?

 

Rosh Hashaná en un minuto

Qué: Rosh Hashaná es el “cumpleaños” del universo, el día en que Di-s creó a Adán y Eva, y se celebra como el inicio (la “cabeza”) del año judío.


Cuándo: Rosh Hashaná se observa los dos primeros días del año nuevo judío, 1 y 2 de Tishrei, comenzando al anochecer de la víspera del 1 de Tishrei. En 2025, Rosh Hashaná comienza al anochecer del lunes 22 de septiembre y continúa hasta la noche del miércoles 24 de septiembre (ver más detalles aquí).


Cómo: Se celebra encendiendo velas por la noche, con comidas festivas y dulces de noche y de día, con rezos que incluyen el sonido del shofar en ambas mañanas, y absteniéndose de realizar labores prohibidas (melajá). Consulta nuestra guía para más detalles.


Por qué Rosh Hashaná es importante

Rosh Hashaná significa literalmente “Cabeza del Año”. Así como la cabeza dirige al cuerpo, lo que hacemos en Rosh Hashaná impacta enormemente el resto del año.


En los rezos de Rosh Hashaná leemos que “todos los habitantes del mundo pasan ante Di-s como un rebaño”, y en el Tribunal Celestial se decreta “quién vivirá y quién morirá… quién empobrecerá y quién prosperará; quién caerá y quién se levantará”.


Es un día de plegaria, para pedir al Todopoderoso un año de paz, sustento y bendición. Pero también es un día alegre en el que proclamamos a Di-s como Rey del Universo. Los cabalistas explican que la existencia continua del mundo depende del deseo de Di-s por un mundo, un deseo que se renueva cuando aceptamos Su reinado cada año en Rosh Hashaná.


¿Cómo se llama?

El nombre más común es Rosh Hashaná, como en el tratado talmúdico del mismo nombre.

La Torá lo llama Iom Teruá (Día del Toque del shofar). 1

En los rezos se lo llama a menudo Iom Hazikarón (Día del Recuerdo) y Iom Hadín (Día del Juicio), porque Di-s recuerda a todas Sus criaturas y define su destino para el año.

Junto con Iom Kipur (10 días después), forma parte de los Iamim Noraim (Días Solemnes / Altas Fiestas).

La prioridad: escuchar el shofar

La mitzvá central de Rosh Hashaná es escuchar el shofar , el cuerno de carnero, en ambos días de la festividad (si el primer día cae en Shabat, se toca solo el segundo día).


Los primeras 30 toques se hacen después de la lectura de la Torá en el rezo de la mañana, y 70 más durante (e inmediatamente después de) Musaf, sumando 100 toques en total (en algunas comunidades se hacen 30 más al finalizar). Si no puedes ir a la sinagoga, puedes escuchar el shofar el resto del día. Si no puedes salir de casa, contacta a tu Beit Jabad más cercano para coordinar con un rabino que acuda a tu hogar.


Los toques del shofar incluyen tres tipos: Tekiá (un toque largo), Shevarim (tres toques “quebrados”) y Teruá (al menos nueve toques cortos, muy seguidos). Para más detalles de los sonidos del Shofar


El shofar recuerda el toque de trompeta en la coronación de un rey. Su sonido también llama al arrepentimiento. Además, evoca la Akeidá (Atadura de Isaac), que ocurrió en Rosh Hashaná: un carnero reemplazó a Isaac como ofrenda a Di-s.


Otras prácticas de Rosh Hashaná

Saludos: En la primera noche se desea a un hombre: “Leshaná tová tikatev vetijatém”; a una mujer: “Leshaná tová tikateví vetijatemí” (“Que seas inscripto/a y sellado/a para un buen año”). En otros momentos se dice “Gmar jatimá tová”. (Más sobre los saludos).


Velas: Como en cada gran festividad, mujeres y niñas encienden velas cada noche y recitan las bendiciones. En la segunda noche, usa una llama ya existente y piensa en una fruta nueva (o una prenda nueva) al decir Shehejeianu. Consulta horarios y bendiciones.


Tashlij: En la tarde del primer día (si no es Shabat), es costumbre ir a un lugar con agua y hacer Tashlij, arrojando simbólicamente los pecados al agua, evocando “Y arrojarás todos sus pecados a las profundidades del mar”. El texto corto está en el majzor.


Los rezos de Rosh Hashaná

Gran parte del día se pasa en la sinagoga, pidiendo que Di-s conceda a todas Sus criaturas un año dulce. Los rezos de la noche y la tarde son similares a los de una festividad regular; los de la mañana son más largos.


El libro de rezos festivos, el majzor, incluye todas las plegarias y lecturas de Torá del día. La adición más destacada es la ceremonia del shofar. También hay otros elementos únicos de Rosh Hashaná.


la lectura de la Torá para ambas mañanas.


Primer día: se lee sobre el nacimiento de Isaac y el posterior alejamiento de Hagar e Ismael. 2 La haftará habla del nacimiento del profeta Samuel. 3 Ambos nacimientos ocurrieron en Rosh Hashaná.

Segunda mañana: se lee sobre la ofrenda de Abraham con su hijo Isaac. 4 El shofar recuerda al carnero de esta historia. La haftará habla del amor eterno de Di-s por Su pueblo. 5 .

En la repetición de la Amidá por el jazán se agregan piutim (poesías litúrgicas). En algunas partes solemnes se abre el arca. Varias se dicen de forma responsiva entre el líder y la congregación.


Incluso sin esas piezas, el Musaf de Rosh Hashaná es más largo porque la bendición central se divide en tres: la Realeza de Di-s, el pedido de Recuerdo para bien, y el shofar. Cada una incluye versículos bíblicos sobre el tema y va seguida por una tanda de toques.


Comidas de Rosh Hashaná

Comemos festivo de noche y de día. Como en otras fiestas, empezamos con kidush sobre vino y luego la bendición del pan. Hay diferencias importantes:


El pan (tradicionalmente jalá redonda, a veces con pasas) se moja en miel en lugar de sal, pidiendo un año dulce. Hacemos esto en Rosh Hashaná, en Shabat Shuvá, en la comida previa a Iom Kipur y durante Sucot.

La primera noche se comen manzanas con miel. Antes, se dice la bendición haetz y luego: “Que sea Tu voluntad renovarnos un año bueno y dulce”.

Muchos comen cabeza de pescado o de carnero, deseando “ser cabeza y no cola”.

En muchas comunidades se agregan simanim (alimentos simbólicos): granadas (“que nuestros méritos sean muchos como sus semillas”) y tzimes (guiso dulce de zanahoria; en idish merren también significa “aumentar”).

Es tradicional evitar las nueces (aquí la razón) , y alimentos muy agrios o picantes (como el rábano picante del gefilte fish), porque no queremos un año “amargo”.

En la segunda noche no comemos manzanas, cabezas de pescado, granadas, etc. Sin embargo, antes de partir el pan (y mojarlo en miel), se come una fruta nueva, algo que no probamos desde su última temporada.

. (Descubre la variedad de alimentos simbólicos en comunidades sefaradíes)


¿Qué sigue?

Rosh Hashaná abre los Iamim Noraim. Iom Kipur, con 25 horas de ayuno, rezo e inspiración, llega una semana después. Los días intermedios (los Diez Días de Teshuvá ) son un momento propicio para teshuvá. Luego vienen Sucot y Simjat Torá.


La temporada de Altas Fiestas es un gran viaje del alma, y Rosh Hashaná es el punto de partida.


Más “cabezas del año”

Aunque este es el Rosh Hashaná más famoso, la Mishná menciona cuatro “cabezas de año”. Una es el 1 de Nisán, en la primavera en que salimos de Egipto; otra es el 15 de Shevat, el Año Nuevo de los Árboles. Y, para los jasidim, se celebra el 19 de Kislev como el Año Nuevo del Jasidismo.

Y de Rab Sacks un detalle para acompañar nuestra fiesta y plegarias

https://www.rabbisacks.org/videos/the-deepest-call/

Shana Tová umetuká para todos y elevemos nuestra conciencia en unión este año, esta oportunidad, en el rostro de todo otro en amor🥰🥰

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Feliz año a todos!

 Para Rosh Hashaná hay varios símbolos todos giran alrededor de empezar dulce y con abundancia. Se llaman los *Simanim* (señales):


*En la mesa:*


- *Manzana:* representa la creación, el mundo, la plenitud.

- *Miel:* representa la dulzura.

Comerla para tener un año bueno y dulce.


- *Jalá redonda* - no trenzada larga como siempre. El círculo es el ciclo del año, sin principio ni fin, y la corona.

- *Granada / Rimon* - que tengamos tantos méritos / cosas buenas como semillas tiene la granada (613).

- *Cabeza de pescado o de cordero* - _“que seamos cabeza y no cola”_ - estar al frente, liderando el año.

- *Dátiles, puerro, acelga, calabaza, frijol de carita* - cada uno con un juego de palabras en hebreo para pedir que se alejen los enemigos, que se anulen malos decretos, etc.

- *Zanahoria / Tzimmes dulce* - en yidis _meren_ significa zanahoria y también “multiplicar”, que se multipliquen nuestros méritos.


*Fuera de la mesa:*


- *Shofar* - el cuerno de carnero. Es EL símbolo central. Su sonido despierta, llama a reflexionar y a volver a empezar. Se toca 100 veces.

- *Tashlij* - ir a un río o mar y sacudir simbólicamente los bolsillos para tirar los pecados al agua.

- *Vestirse de blanco* - pureza y nuevo comienzo.

- *Tarjetas de Shaná Tová* - desear año bueno y dulce.

Música en nosotros

 La música nos hace bien y la escuchamos mucho. La Neuro ciencia nos dice mucho. Queremos saber cómo nos influye para ayudarnos. Darwin decía que era anterior al lenguaje pero posiblemente aparece a la par que el lenguaje. Es ancestral y nos hace bien pero no se ha estudiado bien, es curador el canto y a René claude la cura de Alzheimer. Cura memorias y emociones. Es evocadora de recuerdos e identidades. Memorizamos con fenómenos de la vida que enfrentamos y procesos. Los cantos de la madre son curativos. La voz de la madre sana. Tiene virtudes anti dolor.  En la cuna es central. Estar en el canto nos sana.  No está tan medido pero es evidente y lo tratan de documentar hoy en día en laboratorios. Es una percepción de música y otra adquirida. Ajustar los pasos debe trabajarse. Música interior es importante. Pienso que debemos trabajar nuestra música y compartirla, promete sanarnos desde el placer.

martes, 8 de septiembre de 2026

Revelación compartida

 Fenomenología ética


El trabajo de Lévinas se basa en la ética del otro, dónde propone a la ética como filosofía primera. Para Lévinas, el otro no es capaz de ser conocido y no debe ser objetivado o realizado, como lo hace la ontología. Lévinas prefiere pensar en la filosofía como “sabiduría que nace del amor” en vez de “Amor a la sabiduría” (significado etimológico de filosofía).

Lévinas deriva el principio de su ética de la experiencia del encuentro con el Otro. El encuentro cara-a-cara es la relación inevitable en la que la cercanía y la distancia de la otra persona logran sentirse y tener un efecto.

Pienso que debemos propiciar esos encuentros profundos cara a cara y seguir avanzando en la ayuda y revelación juntos desde el compromiso y responsabilidad existencial.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Firmes

 Perasha Nitzavim-Vayelej


La sección de Nitzavím (firmes) contiene algunos de los principios más fundamentales de la fe judía:

La unión del pueblo judío: "Todos ustedes se encuentran hoy firmes ante Di-s, su Di-s, los jefes de sus tribus, los ancianos, los oficiales, todos los hombres de Israel; los niños, las mujeres, el extraño que vive con ustedes; desde el leñador hasta el aguatero".

La futura redención: Moshé advierte sobre el exilio y la desolación de la tierra que ocurrirá si el pueblo abandona las leyes Divinas. Sin embargo luego profetiza que, al final, "Retornarás hacia Di-s...

La practicidad de la Torá: Porque este mandato que te prescribo hoy no está más allá de ti, ni está lejos. No está en el cielo... No está del otro lado del mar... Por el contrario, es muy cercano a ti, en tu boca, en tu corazón, para que lo lleves a la práctica".

El libre albedrío: "Mira, pongo ante ti hoy, la vida y lo bueno, la muerte y lo malo... Y elegirás la vida". (Extraído de Jabad). Vayelej profundiza en la ira de Hashem al encontrar idolatría o que no se ha seguido su pacto, ira que puede llevar a la destrucción de las ciudades. Debemos saber escoger el camino del bien siempre y seguir el pacto.


Nos dice Rav Sacks:


La parashá de esta semana plantea una pregunta que va al corazón del judaísmo, pero que no se planteó durante muchos siglos hasta que la planteó un gran erudito español del siglo XV, el rabino Isaac Arama alrededor de nuestra elección. Moisés está casi al final de su vida. El pueblo está a punto de cruzar el Jordán y entrar en la Tierra Prometida. Moisés sabe que debe hacer una cosa más antes de morir. Debe renovar la alianza entre el pueblo y Dios. Los padres de esta nación habían asumido ese compromiso casi cuarenta años antes cuando se pararon en el Monte Sinaí y dijeron: “Todo lo que el Señor ha dicho, haremos y escucharemos”. (Éxodo 24:7) Pero ahora Moisés tiene que asegurarse de que la próxima generación y todas las generaciones futuras estén sujetas a ella. Quería que nadie pudiera decir: “Dios hizo un pacto con mis antepasados pero no conmigo. No di mi consentimiento. Yo no estaba allí. No estoy obligado. Por eso Moisés dice: No contigo solo hago este pacto y juramento; con ustedes que están aquí con nosotros hoy ante el Señor nuestro Dios lo haré, y también con aquellos que no están con nosotros hoy. Deut. 29:13-14 “Aquellos que no están con nosotros hoy” no puede significar israelitas vivos en ese momento que estaban en otro lugar. Toda la nación estuvo presente en la asamblea. Significa “generaciones que aún no han nacido”. Por eso el Talmud dice: todos somos mushba ve-omed meHar Sinai, “jurados del Sinaí”. (Yoma 73b, Nedarim 8a)


De ahí uno de los hechos más fundamentales sobre el judaísmo: excepto los conversos, no elegimos ser judíos. Nacemos como judíos. Nos convertimos en adultos legales, sujetos a los mandatos, a los doce años para las niñas, a los trece años para los niños. Pero somos parte del pacto desde el nacimiento. Un bat o bar mitzvah no es una “confirmación”. No implica la aceptación voluntaria de la identidad judía. Esa elección tuvo lugar hace más de tres mil años cuando Moisés dijo: “No solo con vosotros hago este pacto y juramento… también con los que no están hoy con nosotros”, es decir, con todas las generaciones futuras. Pero, ¿cómo puede ser esto así? No hay obligación sin consentimiento. ¿Cómo podemos estar sujetos a un compromiso sobre la base de una decisión tomada hace mucho tiempo por nuestros antepasados lejanos? Sin duda, en la ley judía se puede conferir un beneficio a otra persona sin su consentimiento. Pero aunque ser judío es sin duda un beneficio, también es, en cierto sentido, una responsabilidad, una restricción en nuestra gama de elecciones legítimas. ¿Por qué entonces estamos obligados ahora por lo que los israelitas dijeron entonces? Judíamente, esta es la última pregunta. ¿Cómo se puede transmitir la identidad religiosa de padres a hijos? Si la identidad fuera meramente étnica, podríamos entenderla. Heredamos muchas cosas de nuestros padres, más obviamente nuestros genes. Pero ser judío no es una condición genética. Es un conjunto de obligaciones religiosas.


Los Sabios dieron una respuesta en forma de tradición sobre la parashá de hoy. Dijeron que las almas de todas las generaciones futuras estaban presentes en el Sinaí. Como almas, dieron libremente su consentimiento, generaciones antes de nacer. (Shevuot 39a) Elige la vida. En muchas otras religiones, la vida aquí en la tierra con sus amores, pérdidas, triunfos y derrotas, no es el valor más alto. El cielo se encuentra en la vida después de la muerte, o el alma en comunión ininterrumpida con Dios, o en la aceptación del mundo que es. La vida es eternidad, la vida es serenidad, la vida es libre de dolor. Pero eso, para el judaísmo, no es del todo vida. Puede ser noble, espiritual, sublime, pero no es la vida en toda su pasión, responsabilidad y riesgo. El judaísmo nos enseña cómo encontrar a Dios aquí en la tierra, no allá arriba en el cielo. Significa comprometerse con la vida, no refugiarse de ella. No busca tanto la felicidad como la alegría: la alegría de estar con los demás y junto a ellos hacer una bendición sobre la vida. Significa correr el riesgo del amor, del compromiso, de la lealtad. Significa vivir para algo más grande que la búsqueda del placer o el éxito. Significa atreverse mucho. El judaísmo no niega el placer, porque no es ascético. No adora el placer. El judaísmo no es hedonista. En cambio, santifica el placer. Lleva la Presencia Divina a los actos más físicos: comer, beber, intimidad. Encontramos a Dios no solo en la sinagoga sino en el hogar, la casa de estudio y los actos de bondad; encontramos a Dios en la comunidad, la hospitalidad y dondequiera que reparamos algunas de las fracturas de nuestro mundo humano. Es por eso que, aunque pocas religiones son más exigentes, la mayoría de los judíos en la mayoría de los casos se han mantenido fieles al judaísmo, viviendo vidas judías, construyendo hogares judíos y continuando la historia judía. Por eso, con una fe tan inquebrantable como probada, Moisés estaba convencido de que “no sólo con vosotros hago este pacto y juramento… también con los que hoy no están con nosotros”. Su regalo para nosotros es que al adorar a algo mucho más grande que nosotros mismos nos volvemos mucho más grandes de lo que hubiéramos sido de otra manera. ¿Por qué el judaísmo? Porque no hay forma más desafiante de elegir la vida.


Me encantan la claridad y el impulso que nos da Rab Sacks para elegir ser lo que somos, nuestro legado, y cumplir con la cadena de amor en responsabilidad y compromiso. También preocuparnos por pasar la estafeta y nuestro legado cumpliendo con nuestros ciclos existenciales en amor. Ser para todo otro en acción, siempre unidos y cuidando nuestras tradiciones con valor y alegría, con la fuerza y la fe que renuevan nuestro pacto de manera cotidiana y nos engrandecen a niveles espirituales insospechados para aproximar toda redención, la redención final.

¡Shabat shalom a todos! 

Grace Nehmad

lunes, 31 de agosto de 2026

Infinitos trascendentes

 Levinas en su libro ‘Trascendencia e Inteligibilidad’ nos despierta al verdadero infinito en el otro.


La filosofía griega quiso entender todo como *lo Mismo*. Todo lo que veo, lo meto en mi sistema, en mi concepto, lo hago mío. Eso es inteligibilidad normal: entender = poseer.


Levinas dice: eso mata la trascendencia.


Trascendencia no es otro concepto. Es lo que *no cabe* en mi concepto. El Infinito que desborda mi cabeza.


¿Y dónde aparece?


No en una idea abstracta. En el *Rostro del Otro*.


Cuando el otro me mira, no lo entiendo, me enseña. No lo comprendo, me interrumpe. Y esa interrupción es más inteligente que todo mi sistema.


Por eso dice:


*Pensar no es saber, es ser enseñado.*


La verdadera inteligibilidad no empieza cuando yo digo "yo comprendo", sino cuando el otro me dice "tú no me puedes poseer, pero eres responsable de mí".

El espejo negro no es para entenderse. Es para que la trascendencia aparezca como rostro. No como imagen clara, sino como exigencia: "Aquí estoy. Respóndeme".

Es decir en griego -con arte, con concepto- lo que Grecia no supo decir: que el Otro está antes que yo.

Hoy podemos accionar estas ideas levinasianas en el rostro de todo otro y descargar a la tierra infinitos trascendentes en amor.

viernes, 28 de agosto de 2026

Luz retornante

 Perashá ki-tavo 


Moshe instruye al Pueblo de Israel: Cuando entres a la tierra que Di-s te esta entregando como herencia eterna, y la establezcas y la cultives, trae las primeras frutas (bicurím) de tu huerta al Sagrado Templo, y declara tu gratitud por todo lo que Di-s ha hecho por ti. También se dan las leyes de los diezmos en esta perashá y cómo proclamar las bendiciones y maldiciones desde los montes Eival y Grizim y termina con la tojajá o reprimenda.


Nos dice Rab Sacks:


Podemos ver en esta perasha el concepto de felicidad y alegría.

La felicidad, dijo Aristóteles, es el bien supremo al que aspiran todos los humanos. Pero en el judaísmo no es necesariamente así. La felicidad es un valor alto. Ashrei, la palabra hebrea más cercana a la felicidad, es la primera palabra del libro de los Salmos. Decimos la oración conocida como Ashrei tres veces al día. Seguramente podemos respaldar la frase de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de que entre los derechos inalienables de la humanidad se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Pero Ashrei no es el valor central de la Biblia hebrea. Casi diez veces más frecuente aparece la palabra simjá, alegría. Es uno de los temas fundamentales de Deuteronomio como libro. La raíz s-m-ch aparece solo una vez en Génesis, Éxodo, Levítico y Números, pero no menos de doce veces en Deuteronomio. Se encuentra en el corazón de la visión mosaica de la vida en la Tierra de Israel. Ahí es donde servimos a Dios con alegría. La alegría juega un papel clave en dos contextos en la parashá de esta semana. Uno tiene que ver con llevar las primicias al Templo de Jerusalén. Después de describir la ceremonia que tuvo lugar, la Torá concluye de la siguiente manera: “Entonces te regocijarás en todas las cosas buenas que el Señor tu Dios te ha dado a ti y a tu familia, junto con los levitas y el extranjero en medio de ti”. Deut. 26:11


El otro contexto es bastante diferente y asombroso. Ocurre en el contexto de las maldiciones. Hay dos pasajes de maldiciones en la Torá, uno en Levítico 26, el otro aquí en Deuteronomio 28. Las diferencias son notables. Las maldiciones en Levítico terminan con una nota de esperanza. Aquellos en Deuteronomio terminan en una desesperación sombría. Las maldiciones de Levítico hablan de un abandono total del judaísmo por parte del pueblo. El pueblo camina bekeri con Dios, que se traduce de diversas formas como "con hostilidad", "rebeldemente" o "despectivamente". Pero las maldiciones en Deuteronomio son provocadas simplemente “porque no serviste a Jehová tu Dios con gozo y alegría de corazón por la abundancia de todas las cosas”. (Deuteronomio 28:47)


Simjá, alegría, en la Torá nunca se trata de individuos. Siempre se trata de algo que compartimos. Un hombre recién casado no sirve en el ejército durante un año, dice la Torá, para poder quedarse en casa “y traer alegría a la esposa con la que se ha casado”. (Deut. 24:5) Llevarás todas tus ofrendas al santuario central, dice Moisés, para que “allí, en la presencia del Señor tu Dios, tú y tus familias comeréis y os regocijaréis en todo lo que habéis puesto vuestras manos. porque el Señor tu Dios te ha bendecido”. (Deu. 12:7) Las fiestas como se describen en Deuteronomio son días de alegría, precisamente porque son ocasiones de celebración colectiva: “tú, tus hijos e hijas, tus siervos y siervas, los levitas en tus ciudades, y los extranjeros , los huérfanos y las viudas que viven entre vosotros. (Deut. 16:11) Simja es alegría compartida. No es algo que experimentamos en soledad. Hay religiones orientales que prometen paz mental si podemos entrenarnos en hábitos de aceptación. Epicuro enseñó a sus discípulos a evitar riesgos como el matrimonio o una carrera en la vida pública. Ninguno de estos enfoques debe negarse, pero el judaísmo no es una religión de aceptación, ni los judíos han tendido a buscar una vida libre de riesgos. Podemos sobrevivir a los fracasos y derrotas si nunca perdemos la capacidad de alegría. Cada Sucot dejamos la seguridad y la comodidad de nuestras casas y vivimos en una choza expuesta al viento, al frío y a la lluvia. Sin embargo, lo llamamos zeman simchatenu, nuestra temporada de alegría. Eso no es una pequeña parte de lo que es ser judío. De ahí la insistencia de Moisés en que la capacidad de alegría es lo que le da al pueblo judío la fuerza para resistir. Sin ella, nos volvemos vulnerables a los múltiples desastres establecidos en las maldiciones de nuestra parashá. Celebrar juntos nos une como pueblo: eso y la gratitud y la humildad que provienen de ver nuestros logros no como hechos por nosotros mismos sino como bendiciones de Dios. La búsqueda de la felicidad puede conducir, en última instancia, a la autoestima y la indiferencia ante los sufrimientos de los demás. Puede conducir a un comportamiento de aversión al riesgo y a la falta de "atreverse en gran medida". No tanta alegría. El gozo nos conecta con los demás y con Dios. El gozo es la capacidad de celebrar la vida como tal, sabiendo que sea lo que sea lo que traiga el mañana, hoy estamos aquí, bajo el Cielo de Dios, en el universo que Él hizo, al cual Él nos ha invitado como Sus huéspedes. Hacia el final de su vida, después de haber estado sordo durante veinte años, Beethoven compuso una de las mejores piezas musicales jamás escritas, su Novena Sinfonía. Intuitivamente intuyó que esta obra necesitaba el sonido de voces humanas. Se convirtió en la primera sinfonía coral de Occidente. Las palabras que puso en música fueron la Oda a la Alegría de Schiller. Pienso en el judaísmo como una oda a la alegría. Al igual que Beethoven, los judíos han conocido el sufrimiento, el aislamiento, las dificultades y el rechazo, pero nunca les faltó el coraje religioso para regocijarse. Un pueblo que puede conocer la inseguridad y aún así sentir alegría es uno que nunca puede ser derrotado, porque su espíritu nunca puede ser quebrantado ni su esperanza destruida. Como individuos podemos aspirar a la bondad que conduce a la felicidad, pero como parte de una comunidad moral y espiritual, incluso en tiempos difíciles nos encontramos elevados en las alas de la alegría.


Me parece como dice Rab Sacks que a pesar de todas las dificultades que hemos atravesado, somos un pueblo feliz porque nos sabemos elevar en las alas de la alegría a cada instante de nuestras vidas, sabemos compartir el amor y vivimos en convivencia en cada una de nuestras fiestas y en especial en cada shabat.

Somos guerreros que enfrentamos la vida ante todo con y gran corazón cantando y bailando y buscando toda oportunidad y pretexto para compartir en amor y alegría.

¡Shabat shalom a todos!

Grace Nehmad

jueves, 27 de agosto de 2026

Ejemplos de vida

 Exilio e impermanencia. Es este autor especial, René Depestre, ejemplo revolucionario como escritor y poeta. Su objeto es doble desde las miradas paralelas. ¿Quién nos sostiene? La vida es mezcla y somos muchas historias que se comparten e imitan, transmitir los colores de la vida y equilibrios. Caminar la vida y compartirla en amor. Son muchas luchas y tormentas. En los senderos encontramos complices. Viajar buscando y encontrar respuestas. El gusto por el trabajo y la disciplina debe prevalecer, nos dice. Despertar temprano a trabajar pero en fuerza y espacio, dice, sin forzar demasiado para fluir como escritor y poeta y en la vida doble política y social, la realidad se impone. Y saber equilibrar y transmitir.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Caminos paralelos

 Jankélévitch

habla de lo inefable como la música y tocaba el piano mucho. Debussy y Rabel, Satie en su mente y filosofía. No existe casi, es impalpable, inconsistente. Es la vida como la noche de Fauré y el amanecer de Satie, decía. También le gustaba Fauré como la manera de descifrar en música y lo trasladaba a la filosofía. No se requiere de exactitud es aliento al borde, en gracia, recorrer senderos. Es como deslizarse de un elemento a otro. Me parece que utiliza mucho la música para aterrizar las palabras, que nos podemos inspirar en él y ayudarnos de la música para vivir y comprender más. Tampoco se sentía profesional, sólo le gustaba, herramienta de vida. No necesitamos ser profesionales, sólo crear y estar presentes.

martes, 25 de agosto de 2026

Libro más nuestro

 Es su libro más tuyo. No es filosofía sobre el Talmud, es el Talmud como filosofía. Levinas dice: el Talmud ya pensó lo que Grecia olvidó - que el otro está antes que yo.


Las 4 lecturas:


*1. HACIA EL OTRO - Yoma 85a*

_Si es entre hombre y Dios, Kipur perdona. Si es entre hombre y su prójimo, Kipur no perdona hasta que le pidas perdón a él._


Levinas: El perdón no es vertical, es horizontal. No puedes estar bien con Hashem si no estás bien con el rostro frente a ti.


*2. EL TEMPLO - Menajot *

Un Kohen Gadol que se convierte en Saduceo y al final tira sangre hacia el pueblo y no hacia el Kodesh. ¿Por qué? Porque perdió fe en lo invisible.


Levinas: La tentación eterna es convertir lo sagrado en política, en poder. El Templo se destruye cuando lo usas para ti.


*3. LA TENTACIÓN DE LA TENTACIÓN - Sotá 36b*

Yosef huye de la mujer de Potifar. El Talmud dice que vio el rostro de su padre Yaakov en la ventana y por eso no pecó.


Levinas: No es miedo al castigo. Es que un rostro del pasado te mira y te impide traicionar tu futuro. La ética es un rostro que te recuerda quién eres.


*4. UN DIOS HOMBRE- Sanhedrin 38b*

El Talmud dice que el que salva un alma es como si salvara un mundo entero. Y que Dios hizo al hombre solo, no en manada.


Levinas: Cada rostro es un mundo único. No hay humanidad abstracta. Solo hay _este_ rostro, _ahora_, frente a mí. Por eso la letra vav es tan importante - es gancho de unión singular.


Pienso debemos ir hacia el otro y respetar su singularidad. Evitar tentaciones y dirigirnos a nuestra misión en la tierra. Recordar nuestra historia y sus rostros para aportar en amor. Cuidar el aterrizaje de lo santo, de lo sublime y dar siempre en el instante mágico, compartir.

viernes, 21 de agosto de 2026

Rectificar

 Perasha Ki tetse, 

Moshé llega al corazón de las disposiciones detalladas del pacto. La perashá contiene no menos de setenta y cuatro mandamientos. Entre ellos se encuentran las leyes sobre disfunciones familiares, obligaciones morales y legales para con los vecinos y conciudadanos, faltas sexuales, comportamiento moral en relación con asuntos económicos y otras normas de responsabilidad social. La parashá termina con el mandato de estar eternamente vigilantes sobre Amalek, el caso paradigmático de odio y crueldad de la Torá.


Nos dice Rab Sacks:


Ki tetse contiene más leyes que cualquier otra parashá en la Torá, y es posible sentirse abrumado por esta vergüenza de riqueza de detalles. Un verso, sin embargo, se destaca por su total contra-intuitividad:

No desprecies al edomita, porque es tu hermano. No desprecies al egipcio, porque fuiste extranjero en su tierra.

Deut. 23:8


Los mandamientos de Moshé contra el odio son testimonio de su grandeza como líder. Es lo más fácil del mundo convertirse en líder movilizando las fuerzas del odio. Eso es lo que hicieron Radovan Karadzic y Slobodan Milosevic en la ex Yugoslavia y condujo al asesinato masivo y la limpieza étnica. Es lo que hicieron los medios controlados por el estado, describiendo a los tutsis como inyenzi, ("cucarachas"), antes del genocidio de 1994 en Ruanda. Es lo que están haciendo docenas de predicadores del odio hoy en día, a menudo usando Internet para comunicar paranoia e incitar a actos de terror. Finalmente, esta fue la técnica dominada por Hitler como preludio del peor crimen de humanos contra la humanidad.

El lenguaje del odio es capaz de crear enemistad entre personas de diferentes religiones y etnias que han vivido juntas en paz durante siglos. Siempre ha sido la fuerza más destructiva de la historia, y ni siquiera el conocimiento de la shoá ha puesto fin a ella, ni siquiera en Europa. Es la marca inconfundible del liderazgo tóxico.

El liderazgo en su más alto nivel transforma a quienes lo ejercen y a quienes son influenciados por él. Los grandes líderes hacen que las personas sean mejores, más amables y más nobles de lo que serían de otro modo. Ese fue el logro de Washington, Lincoln, Churchill, Gandhi y Mandela. El caso paradigmático fue Moisés, el hombre que tuvo una influencia más duradera que cualquier otro líder en la historia.

Lo hizo enseñando a los israelitas a no odiar. Un buen líder sabe: Odia el pecado pero no al pecador. No olvides el pasado pero no te dejes cautivo por él. Esté dispuesto a luchar contra sus enemigos, pero nunca se deje definir por ellos ni se vuelva como ellos. Aprende a amar y perdonar. Reconoce el mal que hacen los hombres, pero mantente enfocado en el bien que está en nuestro poder hacer. Sólo así elevamos las miras morales de la humanidad y ayudamos a redimir el mundo que compartimos.


Y yo quiero unir esta reflexión de Rab Sacks que se complementa con la conciencia de lo que nos ha lastimado que aparece también al final de esta perashá, debemos saber sanar adecuadamente lo que nos ha lastimado, pues sólo así podremos no repetir, no lastimar a otros.

Deuteronomio 25:17, 

Recuerda lo que te hizo Amalec en el camino, a la salida de Egipto; cómo te acometió sin temor de Dios, matando a los rezagados cuando ibas cansado y debilitado, oh Israel. Pero cuando el Eterno tu Dios te haga descansar de todos tus enemigos en el país que te dio por heredad, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo. No lo olvides.


La reflexión aquí en una dimensión interior es observar lo que te lastima y te ha lastimado en el pasado y hacer cambios y fortalecerte para no dejarte tomar por sorpresa, aprender de las caídas y ver para adelante con nuevas herramientas de trabajo que te construyan en solidez, sin los huecos que ya viste amenazan con derrumbarte. De alguna manera salir a enfrentar un nuevo día es como comienza esta perashá, cuando salgas a la guerra… salimos a la guerra todos los días y podemos hacer recuentos diarios del resultado en nuestras batallas cotidianas y notar lo que nos debilitó y fortaleció a cada paso para ser más cuidadosos al respecto.


Recordemos pues la importancia de la empatía que nos marca Moshé y cuidemos a todo otro. Recordemos al lugar del que fuimos rechazados para aprender de ello y transformar y en cualquier circunstancia de la vida asistamos a todo otro en amor. Seamos conscientes del que nos ha atacado y sepamos sanarlo y sanarnos al revisar lo acontecido para que no se repita. Dentro y fuera busquemos siempre mejorar en conciencia para realizar nuestra misión de vida de asistencia cuya necesidad se refleja en el rostro de todo otro. Este proceso interior nos ayuda a enfrentar y superar las dificultades cotidianas dentro y fuera y por ser mes de Elul, de teshuba o arrepentimiento que nos ayude a rectificar para que llegue así pronto la paz en el mundo.

¡Shabat shalom a todos!

Grace Nehmad

jueves, 20 de agosto de 2026

En el otro somos Uno

 _Zohar, Bereshit I, 3 y Tikuné HaZohar 70 - El artista verdadero revela la belleza oculta que brillará como el firmamento, y en el rostro humano se lee su Tikun o misión de vida.

Todos somos artistas, creadores de nuestros días en la tierra, revelamos. Nuestros rostros son mapa existencial, nuestra mirada el agua de sus mares y ríos, fuerza en movimiento, dirección. En nuestro rostro podremos leer lo que vinimos a hacer a esta tierra y en el rostro de todo otro su camino y nuestro camino juntos sólo en su espejo lograremos comprendernos, unir fuerzas, llegar al anhelado Uno.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Verdad y equilibrio

 Ella, la modelo, es bella pero ella quiere otra cosa, sueña y quiere estar sola. La escritora piensa en ella y en sí misma, se divorció dos veces y le fue difícil pero sí tuvo hijos y su evolución en literatura fue también emocional y trabaja  con su marido pintor. Le interesan sus libros y su vida en equilibrio. Se interesa mucho en la búsqueda de la verdad y en alejar la mentira.  Me parece una importante aspiración y yo también la busco verdades y no es nada fácil pero es una buena aspiración. El equilibrio es ideal pero yo no lo logro realmente es también aspiracional.

domingo, 16 de agosto de 2026

Abrir firmamentos

 Zóhar

Rabi Shimón dijo: Está escrito: “Y pondré mis palabras en tu boca”(Isaías 51:16). ¡Cuánto tiene que esforzarse en la Torá día y noche!, ya que el Eterno escucha la voz de los que se dedican a la Torá, y a cada palabra innovadora que surge de ella. A través de aquella persona que se afana en la Torá, se crea un firmamento.


Pienso que es importante estudiar y crear, agregar las palabras nuevas y abrir firmamentos, creer en que ello se logra con nuestro estudio y acciones, rezos y meditaciones, mirar con ojos nuevos, descubrir y transmitir. De esta manera reinventamos el mundo cada día y damos vida a la Torá para hacerla nuestra aliada y recorrer juntos la existencia, iluminando en nuestro camino a todo otro en amor.

viernes, 14 de agosto de 2026

Gobernar en justicia y elevación espiritual

 Perasha Shoftim:


Habiendo tratado muchos de los aspectos de la adoración en la Tierra Prometida, Moisés ahora se dirige a las instituciones de gobierno. Comienza con el imperativo general de la justicia: debe haber tribunales, jueces y funcionarios en cada ciudad. La justicia debe ser accesible e imparcial. Se deben seguir los procedimientos para el enjuiciamiento de la idolatría, y debe haber una corte suprema para tratar los casos difíciles. Debe haber tres tipos principales de líderes: un rey, sacerdotes y levitas, y profetas. Se emiten advertencias contra la hechicería y la brujería, y contra los falsos profetas. Se deben proporcionar ciudades de refugio como santuarios para aquellos que matan accidentalmente o sin querer. Los testigos conspiradores que testifiquen falsamente serán castigados. Moisés luego se dirige a las leyes de la guerra. La parashá concluye con el procedimiento de expiación a seguir en el caso de un asesinato sin resolver.


Nos dice Rav Sacks:


La perasha de Shoftim se acerca más que cualquier otra parte de la Torá a articular una teoría judía del gobierno. El pueblo estaba a punto de entrar en la tierra. Trajeron consigo una tradición ya antigua, iniciada en los días de Abraham y Sara y continuada a través de sus hijos. En Egipto se habían convertido en un pueblo y una nación, forjados por dos experiencias, su fe distintiva y su persecución y esclavitud. Luego pasaron por dos experiencias que han dado forma a la identidad judía desde entonces: el éxodo y la revelación. Éxodo significaba liberación por Dios. Revelación significa legislación de Dios. Se habían convertido en una nación consciente de su singularidad. En palabras del profeta pagano Bilaam: “Es un pueblo que habita solo, que no se cuenta entre otras naciones”. Sin embargo, a pesar de su antigüedad, había una cosa que no habían experimentado: el autogobierno. Todavía no habían entrado en el país que les habían prometido muchas generaciones antes. Sus antepasados habían vivido allí, pero como individuos, una familia extendida, un clan, aún no como una nación. Ahora había que abordar un problema fundamental. ¿Qué forma de gobierno deberían adoptar? ¿Cómo debe gobernarse la nación? ¿Cómo debe ejercerse el poder? Antes de considerar la respuesta de la Torá, se deben tener en cuenta tres proposiciones de fondo. La primera es que el Israel bíblico no representaba una “religión” en el sentido que esa palabra transmite hoy. La “religión”, tal como la entendemos en el Occidente contemporáneo, es el producto de la Reforma, el cristianismo protestante y la historia de Europa desde el siglo XVII en adelante: las “guerras de religión” y el surgimiento del estado nacional secular. “Religión” en este sentido es una fe y una forma de vida que uno practica en privado, en casa o en un lugar de culto. Tiene poca relación con el dominio público: el gobierno, la sociedad, la economía, los medios, la forma en que ordenamos nuestra vida colectiva. La Torá tiene una visión diferente de las cosas. La fe de Israel se extendió a casi todos los aspectos de su existencia colectiva. Los libros mosaicos contienen legislación sobre el derecho penal y civil, el bienestar y la protección de los pobres, la agricultura y la forma en que se distribuye y trabaja la tierra, las relaciones entre patrón y empleado, etc. Lejos de estar confinada a la vida privada, la Torá está más interesada en el dominio público que en la odisea interior del alma.


La Torá es un intento único de crear una nación gobernada no por la búsqueda del poder o la acumulación de riqueza sino por el reconocimiento del valor de cada persona como imagen de Dios. Para la Torá, como dijo John Locke, “Donde no hay ley, no hay libertad”. De hecho, el sistema judaico podría describirse mejor como una nomocracia. En el famoso dicho, representa “el gobierno de las leyes, no de los hombres”. El sacerdote enseña la palabra de Dios para siempre; el profeta, la palabra de Dios para este tiempo. El rey está más inmerso en las exigencias inmediatas del arte de gobernar. Es menos maestro que enseñado. Se vuelve hacia el sacerdote y el profeta en busca de consejo. No obstante, fue el rey a quien la tradición adjuntó el mandato de leer la Ley (secciones del libro de Devarim) en la reunión nacional cada siete años. Se le encargó que el pueblo no olvidara su pacto con Dios.

La verdadera diferencia entre el judaísmo y la herencia de la antigua Grecia es que los judíos no veían la política como la máxima expresión de la vida colectiva. Era necesario (“Oren por el bienestar del gobierno”, dijo el rabino Hanina, “porque sin él, los hombres se comerían unos a otros vivos”). Pero también estaba, como testifica tan elocuentemente la literatura profética, plagado de peligros de corrupción y compromiso. La mejor defensa de la libertad es asegurar que no todos los poderes se concentren en una sola persona o institución. Era necesario un sacerdocio independiente para garantizar que el servicio de Dios nunca se alistara con fines puramente políticos. Los profetas eran necesarios para “decir la verdad al poder” y exponer la injusticia y la opresión. De ahí la estructura tripartita establecida en Shoftim. Quizás la verdad política más profunda del judaísmo es que las personas no existen para servir al estado. El estado existe para servir al pueblo, cuyo verdadero servicio no es al hombre sino a Dios.


Vemos como dice Rab Sacks la diferencia del judaísmo, de nuestras leyes de la Torá que tienen un enfoque muy diferente para conducir al pueblo judío y a sus miembros. De tan diferente me aparece vanguardista en plena modernidad y nos lleva de la mano a la libertad ordenada individual y colectiva, al equilibrio en los poderes, a la claridad, a saber la importancia de las instituciones para ayudarnos a ser mejores personas y elevar nuestro servicio divino reflejado en el rostro de todo otro. Vayamos en busca de estos ideales cada día de nuestras vidas y logremos la paz anhelada en Israel y en el mundo de esta manera. Nuestra alma unos centímetros arriba de nuestra cabeza para observarlo  todo en conciencia y tomar las mejores acciones en beneficio de todo otro y desde un buen corazón.

¡Shabat shalom a todos!

Grace Nehmad

miércoles, 12 de agosto de 2026

El instante promete

 El virtuoso Jankelevitch nos dice que la gracia de la segunda fe nos es negada. El tiempo nos enfrenta a la muerte y no podemos pensar el tiempo sólo en el tiempo recordando a Bergson. Es Jankelevitch un maestro de las palabras, sus textos nos iluminan. Lo irreversible es la temporalidad del tiempo y el tiempo es irreversible. El hombre es lo que será y es irreversible, no puede regresar, el pasado es pasado. El tiempo es poesía y es lo adorable en él que da poesía y pintura a los que no son artistas decía Jankelevitch, música en sus palabras con conceptos profundos. El tiempo es misterioso y real. Hay mucha nostalgia en estas palabras. El tiempo no es espectáculo, es real y espera en la duración del mundo. Al final es algo pesimista. Pero podemos hacer una primavera de cada instante y lo serio es disponer de nuestras acciones con más meditación. La muerte es el límite de la vida y el instante es posibilidad y sueño a partir de ese límite. Por ello actuamos y hay nostalgia porque el tiempo corre rápido. Es real y fuerte pero pienso podemos leerlo positivo dentro de su irreversibilidad y actuar con fe en el instante como decía Levinas que es mágico y puede ser milagroso.

Abundancia en claridad y persistencia

 Tehilim 65 - El Salmo de la cosecha:

> "Coronaste el año de Tu bondad, y Tus nubes rociarán gordura." [65:12]


Dentro de lo nebuloso todo se aclara y recibimos abundancia, persistimos, hacemos el bien, comenzando por sonreir al nuevo día.

martes, 11 de agosto de 2026

Dar física y espiritualmente

 Del Zohar sobre tzedaká / donativos, estas son las 3 más citadas por el Rambam:


La que te sirve para hoy - Zohar, Vayikrá 71b:

> "Aquel que da tzedaká con corazón alegre, el Santo Bendito Sea lo inscribe en el Libro de la Vida, y su mérito protege al mundo entero."


En arameo original: “Man deiahav tzedaká bejedi jada, Kudsá Berij Hu katav leh beSefer DeJaim”


La del sostén del mundo - Zohar, Terumá 151a:

> "La tzedaká es el fundamento sobre el que se sostiene el mundo. Cuando el hombre da de lo suyo al pobre, hace descender la bondad de arriba hacia abajo y sostiene a los superiores y a los inferiores."


La más dura y hermosa - Zohar Jadash, Ruth:

> "Más hace la mano del que recibe que la mano del que da. Porque el que da, da monedas. Pero el pobre, al recibir, le da al rico la vida eterna. Por eso el pobre debe agradecer al rico, y el rico mucho más al pobre."


Es la inversión que Levinas te explicaba: no eres tú el que hace el favor. Es él el que te permite existir justificadamente.


Vinimos a dar a este mundo de manera física y espiritual y pienso nos debemos concentrar en las dos y valorar las dos pues el compartir y la presencia también dan y mueven montañas, crear y dar en alegría, compartir siempre en amor.

lunes, 10 de agosto de 2026

En el encuentro, tiempo del otro

 Emmanuel Levinas (1906-1995) - El tiempo es el Otro.

Para toda la filosofía occidental antes de él - desde Platón hasta Heidegger - el tiempo es algo mío. Mi tiempo. Mi ser-para-la-muerte.

Levinas le da la vuelta. Dice: No.

El Tiempo no es mío, nace del Otro.

Tú no sientes el tiempo porque tu reloj avanza. Sientes el tiempo porque el Otro te interrumpe.

Estás tranquilo, en tu mundo, y de pronto aparece un rostro. Alguien te mira. Y te dice sin hablar: "No me mates. Respóndeme."

Esa irrupción te saca de tu presente eterno y te obliga a tener futuro, a tener responsabilidad. El tiempo empieza ahí. No en el Big Bang. En el encuentro.

El Rostro - Visage:

El Otro no es una idea. Es un rostro desnudo, vulnerable. Cuando ves el rostro del otro - no sus ojos bonitos, su cuello, su mano herida que te preocupa - ves infinito.

Y ese infinito te acusa: tú eres responsable de él antes de haber elegido serlo. Antes de cualquier contrato. Antes de nacer, ya debes.

Levinas lo llama: responsabilidad asimétrica. Yo soy responsable del Otro sin esperar que él sea responsable de mí. Como un padre por su hijo. Como tú por la mano de esa persona.


¿Y qué tiene que ver con el tiempo?

Para Levinas, el verdadero futuro no es lo que yo planeo - mi carrera, eso es solo prolongar mi presente.

El verdadero futuro es lo que el Otro puede traer y que yo jamás podría inventar. Es impredecible, es mesiánico.

Por eso dice en El Tiempo y el Otro (1947):

> "El tiempo no es la limitación del ser, sino su relación con lo infinito. El tiempo es la manera en que el Infinito se abre en lo finito a través del Otro."


Heidegger dijo: "El tiempo es para entender mi muerte".

Levinas responde: "No, el tiempo es para entender que yo no soy el centro, y que mi vida solo vale si me hago rehén del Otro".

Es también la filosofía judía más pura después del Rambam: primero amar a Dios, y amar a Dios es no poder ser indiferente al rostro humano que tienes enfrente.


Prepararnos siempre para esos encuentros mágicos. En soledad construir para llegar a ellos. Es soledad sumada a solidaridad. Testimoniar mi historia pero ser testigos de todo otro será el juego hacia el encuentro y ahí devenimos uno. Elevamos y damos sentido a toda existencia.

sábado, 8 de agosto de 2026

Vigilarnos dentro y fuera

 Perashá Shoftim

Deuteronomio 16:18

Jueces (shoftim) y alguaciles( shoftim, ejecutores de los fallos de los jueces) pondrás para ti en todas las ciudades que el Eterno tu Dios asigna a tus tribus y juzgarán al pueblo con juicio justo. No torcerás el derecho, no harás acepción de personas ni admitirás regalos(sobornos), porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte los juicios del justo.


Es muy importante cuidarnos dentro y fuera, actos y resultados, vigilar y en especial al deseo y a los sentidos para no caer en sobornos interiores ni exteriores. Que el deseo sea interior y puro, provenga de Hashem, de realizar la misión divina.

viernes, 7 de agosto de 2026

Elecciones de vida

 Perasha Ree


En Reeh, Moisés pasa de los principios generales del pacto a los detalles específicos, prologándolos con una advertencia de la elección que tienen por delante: bendiciones si son fieles a las leyes de Dios, maldiciones si no lo son. Estos los proclamarán a la nación, en el monte Gerizim y en el monte Ebal, cuando entren en la tierra. Deben destruir todo rastro de idolatría y establecer un sitio central que Dios elegirá donde adorarán, ofrecerán sacrificios y comerán alimentos consagrados. Luego, Moisés emite más advertencias sobre la idolatría, los falsos profetas, los animales limpios e inmundos, los diezmos y el año sabático, cuando se cancelan las deudas y se libera a los esclavos hebreos. La parashá concluye con las leyes de las tres festividades de peregrinación cuando la nación va a celebrar y los hombres “aparecen ante el Señor” en el lugar central de adoración. Esta perasha también habla de los falsos profetas, del diezmo y de la caridad y concluye con ciertas reglas para las fiestas de peregrinaje: pesaj, sucot y shabúot.


Deuteronomio 13:1 

Todo lo que yo te mando has de hacer, sin añadir ni quitar nada.

Cuando aparezca en medio de ti un profeta o un soñador que te anuncia alguna señal o algún prodigio y realmente la señal o el prodigio aparece y él propone:”Vayamos tras otros dioses que tú no conociste y que los sirvamos, no escucharás las palabras de tal profeta o soñador porque ello es una prueba a que te somete el Eterno tu Dios para comprobar si en verdad Le amas con todo tu corazón y con toda tu alma. Es el Eterno, vuestro Dios a Quien seguiréis.


Es simple y claro el camino, debemos seguirlo con fe y avanzar de la mano de la luz divina sin dejarnos apantallar por falsos profetas, por el materialismo y consumismo. Esos son los otros dioses y debemos regresar a nuestro centro y equilibrio siempre ayudando a rectificar y aclarar el camino de todo otro en amor.


Nos dice Rab Sacks:

Habiendo establecido el prólogo y el preámbulo del pacto y sus principios rectores generales, Moshé pasa a los detalles, que formarán la mayor parte del libro de Devarim, desde el capítulo 12 hasta el capítulo 26. Pero antes de comenzar con los detalles, establece una propuesta que es la más fundamental del libro, y que será repetida una y otra vez por los Profetas de Israel:

“Mira, hoy pongo delante de ti bendición y maldición: bendición, si obedeces los mandamientos de Jehová tu Dios que yo te ordeno hoy; y maldición si no obedeces los mandamientos del Señor vuestro Dios, y te apartas del camino que yo te mando hoy, y sigues dioses ajenos, a quienes no has experimentado.” (Devarim 11:26-28)


En pocas palabras, si te portas bien, las cosas irán bien. Si actúas mal, las cosas saldrán mal. Comportarse bien significa honrar nuestro pacto con Dios, serle fiel, escuchar sus palabras y seguir sus mandamientos. Esa fue la base de la nación. Únicamente tuvo a Dios como su libertador y legislador, su soberano, juez y defensor. Otras naciones tenían sus dioses, pero ninguna tenía un pacto con ninguno de ellos, y mucho menos con el Creador del cielo y la tierra.

Hay cosas que Israel debe hacer para sobrevivir. Por lo tanto, advierte Moshé, cuídate de cualquier tentación de actuar como las naciones que te rodean, copiando sus dioses, su culto o sus prácticas. Su camino no es el tuyo. Si os comportáis como ellos, pereceréis como ellos. Para sobrevivir y prosperar, mantente fiel a tu fe, historia y destino, tu misión, llamado y tarea como “Reino de Sacerdotes y nación santa”.

Como actúes, así te irá. Una sociedad libre es un logro moral. Una sociedad es fuerte cuando se preocupa por los débiles, rica cuando se preocupa por los pobres e invulnerable cuando se preocupa por los vulnerables. Históricamente, el único garante final de esto es la creencia en Alguien más grande que este tiempo y lugar, más grande que todo tiempo y lugar, que nos guía por el camino de la rectitud, viendo todo lo que hacemos, instándonos a ver el mundo como Su obra, y los humanos como Su imagen, y por lo tanto cuidar de ambos. Bein adam le-Makom y bein adam le-chavero, los deberes que tenemos para con Dios y los que le debemos a nuestros semejantes, son inseparables. Sin creer en Dios, perseguiríamos nuestros propios intereses y, finalmente, los que se encuentran en los márgenes sociales, con poco poder y menos riqueza, perderían. Ese no es el tipo de sociedad que se supone que los judíos deben construir.

La buena sociedad no sucede por casualidad. Tampoco es creado por el mercado (cómo gastamos nuestro dinero) o el estado (el gobierno). Se hace a partir de las elecciones morales de cada uno de nosotros. Ese es el mensaje básico de Devarim: ¿Elegiremos la bendición o la maldición? Como dice Moshé al final del libro: “Hoy llamo a los cielos y a la tierra por testigos de que os he puesto delante la vida y la muerte, las bendiciones y las maldiciones. Elige ahora la vida, para que vivas tú y tus hijos. (30:15, 19)


Los hombres están calificados para la libertad civil en proporción exacta a su disposición a poner cadenas morales sobre sus propios apetitos... La sociedad no puede existir, a menos que se coloque en alguna parte un poder controlador sobre la voluntad y el apetito; y cuanto menos hay dentro, más debe haber fuera. Está ordenado en la constitución eterna de las cosas, que los hombres de mente intemperante no pueden ser libres. Sus pasiones forjan sus grilletes”.

En otras palabras, cuanto menos dependa la aplicación de la ley de la vigilancia o de la policía, y cuanto más de los hábitos internalizados de cumplimiento de la ley, más libre será la sociedad. Es por eso que Moshé, y luego Esdras, y aún más tarde los rabinos, pusieron tanto énfasis en aprender la ley para que se hiciera natural guardar la ley.


Creo que Moshé tenía razón cuando nos enseñó que la gran elección de vida está entre la bendición y la maldición, entre seguir la voz de Dios o el llamado seductor del instinto y el deseo. La libertad se sustenta sólo cuando una nación se convierte en una comunidad moral. Y cualquier comunidad moral alcanza una grandeza mucho más allá de sus números, a medida que elevamos a otros y ellos nos elevan a nosotros. Tratemos de escoger siempre el camino del bien, de la verdad. Pasos sólidos construyen lo duradero y liberan falsas pantallas.


Me hace mucho sentido lo que nos transmite Rab Sacks, forjarnos desde dentro, internalizar nuestra Torá y su camino del bien, ser en unión con todo otro y no necesitar vigilantes, que estén presentes sólo como recordatorio. Fluir con Hashem a Su servicio y muy cerca del corazón de todo otro para ayudarlo y servirlo en todo momento.

¡Shabat shalom 

 a todos!

Grace Nehmad