Perashá Kedoshim 19:23
Y cuando vengais a la tierra y planteis árbol frutal, consideraréis sus frutos incircuncisos durante tres años; no serán comidos. Y al cuarto año, todos sus frutos serán santos en alabanza al Eterno, Y al quinto año, con producción aumentada, podréis comer sus frutos, que en adelante serán vuestros.
La circuncisión es el dar un pedazo de tu corazón a Dios para purificarte. Es entender que estamos en carencia y vinimos a completarnos y a la vez saber que nada necesitamos, ir de la mano del Eterno y sabernos santos. Pero debemos realizar el procedo adecuado de purificación como estos frutos de la tierra. El proceso de purificación eleva y aumenta desde el agradecimiento constante y el vivir para todo otro en amor.
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