Baudelaire y Levinas
Un clásico es Baudelaire, pero se sale de todas
las normas, vive un momento de transición a partir de la revolución industrial y
no aprueba al dogma o a la burguesía, decadentismo, su simbolismo sigue después
de su poemario flores del mal y su influencia de Edgar Allan Poe es
importante. Tiene una vida breve y desgraciada como él la llama. Muere a los 46
años y escribe flores del mal a los 36. Causa enorme conmoción en 1857.
Seis de sus poemas son condenados. Su poemario quiebra la historia de la literatura
universal que era ya de un romanticismo agotado y seco y Baudelaire trae una voz
nueva con elementos tradicionales
Flores del mal en su título ya es un problema y
una contradicción en términos. Retrata al spleen o melancolía de una burguesía decadente.
Contiene estampas parisinas, 15 de sus poemas recorren la ciudad y la
transforman, a ese París que diseñó Napoleón. Así, un París medieval de
callejuelas está muriendo y pierde sus condiciones de aldea y se genera una ciudad
con anonimato, de explotación y apariencias, de muerte con la revolución
industrial.
El vino es la tercera parte del poemario, vino
del asesino, amantes, solitario y cómo lo afecta, el poeta era bebedor de
ajenjo.
En la cuarta parte del poemario nos habla de la
rebelión.
Sus poemas condenados son de mujeres malditas y
vampiro con influencia de Poe, habla de la
homosexualidad femenina que era habitual en París en esa época.
¿Porqué las flores del mal?
Hemos optado por Caín, nos dice Baudelaire, no
por considerarlo diabólico, porque estamos en contra de la sociedad burguesa que
lo que dice que es el bien no es cierto, escapan los poetas como Baudelaire de
ese bien aparente y lo denuncian. Estamos en una época del surgimiento de una sociedad
capitalista explotadora, del anonimato y de una relación perdida entre el hombre
y la naturaleza, si eso es el bien, nosotros somos el mal porque la modernidad
nos repele y nos oponemos. Es la muerte del ser humano y entonces son poemas
duros los suyos.
Escribe dice Baudelaire ´pour épatir le
bourgeois´, para escandalizarlo, cachetear al burgués y a su homogeneidad
social. Se ha leído como escándalo moral su poemario, pero vemos que no se
trata de eso.
Hablan de prostitutas, del himno a la belleza,
reaccionan y los escandalizan para que les devuelvan la sociedad que era
nuestra y propia anterior a la modernidad.
Baudelaire recupera símbolos tradicionales
No es belleza habitual a de su poesía. Toma al ángel
del mal que se opone a la sociedad del bien que plantea el supuesto progreso. Vencido
siempre se levanta más fuerte. En estos momentos Marx escribe El capital.
Este es un poema rebelde de este
poemario:
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Abel y Cain
de Charles Baudelaire
en
flores del mal
I
Raza de Abel, traga y dormita;
Dios te sonríe complacido
Raza de Caín, en el fango
Cae y miserablemente muere.
Raza de Abel, tu sacrificio
¡Le huele bien al Serafín!
Raza de Caín, tu suplicio
¿Tendrá un final alguna vez?
Raza de Abel, mira tus siembras
y tus rebaños prosperar;
Raza de Caín, tus entrañas
Aúllan hambrientas como un can.
Raza de Abel, caldea tu vientre
Junto a la lumbre patriarcal;
Raza de Caín, en tu antro,
Pobre chacal, ¡tiembla de frío!
Raza de Abel, ¡ama y pulula!
Tu oro también produce hijos;
Raza de Caín, corazón ígneo,
Cuídate de esos apetitos.
Raza de Abel, creces y engordas
¡Como chinche en la madera!
Raza de Caín, por los caminos,
Lleva a tu gente temerosa.
II
¡Ah, raza de Abel, tu carroña
Abonará el humeante suelo!
Raza de Caín, tu tarea
Todavía no la cumpliste;
Raza de Abel, mira tu oprobio:
¡El chuzo al hierro venció!
Raza de Caín, sube al cielo,
¡Y arroja a Dios sobre la tierra!
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Levinas no estaría de acuerdo con Baudelaire, aunque comprenda su oposición y comparta su ir en contra de las apariencias, no le parece el camino en ningún sentido. El camino es sano y en unión hacia el servicio del otro. Las flores del bien por sí mismas pueden curarnos