Grace Nehmad

miércoles, 13 de mayo de 2020

Diálogos de Platón en mí


Diálogos de Platón en mí, buscar el bien y la verdad, aproximar el mundo preexistente del alma

Ayer terminó para nosotros, el pueblo judío el luto por la muerte de los veinticuatro mil alumnos de Rabi Akiva que coincide con los primeros treinta y tres días de la cuenta del Omer que comienza con la salida de Egipto y culmina en la recepción de la Torá. Es un luto largo y ahora ya podemos terminar de contar los días para recibir la Torá en pleno festejo. Yo sentí la energía exterior e interior cambiar, pero no sé si es más bien mi liberación interior que se refleja al exterior y a mi apreciación del mismo.

      Desde esta liberación me acerco hoy a Platón y reconsidero sus diálogos y sus búsquedas, lo mucho que me atraen sus reflexiones. Platón escribe todo a manera de diálogo y me encantó pensar en la posibilidad de dialogar en mi mente con todos los personajes de mi vida para aprender de dichas pláticas pensando en qué me gustaría preguntarles y qué creo que me responderían en cada caso. Me parece un ejercicio interesante que pienso llevar a la práctica y espero me dé buenos resultados.

Se puede trabajar con un personaje por día o por semana y escribir los diálogos como Platón. Bueno, yo los guardaré debajo de mi almohada. Volviendo a Platón, para él, el mundo sensible es este, el de las sombras de la caverna. Su alegoría nos habla de prisioneros en una caverna y el sol exterior que sería la verdad, los alumbra pero ellos atados y encerrados sólo aprecian sombras desde la oscuridad de la caverna. Así, nosotros en este mundo sólo vemos sombras y no lo que es, la verdad del sol. Si alguien sale y ve el sol y quiere compartirlo a los prisioneros, éstos lo querrán matar como cuando cualquier pensador en nuestra historia ha querido compartir sus investigaciones novedosas al mundo y hemos matado a muchos.

      Sin embargo, yo no coincido con que el mundo sensible es el de las sombras y el inteligible el de la verdad. Para mí, hemos desacreditado nuestra sensibilidad que contiene intuición, una visión más amplia de la realidad y que yo me esfuerzo en traer a la conciencia y evaluarla dentro del marco de la razón para tomar decisiones de vida.

      La alegoría de la caverna me parece muy acertada y creo como Platón que distorsionamos y no vemos la verdad y debemos buscarla para encontrar el bien, la justicia y materializarlos dejando atrás a toda sombra y oscuridad, a todo encierro. Con esta foto quiero mostrar nuestra percepción alterada y las dimensiones múltiples de la existencia debido a ello.



L’Homme et la caméra 1929 Dziga Vertov MoMa


      Así, ya que el luto para el pueblo judío ha terminado, voy a aprovechar para salir de mi caverna. Dado el confinamiento actual, no se tratará de salida física, pero sí puede ser una salida espiritual y espero que la salida espiritual transforme a la física. El luto por los alumnos de Akiva fue porque no se respetaban y así no se puede recibir la Torá ni ser ejemplo ni representarla. No se trata de estudiar solamente, ni de guardarse en casa, se trata de hacer introspección y cambios interiores importantes. En el tiempo que aún no tengamos permiso de salir podemos ir preparando nuestra salida. Para mí, será recibir la Torá para poder ejercerla con mayor conciencia. También podemos cambiar nuestra apreciación de la caverna y de la prisión de Platón. Así, la caverna puede también ser un refugio temporal hasta ir aguantando mejor la plena luz del sol y de la verdad.

      Ello me lleva a Rabi Shimón Bar Yojai quien estuvo encerrado en una cueva por 13 años y ahí escribió el libro principal de la Cábala, el zohar. El encierro puede hacernos florecer después. Su muerte coincide con el fin del luto que fue ayer. Antes de morir, pide que festejemos y nos alegremos con su muerte. El recogimiento es necesario para salir a la luz con más fuerza y claridad. La vida esta hecha de luces y oscuridades y el abrirnos a cada etapa nos permite enfrentar lo que sigue con mayor claridad. Ayer les hablé de contemplación estática y movimiento y cambio, hoy de luces y sombras, de distintos mundos, de lutos y alegrías. Me parece que podemos experimentar cada tapa de nuestras vidas en plenitud y con todas estas facetas dentro para aprender de ellas, fortalecernos y construirnos a cada paso.

      Me gusta mucho de esta alegoría de la caverna de Platón, la claridad con la que traduce a este mundo dual que no alcanzamos a ver en su totalidad. Creo que la vida en la tierra nos muestra diferentes caras en diferentes momentos. Espero seamos capaces de capitalizar los aprendizajes de cada experiencia en esta dimensión existencial para aumentar en nuestro acercamiento a todo otro y asistirlo desde una capacidad de discernimiento acrecentada y valores cada vez más sólidos.  


Flor eterna

El corazón de la existencia
concentra amores y pasiones, sonríe miradas
nuevas desde el vientre

de la percepción que sabe mirar profundo y diferente.


martes, 12 de mayo de 2020

Papel activo en mi evolución en la evolución


La tragedia Griega y nuestras representaciones



En la antigua Grecia la alta cultura era también la cultura popular y al teatro asistían unas 14000 personas. En ocasiones, liberaban a presos de guerra para que representaran tal o cual parte que podían declamar de una manera especial. Se escribía a mano y se leía mucho en voz alta. La manera de absorber el conocimiento se compartía con toda la población en estos espacios que eran catárticos.



Florentine Stettheimer, Portrait de famille,II, 1933. MoMa.


      Este es un pequeño ejemplo de por qué no podemos totalizar y querer creer que la dialéctica nos lleva a niveles superiores de desarrollo siempre, Esta manera masiva de evolucionar como humanidad la hemos perdido. Actualmente, la sustitución más próxima son quizá las redes sociales. Masivo, sí, pero desafortunadamente, no se trata de esas tragedias griegas lo que absorbemos en redes. Hay cosas muy buenas y también, unas muy malas que absorbe parte importante de la población y muchas veces sin los elementos adecuados de discernimiento. Tenemos también las series de Netflix de menor acceso, lo mismo, a veces muy buenas, otras, no y difícilmente se equiparan a esas obras. Lástima de esa pérdida. Ojalá tuviéramos como humanidad la capacidad de escoger con qué nos quedamos y qué depuramos a cada paso. ¿por qué perdemos lo bueno? ¿podemos hacer algo de manera individual para incidir en estos procesos?

Creo que vale la pena recordar esas representaciones, buscar la catarsis en las propias representaciones y evolucionar. Podemos retomar la escritura a mano y la lectura en voz alta con más fuerza, escucharnos dentro y fuera, dejar correr la tinta sobre el papel como si fuera sangre de nuestras venas y pudiéramos encontrar el rastro del latido de nuestro corazón en nuestros textos.

      Al mismo tiempo, me parece que debemos cuestionar con qué nos quedamos a cada paso de nuestras vidas y qué queremos abandonar. Si una de nuestras facetas que amábamos quedó estancada en una etapa anterior, resucitarla. Este momento de suspensión de actividades obligado por la pandemia lo podemos aprovechar para hacer estas evaluaciones. Lástima que debamos ser empujados a situaciones así para hacer un poco de  introspección. Espero que a partir de ahora ya no nos abandonen estas buenas costumbres y recurramos a ellas en un cotidiano al experimentar sus beneficios.

      También pienso que hoy es exagerado a lo que nos exponemos y todo tiene costos y beneficios. No debemos exponernos a todo ni tomar cualquier cantidad de cursos y de zooms porque son gratis, escojamos lo que apunta a la dirección del desarrollo deseado de acuerdo a nuestros objetivos de vida. Valoremos el silencio y regresemos a él. Los equilibrios existenciales requieren de nuestra participación activa cotidiana para que empujemos nuestra evolución colectiva, planetaria.


Aclaran luces
en tu mirada sueñan.
Escapan signos.

Quelques lumières
veulent éclairer le destin
de tes rêves.
Et pourtant, leur signe
t’échappe encore.

lunes, 11 de mayo de 2020

Buscando mi manera de materializar


Del pensamiento a la acción



En la antigua Grecia llegó un momento en el cual los poetas como Homero y Hesiodo comenzaron a considerarse dudosos en sus enseñanzas. Entonces se buscaron otras maneras de contemplación y análisis de la realidad, así, Heráclito se cuestiona sobre el movimiento y sobre lo que cambia y lo que permanece igual a través del tiempo. Él quiere buscar su sentido y su ley. Habla de ciclos que se repiten y del Uno.

      En cambio, Parménides habla de inmovilidad y del ser comprendido como físico y material. Se combinan entonces estas visiones, lo móvil y lo inmóvil, lo múltiple y lo uno, variedad de la experiencia en los sentidos y la unidad de la razón.

      Así indagan sobre los misterios del mundo los primeros filósofos y se separan de los poetas para buscar leyes explicativas, quizá para analizar más detenidamente cómo es que traducimos un pensamiento en acción y lograr así materializar las ideas. Cuáles sí logramos materializar y cuáles no y por qué. Ya después vendrá un estudio cada vez más minucioso para buscar leyes de causa y efecto y un desarrollo de la dialéctica de Hegel por ejemplo y del rechazo de la misma de Levinas.

    

Machine à gazouiller Paul Klee 1922 MoMa.


  Viendo estos orígenes me es posible comprender un mundo no dialéctico como lo tenemos muy internanizado en occidente. No necesariamiente se trata el mundo de tesis, antítesis y síntesis que siempre supera y deshecha el conocimiento previo. No digo que no tengamos diferentes maneras de aproximarnos a la realidad, pero creo que se ha dado esta tendencia a eliminar o a restar importancia a otras maneras de contemplar el mundo, de acercarnos a su movimiento y cambio, a su inmovilidad y a las posibilidades de su repetición cíclica infinita.

      Al reflexionar en todas estas posibilidades me cuestiono cómo yo misma llevo un pensamiento a la acción y lo materializo, qué busco no cambiar y qué lucho por cambiar. Y aquí me gustó algo que leí de el Rabino David Babour: “cuida tus pensamientos porque se volverán palabras, cuida tus palabras porque se volverán actos, cuida tus actos porque se volverán costumbre, tus costumbres forjan tu carácter y tu carácter, tu destino”.

      Y aquí podemos detenernos en cada una de estas partes y tratar de aproximarnos a ellas con lo que veníamos estudiando. Así, podemos analizar en dónde está la causa y efecto para nosotros en nuestra existencia de tal o cual aspecto vivido, qué queremos cambiar y qué no, qué desechar en una síntesis dialéctica y qué queremos rescatar de aproximaciones existenciales del pasado que nos hayan resultado más completas o nos hayan funcionado mejor.



En tu alfabeto
cuestionas las historias
de tus espejos.

Tu ouvres ton alphabet,
tes histoires commencent
à nouveau. 
Tu veux vivre pour
les peindre et écrire.


domingo, 10 de mayo de 2020

La idea de Dios


La idea de Dios en mí, dentro y fuera



Decicí compartir mis videos de youtube en donde hablo de la porción de la biblia que se lee cada semana con mi enfoque personal que incluye meditación, pintura y poesía a mis amigas.  Son muy diversas y de mente abierta normalmente. Para mi sorpresa, el silencio reinó y pareció que les revelé una identidad mía oculta. Me lastimó el tema porque no me lo esperaba y no creí que no conocieran esa parte mía ya que yo la vivo con gran naturalidad. A veces parece que los más abiertos somos los más cerrados y si nos espejean en donde nos confrontan, reaccionamos de forma extraña, juzgamos y rechazamos.






Claude Ahum y Marcel moore, exploración de la identidad, sin título, 1921-1922

Estuve leyendo en Levinas, lo que escribe de Espinoza y me parece maravilloso, dice que Espinoza se acerca a leer las escrituras como cualquier texto sin religión y en ello es muy innovador, pero Levinas le critica que quita la parte interior a su lectura y con ello quizá la parte ética. Levinas coincide on Mendelssohn que dice que lo dice en realidad de Espinoza, cuando dice:”El judaísmo es una ley revelada y no una teología”.

      Para Levinas los axiomas de justicia de las escrituras bíblicas sobreviven y no temen al dogma de las ideas adecuadas.

      Filosofar, prosigue Levinas en difícil libertad, es ir a las luces en donde brillan los primeros significados pero que ya tienen un pasado, que puede muy bien encontrarse en las escrituras.

      Así, para mí, las escrituras son axiomas éticos universales como lo plantea Levinas, además, sí creo en Dios, pero ello no se contrapone con mi mirada ética universal incluyente. No necesito pruebas, es lo que siento. Para mí, Dios está en mi interior y me ayuda a enfrentar mi vida cuando estudio sus escrituras y sus leyes. Y por eso, desde su carácter universal quiero ayudar a otros aproximándolas independientemente del nivel de conexión divina que tenga cada uno.

      Nietzsche de plano mata a Dios y quiere vivir intensamente fuera de sus discursos dogmáticos y moralizantes. Para mí negar a Dios, es negar la luz interior y no tiene ningún sentido, sería en lugar de vivir una vida plena, quedarse muy corto, en esferas limitadas. Sin embargo, todos estamos experimentando una experiencia física en la tierra y cada uno debe ir encontrando su camino,  claro desde la aceptación de todo otro.

      El problema es cuando nos da por convencer y moralizar desde el dogma, por querer dominar. Pienso que a veces los que se dicen ateos, son los más creyentes y cada uno va avanzando en su proceso existencial. El chiste es aceptarnos y seguir avnzando, no es nada fácil. El miedo al rechazo nos limita a menudo o las expectativas irreales de que todo otro comulgará conmigo y más unidos viviremos el mañana, pero me parece que no se trata de eso, se trata de aceptanos dentro y fuera y desde ahí aceptar a todo otro.



El sacerdote en mí no busca moralizar

viernes, 8 de mayo de 2020

Lo sagrado en Levinas y aplicarlo a cada paso de nuestra vida, adaptando su mensaje a nuestra actualidad




Lo sagrado para Levinas

Lo sagrado sería escuchar profundamente lo que pasa, aceptarnos imperfectos y aceptar la angustia propia de la existencia sin por eso huirle ni dejar de enfrentarla. Levinas dice que no queremos aguantar la angustia de sabernos incompletos ni enfrentar la entrelínea que dice mucho y sugiere de diferentes maneras en un grito ahogado pide ayuda sin decirlo directamente.

En tiempos de crisis lo sagrado para Levinas entonces no se encuentra en un retiro espiritual, sino en la mirada del otro que nos aproxima a Dios y nos lleva a la acción. Escuchar a Levinas nos ayudaría a actuar más y mejor para ayudar a todo rostro que se acerca a nosotros.

Lo sagrado sería atrevernos a mirar su alma y descifrar sus necesidades reales y no de las que se queja y trata de explicar una y otra vez. No ponemos atención. Escuchar es ser capaces de hablar menos para penetrar la mirada del otro pues ya hemos hablado demasiado como hemos comido demasiado (Nehmad, 2019). Deberíamos centrarnos en cada momento en que en cada acto que hagamos construya un mejor futuro para todo otro. Estaría bien que esta manera de ser nos emanara de manera natural y sin tanta reflexión, ¿cómo ponernos en ese lugar sagrado que nos corresponde?

¿Acaso hemos sentido la elevación espiritual que da la simple escucha?

Lo sagrado se encuentra en el rostro del otro, en la posibilidad de abrirnos a él y asistir al otro que nos interpela, a Dios revelado en el rostro del otro.

Levinas En “De Dieu qui vient à l´idée” nos dice, “El sentido significa no sólo exclusivamente bajo la figura de significantes-cosas, signos, palabras- regresándonos a significados; el sentido significa, más antiguamente, a partir del rostro humano, como cuando decimos significar un orden u ordenar. ¡Significatividad original del rostro penetrando sin descanso sus formas plásticas y representadas que sin descanso se encierran en la voz silenciosa del mandamiento significado! Despertar y devoción suscitadas en busca de un yo liberado de sí mismo, liberado para el otro, aún si nos entercamos en entenderlo como representación y conciencia de sí” (Levinas, 1992).

Vemos cómo comprender profundamente a Levinas es una tarea retadora. Sin embargo, considero importante aterrizar sus conceptos que parecen inaccesibles para tratar de practicar lo que propone. No es descabellado ni impracticable. Lo más seguro es que nos evadimos para no evolucionar hacia el nivel de conciencia elevado que nos invita a experimentar en libertad (aceptando la angustia del libre albedrío), acercándonos al otro que no es más que reflejo del Rostro divino.

René Magritte, faux miroir, 1934, MoMa.
      
Se trata de dar sentido a los significados a partir del rostro que nos interpela para asistirlo y cumplir con nuestra misión existencial. En esta pintura veo reinterpretándola el infinito que me abre la mirada del otro. Es sólo en la oportunidad de ayudar al otro que conseguiremos realizarnos y en realidad si nos abriéramos a la propuesta levinasiana, seríamos los más egoístas y a la vez, los más altruistas formando el Uno que vinimos a materializar.

Lo sagrado no es evadirse a una cueva perdida, es aceptar las limitaciones terrenales del cuerpo y la angustia que deriva de enfrentar la dimensión terrenal de la existencia y estar presentes. Ser nosotros mismos y no cubrirnos de máscaras evasivas.

Para Levinas “Ser verdaderamente sí mismo no es retomar el vuelo fuera de las limitaciones, siempre extranjeras a la libertad del Yo; por el contrario, tomar conciencia del encadenamiento ineluctable, único de nuestro cuerpo; es sobre todo aceptar este encadenamiento…” (Levinas, 1982, p51).

En el encuentro con las propias limitaciones encontramos que el vuelo real está en el infinito del rostro de todo otro. Lo sagrado es este infinito, es el otro. Ese rostro me permite pues liberarme, elevarme y encontrar lo sagrado. Para Levinas la crisis estuvo representada por la shoah, para cada uno de nosotros por diferentes aspectos a nivel micro y macro que ya no logran sostenerse y amenazan con destruir el planeta y a toda forma de vida de diferentes maneras. Levinas nos ayuda a ejercitar nuestra escucha y revertir estos procesos.

El estudio de las escrituras para Levinas es también un encuentro cara a cara con todo otro pues así fue para Moisés con Dios. El encuentro cara a cara de Moisés con Dios significa que discípulo y maestro se inclinaron los dos hacia la misma lección talmúdica, dicen los sabios (Levinas, 1963 y 1976, p54).

Vemos aquí nuevamente ese encuentro con el Rostro divino que bien podría ser el de cualquier persona con el rostro del otro y en este caso a través del estudio de un texto, quizá también entendido como otro por excelencia, como un tercero mediador, como puente.

Nos dice Levinas en Difícil libertad: “Los ángeles protestan cerca de Dios: ¿Vas a dar agua a Agar y a Ismael, ese que después hará sufrir a Israel? ¿Qué importa el fin de la historia? Dice el Eterno. Yo juzgo a cada uno por lo que es y no por lo que devendrá. La eternidad del pueblo judío no es el orgullo de un nacionalismo exacerbado por las persecuciones” (Levinas, 1963 y 1976, p 302). Estar presentes en cada momento es lo que se nos pide para elevarnos, la santidad es presencia, minuto a minuto, es dar y actuar en consecuencia a cada instante de nuestras vidas sin la evasión que nos acecha. Nos perdemos en cualquier distracción para que el tiempo pase sin nosotros dentro. Después, pasan los años y notamos que no estuvimos presentes para asistir al otro.

Desprende de ello Levinas:

“La independencia de la historia afirma su derecho que posee la conciencia humana de juzgar un mundo maduro en todo momento para el juicio, antes del fin de la historia e independientemente de este fin, es decir, un mundo poblado de personas”. Las personas son rostros con infinitos dentro no encasillables (Levinas, 1963 y 1976).

Ser judío es entonces para Levinas ser persona ética que regresa a las escrituras para comprender el mensaje divino ético y actuar de acuerdo con él. En el rostro del otro podemos encontrar su necesidad de agua y dar sin importar lo que fue o lo que será. Dar porque es lo correcto. Lo sagrado es lo correcto. Ese acto simple nos elevará en todo momento. ¿Cómo llegamos a ese acto manifestado de dar y saber qué dar y cómo darlo? Para Levinas, en primer término, debemos escuchar, pero aprender a escuchar profundamente no es tarea sencilla y de ahí, ser capaces de asistir y asistir adecuadamente nos obliga a estudiar y entender qué es el bien y cómo hacerlo posible para todo otro.

No es ni siquiera lo que el otro dice necesitar necesariamente lo que debemos darle, es darle lo que sabemos que le hará bien. Se trata también de someterse al juicio de un tercero en todo momento para volver a cuestionar nuestra ayuda y evaluarla, lograr realizarla mejor, de manera menos egoísta a cada paso.

Levinas nos propone acercarnos a lo sagrado de otra manera, elevando la mundana terrenalidad existencial a través de la mirada del otro y actuando para asistirlo. Ello se traduce en estos momentos de pandemia en particular en quedarse en casa y estar con la familia nuclear aprovechando dicha convivencia y acercamiento para pulir relaciones. También podemos aprovechar los intercambios virtuales y los momentos de pausa para repensar nuestra acción más consciente y dadivosa en el planeta.


Luz en el otro,
Luz para otros.

jueves, 7 de mayo de 2020

Mi destino en el otro


Politeísmo-monoteísmo, el yo y mi fragmentación en muchos yo´s, mi destino en el otro

      El día amaneció nublado en plena primavera. El clima escapa a nuestro control y sin embargo, el rezo para que nos sea favorable ha estado con nosotros presente desde tiempos inmemoriables. Refexiono alrededor del tema de muchos dioses y un solo Dios, pues ahora que estudio de nuevo los orígenes griegos hablan de la religión permeada en toda la cultura y la relación entre el comportamiento humano hacia los dioses y en las virtudes humanas y su reflejo en el destino del hombre. Claro que el clima está muy presente en este aspecto.

      Me llama la atención que en el judaísmo la relación continúa de esa manera pero respecto a un solo Dios. Los griegos se esforzaban por agradarle a sus dioses y que de esta manera su juicio hacia ellos fuera benévolo. Así continuamos en el judaísmo en monoteísmo, que sí resulta un gran cambio. Pienso que el monoteísmo nos oblica a hacer congruentes nuestros fragmentos, nuestros yo´s en ese actuar para un sólo Dios, para complacerlo, que en téminos levinaseanos sería complacerlo reflejado en el rostro del otro para quien vine a actuar en este mundo.

      La congruencia debe reinar en nosotros y de ahí la necesidad de unirnos en el Uno, nuestras partes al servicio del Uno, reflejado en el rostro de todo otro. De ahí, nos dice Levinas, en Difícil libertad, la importancia de la ley con un Dios severo y un hombre libre que preparan un mejor orden mundial de una bondad infinita para un hombre “malo”. Yo no sé si lo llamaría malo como lo llama Levinas, me gusta más la idea de perfectible y de que el lado negativo dentro de cada ser puede gobernarse adecuadamente aplicando la ley para actuar hacia el bien.

      Por eso, las preguntas cotidianas al caer la noche que podemos hacernos son muchas, por ejemplo, qué tanto conseguí ayudar a todo rostro en este día y qué tanto, cuando me pasaron cosas negativas o me sentí no tomado en cuenta por el otro, pude no reaccionar y controlé la tendencia que tenemos a ser reactivos, a buscar dominar al otro y hasta a intimidarlo de alguna manera en reacción a situaciones normalmente mal interpretadas.

      Las malas interpretaciones están relacionadas con cuestiones no resueltas a nivel interior: miedos, dudas, incertidumbre. Volviendo al politeísmo griego, me parece que lo que me atrae en él es el ver a Dios en cada fragmento de la naturaleza, en cada parte mía y eso sí, en unión y con gran dirección, trabajando para un mismo fin, asistir a todo otro. Para asistirlo y ver a la divinidad en todo, debemos esforzarnos por salirnos de las conductas reactivas.



Jacob Lawrence, Migraciones, 1940-1941.


      Ello nos lleva a poner especial atención en la paciencia y en la pausa, en la reflexión antes de actuar. Estos tiempos de pandemia nos obligan a desarrollar todo lo anterior, aprovechemos la pausa en ese sentido y por ahí sospecho que es posible que hayamos llamado al coronavirus para curar este mal en nosotros. Ello parecería ir acorde a la idea del comportamiento relacionada con el destino del hombre como consecuencia. Pienso que el ideal sería darse cuenta antes del coronavirus y trabajar lo necesario para evitarlo, pero aún ahora, podemos no haber aprendido de la pausa, de la paciencia. La lenta maduración de las cosas nos es intolerable, nos dice Levinas y la verdadera revolución está en ella y viene de una gran piedad. La pintura de Lawrence habla del mundo moderno que homogeneiza a las migraciones. Ahora no estamos en tiempos de migraciones ni de ningún viaje por la pandemia pero el mundo es ya un mundo multicultural en todos sus países. Esa globalización ha detonado también el contagio a nivel internacional y nos sacude en todas partes.

      Así, desafortunadamente, el coronavirus nos obliga a parar y nos conecta con nuestros miedos primarios, como el miedo a la muerte y al vacío. Nos vemos forzados a aceptar nuestro carácter mortal y los vacíos normales de una existencia sin garantías. Podemos desde hoy construir pasito a paso esa revolución paciente que nos regrese a nuestro verdadero tiempo, al tiempo del alma para asistir a todo otro con gran amor y paciencia.



Uno todas mis partes en amor para entregarme al otro.




miércoles, 6 de mayo de 2020

La lucha social en mí y su reflejo en mi pintura y poesía




Marx, Diego Rivera y el muralismo en mí

La figua de Rivera tuvo su importancia e influencia internacional. Como pintora mexicana, me marcó. La idea de hacer grandes murales me atrajo (aunque nunca los hice) y la posibilidad de utilizar al arte como medio de protesta social. Además, avanzando la lucha en México por poblaciones castigadas socialmente y como pintor, saliendo al mundo a aprender y desarrollar su propio arte con lo aprendido en la pintura de vanguardia en el mundo en esos momentos. En él metí los propios deseos de cambio y justicia social. Él fue revolucionario en muchos aspectos, desde su técnica de trabajo, los movimientos a los cuales se insertó y el que creó. Además, junto con Frida Khalo fueron una pareja emblemática. Yo soñaba con seguirlos y pertenecer a movimientos y protestas así, crear los propios. En el taller de mi maestro
Cargador de flores Diego Rivera 1935

Gilberto Acevés Navarro fue cuando más cerca me sentí de poder realizar estos sueños.

    
  Inclusive, Gilberto me inauguró una exposición importante en el museo de Toluca. Después, no hubo seguimiento de esa veta mía de esa manera. Me fui a otros puntos de desarrollo como a una etapa de dibujar a la modelo en casa, ya sin maestro. He tenido muchos maestros que me  han influido mucho en diferentes esferas de desarrollo, etapas de vida. Mi intensidad se funde con sus mensajes y caminamos juntos un rato. Con Rodolfo Bucio, mi maestro de poesía, estuve unida desde que lo conocí, nunca me separé de él, fueron veinte años juntos hasta que falleció y me quedé prendida de él como de todos, aunque ya no estén conmigo.

      Las voces de mis maestros viven en mí, las tengo introyectadas. Y continúo mi camino con las influencias de mis maestros dentro, de mi rabino en especial y de personajes como Diego Rivera impregnados en mis búsquedas, influyendo su derrotero de manera decisiva.

      Ahora que cuido mis fiestas judías y abracé mi fe con más fuerza se une ese muralismo mexicano con mi propio camino de pintora y poeta judeomexicana. Mis días en la tierra unen mis identidades, ahora gobernadas por mi calendario judío.

      La porción de la Torá que se lee esta semana Emor (diles a los sacerdotes), trata de que Moshe les diga a los sacerdotes sobre las leyes de pureza e impureza que deberán seguir, pero también habla del calendario de las fiestas judías. Ese calendario ahora gobierna mis días y meditaciones con fuerza. La primera fiesta de la lista es shabat que observo cada semana con especial alegría. Mi calendario me ayuda a darme a otros con mayor fuerza en mi actuar en el mundo para ayudar desde el corazón de mi identidad.

      He buscado en muchas disciplinas para ayudar más y mejor, para englobarme y dirigir mis esfuerzos con gran luz hacia todo otro. Creo que a cada paso de nuestros días en la tierra somos llamados a sumar experiencias y aprendizajes, personas y mensajes para ayudar más y mejor a todo otro. Rivera me recuerda mi identidad mexicana y mis ganas de contribuir en mejorar las condiciones de existencia de todos los grupos poblacionales. Entonces recuerdo también el tema de la lucha de clases de la que habla Carl Marx y de la necesidad todavía de escapar a las cadenas de producción en masa, del trabajo mal pagado, de la explotación, del trabajo que aún no consigue hacerse en igualdad ni con gusto, tampoco para hombres y mujeres. Rivera es también un reflejo de Marx y pensar en ellos me lleva a la pandemia que vivimos hoy y a la necesidad de cambiar ya la manera capitalista de enfocar el mundo, el consumismo y materialismo detrás.

      Ahora, desde la contingencia y con las calles solitarias y los cubrebocas en el fondo de mi mente quiero regresar a la luz interior con más fuerza, cuidar mi shabat y mi calendario, regresar a Dios, regresar a la vida simple y consciente para desemplolvar todos mis vínculos y enderezarlos, para buscarme en el rostro de todo otro y entegarme a asistirlo. Creo que no me tocó hacer los grandes murales como a Rivera ni ser tan famosa y humildemente, en mis pequeñas acuarelas y su poesía quiero hacer mi contribución al planeta como pintora y poeta y plasmar estas ideas de cambio social como lo hizo Rivera en sus murales y muchos otros que nacimos con una semilla de lucha y de cambio que intenta florecer.

En mi cajuela viajaron tus sueños,  signos los planté, Flamboyan. Ahora, todo el año nos llueves flores, semillas, ramas, sábila. ¡Alegría de primavera!

martes, 5 de mayo de 2020

La creación y nuestra propia creación cotidiana




La creación 

Hoy amanecí más bien inquieta como intranquila y con unas extrañas ganas de llorar. Como que ya me voy enojando con mi encierro y tantas cosas que acontecen todos los días. Todos los días somos creados de nueva cuenta y el mundo y el cosmos con nosotros.


             Luces invitan,
        comparten infinitos,
  flores y cantos.

      Es como un renacer cotidiano y trato de agradecer a cada paso desde que salgo de la cama en un ritual preciso que combina el ritual judío y el personal. He ido añadiendo distintos aspectos que me interesa desarrollar en amplia meditación y el problema es que la lista crece y me enojan las interrupciones. La vida en la tierra está llena de interrupciones, ¿Cómo manejaré estas discrepancias sin enojarme? Con mis rituales voy dosificando mi aterrizaje al planeta, la llegada de la ola avasalladora de eventos y noticias de todo tipo. Me quedo por un rato más como suspendida, al margen de mi propia creación. Después analizando la creación divina en Bereshit, en la Torá, veo que Dios separó la luz de la oscuridad, pero si aún no había sol, como dice el rabino Babor en su libro Mor-Deror, ¿de qué luz se trataba? Él nos habla de luz interior, yo me concentro en mi propia luz interior divina al salir de la cama. Ello me da fuerzas y quizás por eso odio las interrupciones, me expulsan de las bendiciones y protección de esta luz y habiéndome elevado tanto, ¿cómo se supone que podré manejar la oscuridad terrenal? Amo el relato de la creación, me inspira a regresar al paraíso, a ver la tierra como ese paraíso extendido que fue creado para nosotros y no salir de esa luz interior. Y cada parte de esta bella creación es un milagro cotidiano muy luminoso, ¿de dónde nos vendrá tanta oscuridad?, así fuimos creados y el tratar de elevarnos es separarnos de la oscuridad, es a lo más que podemos aspirar. Supongo que si lo logramos, estamos bien. Sería como una convivencia pacífica y cada quién su espacio.

      El problema es que las mezclas se dan, fuimos creados después de los insectos para garantizar nuestra humildad y a la vez todo fue creado para nosotros, ¿qué nos aportará la oscuridad?

      Pues las contradicciones como dice mi Rav, Yerahmiel Barylka, están ahí siempre. Son para aprender. Quizás es aceptarlas y trabajar con ellas. Aprender de ellas. Observarlas. El tema es que no te agarren desprevenido. Me encanta que el relato bíblico dice, ¡hagamos al hombre! Es trabajo en equipo, ¡qué bien! Siempre la colaboración es el camino en este planeta, ahí donde todos somos tomados en cuenta. Después, hombre y mujer los creó, es la idea de que estábamos unidos en especial, espiritualmente, y fuimos separados para reencontrarnos y colaborar y complementarnos en esta tierra. Eso sí, cada uno con sus tareas hacia la ayuda al planeta y volcado a Dios, al rostro de todo otro, en su proyecto divino.

      Y si ahora nos vamos a Tales de Mileto, considerado fundador de la filosofía por la pregunta del origen del universo que se plantea, ¿cómo se une su visión de los orígenes con la creación bíblica? Tales habla del origen del universo en el agua y de muchos dioses y en realidad me parece que ello no contradice al relato bíblico incluso si pensamos que Tales tenía una visión espiritual de los orígenes.

      A mí lo que me atrae en la filosofía es el método y los enunciados lógicos que observan y deducen y ayudan como decía Kant, somos llamados a materializar lo posible. Para mí estas visiones se complementan y ayudan a vivir mejor y a ayudar a otros de la mejor manera posible entendiendo a la Torá como un código ético, mapa existencial de vida. Es interesante notar que la manera de concretar con la ayuda de rituales entre otros de la Torá apunta hacia la idea kantiana.

      Quizás en ese naasé venishmá bíblico que se traduce como haremos y escucharemos están contenidos esos rituales cotidianos plenos de sabiduría que a menudo no comprendemos a la primera y sin embargo, somos llamados a hacer, y la filosofía me ayuda a ver y comprender mejor lo que de hecho ya estoy haciendo o en camino de hacer mejor para realizar mi misión en este mundo.

      Entonces, me voy a Levinas, quién le da un giro a la filosofía pues quizás al buscar en la lógica se fue alejando de su parte humana y el Talmud en Levinas con el  prójimo al centro de este lo acercnó hacia una mejor combinación de estas visiones de mundo.

El descubrimiento del otro en el espejo, que soy  yo mismo nos eleva cuando actúo para asistirlo. 



                Joven niña en el espejo, Pablo Picasso, 1932, MoMa.
Es muy cierto, también que necesito saber más sobre cómo estamos hechos para asistir más y mejor a todo otro. Entonces, hago el bien de entrada y ayudo, pero a la par investigo para ayudar mejor, programar y manejar mejor las incongruencias terrenales, el distanciamiento de la luz interior y del propósito primordial de toda existencia.

lunes, 4 de mayo de 2020

Tiempo y espacio entre Kant y Dali


Tiempo y espacio

He estado preocupada por diversos temas existenciales pues desde mi divorcio he intentado sin éxito de retomar un camino estable y definido de vida. La dirección de mi existencia se desplomó con mi dorcio. Había abandonado la demografía por mi matrimonio y tomé a la pintura como camino. Un recorrido hermoso pero sin ingreso estable y fuera del matrimonio, imposible continuar recargada en él. Además, sufrí al dejar la investigación y he estado de regreso en ella en filosofía, combinándola con mi camino en pintura y poesía desde la estética. Pero con mis clases de pintura a niños se abrió otro camino maravilloso y he querido combinar todos mis recorridos. Sin embargo, no estoy acostumbrada a trabajar sólo por día y el coronavirus y mi momento de vida me empujan a él.

      Es por día todo en estos momentos y mi exposición y congreso planeados se desmoronan. Ahora el tiempo es muy diferente y no tengo objetivos de mediano o largo plazo. La sensación de vacío es difícil de enfrentar. Los relojes se deforman y dejan de existir. El abismo me llama a enfrentarlo e integrarlo con ligereza en mi cotidiano. Kant habla de enunciados analíticos y sintéticos y dice que los analíticos son descripciones de lo que hay en un tiempo y espacio dados y los sintéticos ya contiene una semilla del mañana desde la intución se puede acariciar y abren otro tiempo futuro, otros espacios.
Persistencia de la memoria, Salvador Dali, 1934, MoMa

      Extrapolando estas ideas podemos hablar de la multidimensionalidad de la existencia, de un mañana que perfilamos y aún no se materializa. Pero sentir tan intenso el punto vacío que aún nada intuye nunca me había pasado. Es la nada en toda su expresión y debo sentirme cómoda e ella como si se tratara de una cobija protectora cuando me empuja sin clemencia hacia la incertidumbre total.

Le quiero decir a Dios, sácame ya de este estado porque llevo años construyendo este trabajo que tenía fechas de expresión y ahora, se trata de la nada sin ningún enunciado sintético de ningún tipo. Quizás deba buscar intuir dichos enunciados en dimensiones alternativas y jalarlas, abrirles la puerta. Aquí, desde la calma de mi hogar, si mi futuro en este planeta por el momento no es más que una densa neblina y no quiero recorrerlo con cubrebocas, me rehuso, buscaré despegar desde la tranquilidad de mi hogar hacia otros tiempos y abrirles mis cortinas que de por sí siempre han estado algo abiertas.



La pobreza de esta dimensión terrenal esta ofuscada, estoy convencida por sentimientos negativos profundos que aún con nuestra Torá al frente, no han conseguido resolverse. Curioso, Poter en hebreo es resolver y Harry Potter nos quiso traer muchas soluciones. Ahora si queremos salirnos de esta nebulosa infame que domina al planeta y apreciar los enunciados sintéticos, debemos enfrentar nuestra nada, ese estado de suspensión total para resolver.

      Quizás así, seremos empujados a sentir nuestra nada y dejar de aferrarnos al mundo material que vemos y seamos capaces de unir la razón y el corazón sin necesidad de relojes exteriores o fechas límite, y utilizando nuestro calendaro como puente hacia el rostro divino, infinito reflejado en el otro.

domingo, 3 de mayo de 2020

Un domingo en la tierra


Un domingo que se esfuerza por ser luminoso

      A menudo despertamos con grandes ánimos, con ganas de hacer juego con un día asoleado de primavera y las interferencias en las relaciones con varios otros todo lo sacuden. Se trata de regresar al centro y continuar. La vida es ante todo, continuar pero existen muchas maneras de continuar. Primero, esforzarme por seguir con mi plan de trabajo del día en paz, segundo, no por ello dejar de atender los signos que manifiestan problemas ocultos no hablados. Y es que de esos hay muchos. Puede ser que alguien te hable dulcemente y dentro oculta temas vencidos de tan atorados en su relación contigo. Espero que todos logremos prificarnos y no aventarle al otro los propios problemas, esta pandemia ataca a la gente por dentro y por fuera y ello incide en toas las personas, en todas las relaciones.

      Por eso siempre he creído en la transmutación de todos los sentimientos negativos para llenarlos de color y fuerza. Se trata de abrir las tempestades en lugar de ocultarlas. Desde ahí, la creatividad aflora e ilumna a otros en el camino. Se sanan las heridas.

William Turner, Tormenta de nieve sobre el mar (1842)



El mundo de Turner no es apacible, es luminoso pero en movimiento, sacude dentro y fuera. Sería ideal canalizar nuestras tormentas en esta forma y sanarlas. También las energías positivas que desbordan los límites del planeta, es bueno darles un camino positivo.

¿Pero cómo escapar del dogmatismo, de la vieja vecindad que nos jala hacia ideas negativas anteriores que ya no son parte de nuestra realidad? En difícil libertad, nos dice Levinas:”…Israel no se define por oposición… Consiste más bien, en querer comprenderse con todos los hombres que se atan a la moral. Y me gusta volver a Levinas como eje central de mi existencia porque me habla del carácter imperecedero de la moral conntenida en la Torá y de la posibilidad de tomarla como guía luminosa en los tiempos que vivimos, quizás en cualquier tiempo terrenal que tienen mucho de tempetad pero la guía me ayuda a encauzarla y a que no pierda sentido su sacudida,

      Al alba del mundo nuevo, prosigue Levinas: “…el judaísmo tiene la consciencia de tener, por su permanencia en esta tierra, una función en la economía general del ser en donde nadie puede remplazarlo pues es más viejo que el mundo. La paciencia del judaísmo es posible que sea más necesaria mañana de lo que ha sido en el pasado”.

      Me gustan mucho estas convicciones de Levinas, y acaricio esta idea de servir con nuestra Torá más en el futuro, libres ya de las agresiones que hemos recibido como pueblo en el pasado y uniendo voces y fuerzas, sabiendo lo que aporta lo nuestro al mundo y cómo se inserta en las diferentes influencias y pensadores de formaciones diversas que se han desarrollado en el planeta.


viernes, 1 de mayo de 2020

Nuestros origenes según Anaximandro




Hoy desperté con ciertas inquietudes que rondan mi mente desde hace tiempo, pero reavivadas, ¿cómo se casa el mundo exterior con el interior? ¿cómo podemos abandonar la necesidad de justificar nuestras acciones ante la mirada castigadora del ojo exterior, a menudo castigador? ¿el ojo aquel es exterior realmente o lo tenemos ya introyectado? Si nos han repetido mucho no sirves para nada es posible que aunque ya no esté presente la persona que nos castigó así, su voz persista dentro de nosotros. Para elevarme ante esos discursos del pasado, me gusta en particular estudiar y llenarme de ideas luminosas que me conectan con mi verdadero origen y no con experiencias pasajeras.

René Magritte, El espejo falso, 1928.

Así, he estado reflexionando sobre el pensamiento de Anaximandro quien desarrolló descrubrimientos importantes para la filosofía después de Hesiodo. Él habló de un origen ya no como Arché del que habló Hesiodo, sino que contenía los 4 elementos: aire, fuego, agua y viento y no era sólo una de estas partes y era indefinido e informe, concepto que llamó Apeiron que quizá Hesiodo conceptualizó como caos. Anaximandro ya se abre a mundos y dimensiones anteriores y me gusta que habla de la posibilidad de materializar a partir de ese infinito, él introduce la idea de que lo posible es anterior a lo real. Él habla también de opuestos, justicia e injusticia y en este sentido introduce la idea de movimiento. Pensar en los orígenes me ayuda a reconceptualizar mi cotidiano.
Vuelas paisajes 
desconocidos, signo,
luz en tus alas.

      Ser más realista me ayuda pues ¿qué es realmente posible de los sueños que quiero alcanzar? y ¿cómo puedo comenzar paso a paso a materializarlos abriendo mi mente a los infinitos de donde provengo y a la posibilidad de ordenar el caos y tornarlo luz anterior? Dicha luz puede empujar mis actos buscando siempre movilidad apoyada en la justicia.

      Si esta semana leemos la porción de la Torá que habla de ser santos como Dios es santo, uno estas ideas y trato de elevarme y discernir en los opuestos para materializar desde la posibilidad y lograr actos que empujen nuestra movilidad como humanidad en una justicia más elevada.




Okeeffe abstracción azul 1927.

jueves, 30 de abril de 2020

Ta fleur

Flor de tus sueños
en mi huella dorada,
despiertan rastros.

Ta fleur ouvre ses rêves
dorés à l’univers.
Demain ses lumières
laisseront leur trace
sur l’oreiller
de tes nuits blanches.


Despierto feliz con la idea de esta flor en mi mente. Me inspiró ayer y me inspira hoy. Sus dorados me curan y me dan fuerzas y sé que recargados en la belleza existencial mejoraremos pasito a paso.

Repensando a Kant en mi vida


Kant

Empezó mi día con una cancelación pues yo ya lista y me desperté más temprano y me apuré y nada. Ni modo, me da más tiempo de escribir. Ayer estaya repasando a Kant, mi idea en leer los orígenes de la filosofía y un autor moderno al mismo tiempo y me estoy preparando así para mi doctorado en filosofía y para fortalecer el hecho que estudié sociología y demografía y después la pintura y poesía me llavaron del lado de la filosofía. Pero investigando sus orígenes, tal pareciera que Tales de Mileto estaba ahí, en lmatemáticas, pero con él estaba el método y la deducción de proposiciones lógicas que después se emplean en la filosofía y creo que fue el cambio de mi camino, de las matemáticas y mi interés por la abstracción total, a la filosofía y pintura y poesía, la palabra, el lenguaje. Dicho esto, ahora que reviso a Kant, veo que él vio que Hume no explicaba claramente la causalidad y por eso se adentra en querer echar luz sobre esta cuestión pues una cosa es la experiencia y otra el que entre la razón el juego y en la experiencia misma tenemos el conocimiento a priori. Estamos hablando de lo empírico y del razonamiento y deducción lógica. Ya en la Grecia antigua estaba presente esta situación, el interés por aclarar más los acontecimientos y no dejarlos al azar.



Miró la naissance du monde. 1925



      Quizás Kant busca aclarar más, discernir entre lo que sabes a priori, lo que experimentas y lo que reflexionas, para después poder incidir en tu camino de vida, estar presente en él, sería hoy en día una manera de decirlo y no creer que las cosas pasan y nos pasan sin más.

      Me atrae mucho pensar en ello porque he venido buscando claridad en mi existencia, saber qué provoca qué y hacer más de los buenos resultados y menos de los malos. Así, parece que la filosofía es inaccesible para los mortales y está a la mano de todos y puede utilizarse en un cotidiano con muy buenos resultados.

      Para Kant hay una voluntad que nos lleva a hacer el bien en sí mismo y no por miedo. Unir estos aspectos me parece importante, por un lado buscar el bien en sí mismo y acercarnos a ser nosotros mismos el fin y no el medio para otros, tener dignidad y no corrompernos y por otro lado, analizar nuestros objetivos de vida y desmenuzar lo que nos pasa. Se trata de no creer que lo que nos pasa es aleatorio, hay mecanismos lógicos y causales detrás.

      Si pensó en todo esto, creo que en mi vida los hechos me han rebasado en general y no me he detenido a ver lo que me pasa y cómo lo estoy causando yo misma, ni lo bueno, ni lo malo. Entonces pienso en los beneficios de esta pandemia para este proceso mío y supongo que a todos nos ha ayudado a detenernos y a repensar por qué estábamos donde estábamos y qué buscábamos de ello. 

Además, yo he reorganizado profundamente mi casa, su limpieza, su comida, su manera de utilizar lo que en ella hay, su cuidado y respeto, su convivencia y reglas dentro. Los que aquí vivimos somos ya otros. Todo es mucho más claro y ordenado. Mi persona seestá integrando de una manera más decidida, al grado que, me costará trabajo regresar a los espacios públicos. Para mí, están bien en la pantalla, me dan tiempo de pensarlos.

Afuera, en el cotidiano, todo camina demasiado rápido y nologro detenerme. Espero que se levante nuestro confinamiento pronto y que el repensar las ideas de Kant entre otros, me forme y prepare sólida para salir de casa.

C’ est le chapeau qui fait l´homme. Max Ernst.1920