Grace Nehmad

martes, 4 de agosto de 2026

Tiempo y el otro

 "El Tiempo y el Otro" - Levinas, 1947. Es una conferencia, no un ladrillo. 4 ideas clave:


El tiempo no es de uno solo.

Para Heidegger, el tiempo es mi tiempo hacia mi muerte. Levinas dice: no, el tiempo se rompe y se abre cuando aparece el Otro. El futuro no es lo que yo planeo, es lo que el Otro me trae y que nunca puedo prever.


La soledad es material.

Ser es estar encadenado a uno mismo. Estás clavado a tu existencia, como insomnio. No puedes escapar de ti. Eso es lo trágico.


El Otro como salvación del ser.

¿Cómo se rompe esa cárcel? No con el conocimiento, no con el trabajo. Solo con el encuentro con el Otro: el Eros (el amor erótico) y la fecundidad (el hijo).

En el amor, tocas algo que no puedes poseer. El otro se te escapa incluso mientras lo abrazas. Esa es la primera experiencia del tiempo real: algo que viene del futuro absoluto.


La muerte no es mía.

Yo no puedo vivir mi propia muerte. Siempre me llega de afuera, como algo que me pasa. Por eso la muerte, como el Otro, es misterio absoluto. Nunca la domino.


En una frase:

El tiempo no es lo que pasa dentro de mí, es lo que me pasa cuando el Otro irrumpe y me impide quedarme solo conmigo mismo.


Me parece que en los encuentros elevamos toda existencia y nuestra existencia cobra sentido, incluso todo nuestro tiempo y trabajo solirario en el otro se ilumina y aclara su propósito por ello es importante ver nuestros esfuerzos fecundados en todo otra y reconocidos en su mirada. Sin embargo ello es un gran regalo y la vida no siempre nos lo otorga y debemos esperar con paciencia y saber que incluso Moshe no entró en la tierra prometida, sólo se le permitió verla a lo lejos. Por ello pienso nuestra fe debe persistir y saber esperar cuando ello sea necesario, el otro al centro. En esta modernidad en donde nuestros encuentros se dificultan más, sepamos esperar pero también actuar y buscarlos con decisión.

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