El "il y a" de Levinas se refiere a la existencia anónima y neutra, anterior a la subjetividad.
El "il y a" de Levinas se relaciona con la fenomenología en cuanto a que cuestiona la idea tradicional de la conciencia intencional. Mientras que Husserl y Heidegger se enfocan en la conciencia y el ser-en-el-mundo, Levinas introduce el "il y a" como un nivel más fundamental de existencia, anterior a la subjetividad y la intencionalidad.
En este sentido, el "il y a" es un tipo de experiencia pre-reflexiva, no tematizada, que se caracteriza por la ausencia de sujeto y objeto. Es como un "hay" impersonal, un murmullo anónimo que precede a la conciencia y la subjetividad.
Levinas busca superar la fenomenología clásica, enfocándose en la relación con el Otro (l'Autre) y la ética, más que en la conciencia y la intencionalidad.
¡Exacto! En Levinas, la conciencia y la intencionalidad se dirigen hacia el Otro (l'Autre), pero de una manera muy particular. La relación con el Otro es ética, no cognitiva ni ontológica.
La intencionalidad en Levinas se transforma en una "intencionalidad invertida", donde el Otro me interpela, me llama a responder. Es una relación asimétrica, donde el Otro es prioritario y me hace responsable.
La conciencia ya no es solo una conciencia de algo, sino una conciencia-para-el-Otro, una responsabilidad ética.
Pienso que es una gran aspiración llegar a esta neutralidad que propone Levinas y es como en Luzzatto evolucionar más allá de la vigilancia, hacia la limpieza en dónde el deseo de lo negativo para nuestro bien y el de todo otro ya se depuró y ya no necesitamos contenerlo, nos emana de manera natural. Claro que antes debemos llegar a esa neutralidad deseada y pulirnos paso a paso en vigilancia.
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