Cartagena
En este viaje a Cartagena disfruté mucho las visitas y el hotel, los restaurantes en familia y los desayunos incluidos pero más que nada como siempre, pintar en la terraza de mi cuarto mis acuarelas. Pinto cantando y practico mis canciones mientras encuentro líneas, colores y formas que me satisfgan. Muy importante es siempre empezar mis días temprano, antes del amanecer y agradecer un día más de vida. La existencia es demandante y cambiante, me voy adaptando a ella. Trato de leerla con amor, reinterpretarla positivamente, pero a veces me resulta un reto demasiado grande. Como que ni se deja tanto, como que mucho va quedando atrás y lo extraño, genero apegos a lo que fue, a las bellas experiencias que llegaron y fueron para no repetirse. Los encuentros pasan y ciertas personas y lugares ya no estarán mañana, ya no serán vividas de la misma manera. Esta tierra de Gabo me inspira a escribir y pintar, a sentirla y soñarla despierta, a ser para darme a ella y me gustaría no irme. Debemos partir y seguir pero las fuerzas de hacerlo me abandonan a cada paso. Creo que se trata de mi edad, de que me voy mañana y quizás no vuelvo a venir, de que extraño a mis lugares, mis perritos y a mi gente. Todo se vuelve efímero y dual. Seguir mi trayecto por la tierra con fe y ayudar a todo otro en el camino con gran calma y amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario