Pirké Abot, Pérek 6; Baraitá 6, ama el reproche
La Torá es superior al sacerdocio y al reinado. Pues el reinado se adquiere por medio de treinta virtudes y al sacerdocio por medio de veinticuatro; mientras que la Torá se adquiere a través de cuarenta y ocho cosas. Y estas son: …33) Ama el reproche, 34) Huye del honor 35) No llena su corazón de orgullo por su sabiduría.…
Aquel que ya ha adquirido sabiduría, puede apreciar cuánto se requiere para poder llegar a obtener la verdad y distinguir entre lo correcto y lo incorrecto. Además, tal persona está consciente de que hay gente que tiene más sabiduría y un entendimiento más profundo. Estará feliz de recibir consejos y le gustará escuchar el punto de vista de otros que están en el mismo camino de reverencia al Todopoderoso.
¡Huyan de los honores! Dicen nuestros sabios. No llenen sus corazones de orgullo por el lugar al que llegaron.
El verdadero erudito debe comportarse con modestia, no debe recurrir a la adulación en ninguna circunstancia, y debe hacer todo lo posible para distanciarse de los honores. Se relata sobre Rab Tzví Liviatán, que se escapaba de los honores, y utilizaba diferentes estrategias para escabullirse de la adulación de los demás. Cierta vez, llegó a una fiesta de Sium Maséjet, donde vio que todos los presentes ya estaban sentados en sus lugares. Para evitar que el público se parara delante de él, ingresó por la ventana e inmediatamente tomó asiento.
Los honores envanecen la mente y enturbian su claridad y agudeza, nublan su visión de sus propias faltas y defectos y también de los que lo alaban, por lo tanto, el erudito debe mantenerse alejado de los honores.
Parece muy claro. Lo mejor es guardar silencio más, un poco más siempre y evadir honores y escuchar consejos y reproches en amor. Y creo después, actuar mucho y con el corazón en la mano, realizar nuestras misiones en esta tierra.
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