Aquí estoy en París y ya con el regreso dentro. Muy triste en realidad porque soy muy intensa y la vida en la tierra lo es y debo hacerle frente con fe. Estoy llena de intensa intensidad y los vínculos que hago me cuesta mucho dejarlos atrás. Por otra parte no me doy a basto y muchas cosas van cambiando o terminan. Yo pensaba que tal o cual parte de mí continuaría y no pasa eso. Comenzando por mi matrimonio que pensé sería infinito. Lo que sí ha pasado es hermoso todo y con los que he compartido más la vida. Pero nada puedo para retener a los que ya no quieren estar, a lo que ya no quiere seguir y quiere averiguar algo distinto. Yo misma a menudo necesito partir porque lo que fue ya pide crecer y avanzar. Otros aspectos se quedan y creemos no durarán y persisten. Nada se puede más que abrirse. Dejar pasar y ser en amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario