Grace Nehmad

miércoles, 28 de enero de 2026

Iluminarnos y sanar

 Pirké Abot, Pérek 6, Baraitá 7,2


Grande es la Torá, pues a los que la practican, les da vida en este mundo y felicidad en el Mundo Venidero, como está escrito: “Porque sus palabras son vida para quienes las reciben y salud para toda su carne”.Asimismo dice: “Dará salud a tu cuerpo, y remedio para tus huesos”.Dice también: “Ella es árbol de vida para los que se aferran a ella y bienaventurados son los que la sostienen”.Y está dicho: “Pues sus enseñanzas forman una graciosa diadema alrededor de tu cabeza, un collar para tu cuello”,”Porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu garganta”.“Porque gracias a mí se incrementarán tus días, y te aumentarán años de vida”.“Vida larga lleva en su diestra, y en su siniestra riqueza y honor”.Y dice: “¡Pues alargarán tus días y años de vida, y paz te será aumentada!”.Concluye diciendo: “Porque sus caminos son agradables, y todos sus senderos son de paz”.


Generalmente, el hombre valora las cosas que le hacen verse bien. La torá es una excepción, pues se ajusta sólidamente a ambas categorías. Es tan básica y necesaria como el aire o el agua. Sin embargo, también nos infunde la verdadera belleza y gracia de la vida. El obsequio más grande que el Cielo otorga al erudito es que adquiere mucho más que el saber sagrado, la torá llena su vida con una gracia divina, elevándolo a un nivel estético incomparable.


“La observancia de la Torá es la garantía de nuestra existencia terrenal, y también más razón aún, la de nuestra existencia futura”.(de musarito semanal)


Me inspira a apegarme a ella y escuchar su trabajo espiritual muy dentro de mí para llevarlo al mundo y ayudar a su curación.

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