Profetas
Reyes I, 1:1
Y el rey David era anciano y avanzado en años, y lo cubrían de ropas, mas no de calor. Por lo cual le dijeron sus siervos:”que sea buscada una joven virgen para mi señor, el rey, que sea buscada pare delante de él y sea una compañera para él y que se recueste en su seno, para que mi señor el rey pueda entrar en calor”… y la joven era muy hermosa… y lo atendía pero el rey no la conoció.
Es claro que necesitamos el calor humano, también que aunque fuera el rey y esos tiempos pienso hizo bien me parece en ni conocerla en sentido bíblico, pues debemos buscar la pareja en las relaciones adecuadas, el calor en las relaciones que corresponden y no siempre se trata de entrega sexual. Amarnos unos a otros y darnos calor es central en la existencia y misión de vida de acuerdo con cada tipo de relación para ayudarnos a alcanzar toda redención, la redención final.
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