Grace Nehmad

miércoles, 13 de agosto de 2025

Presencia y escucha, abrazarnos con Torá

 Pirké Abot Perek 6, baraitá 6.2 A


La Torá es superior al sacerdocio y al reinado. Pues el reinado se adquiere por medio de treinta virtudes y al sacerdocio por medio de veinticuatro; mientras que la Torá se adquiere a través de cuarenta y ocho cosas. Y estas son: 1) El estudio. 2) La atención del oído. 3) Ordenando el estudio en voz alta. 4) Un corazón comprensivo….

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

El estudio: Rabí Yitzjak de Toledo interpreta esta parte de la Baraitá de la siguiente forma: Estudia con un maestro, pues, a diferencia de los libros impresos, las palabras de tu Rab, no solo son letras en blanco y negro, si no también expresiones y gestos de su rostro, que en ocasiones te dicen más de lo que puedes encontrar en las letras de un libro, por tanto, si quieres realmente aprender la Palabra Divina, si buscas algo más que solo información, ve al Bet Hamidrash; la Torá no es un texto para solamente leer, su transmisión se efectúa sobre todo oralmente, es por este motivo que la enseñanza de un maestro se le denomina Shemuá, que significa: “lección que debe ser escuchada”, el oído absorbe los conocimientos más fácilmente que el ojo. El ojo es selectivo, distingue solamente los objetos que le interesan, mientras que el oído registra todas las sensaciones auditivas que llegan a él. Cuando el Todopoderoso entregó la Torá en el Monte de Sinai, el único sentido que pudo captarla fue el oído, mientras que la vista no participó, como dice el versículo: porque no vieron ninguna imagen el día en que habló el Eterno con ustedes en Joreb…De aquí aprendemos que el oído es el conducto por el cual tenemos que recibir la Torá Oral, que es en realidad el eco de la Voz Divina del Sinai.


El estudio me parece central y la escucha y el tener a un maestro y el compartir de manera presencial la vida con todo otro, estar juntos y abrazarnos a menudo con las palabras de la Torá, física y espiritualmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario