Épictète era estoico, era maestro filosofo y creía en los alumnos para hacer su trabajo escrito, su manual de filosofía estoica lo hizo así. Era su misión para él el desarrollar lo práctico y combatir al sistema. Creía en la obra oral. Era esclavo y lo maltrataron pero lo dejaron estudiar, después se liberó y se convirtió en maestro. Fue transportado a Roma y se hizo estoico muy sobrio. Vivía muy simple, en abstinencia. Tuvo altas funciones en el gobierno y después se retira a escribir. Su pensamiento es central. Creía en la autodisciplina y en controlar las emociones y deseos para alcanzar la felicidad y la libertad. Trabajó con la palabra y buscó cuidarla en lo oral, con maestría, con lo vivo y directo, sin esconder nada. Pienso que este movimiento es determinante y su trabajo es muy interesante. Me hace pensar en la importancia de dar clases, de escribir, de participar en lo político. La importancia de los alumnos para desarrollar la propia obra. Todos estos aspectos nos matizan la filosofía estoica y nos hablan de un personaje enigmático y atrayente en su pensamiento, prácticas y acción. Ayuda a preservar el corazón de esta filosofía estoica con la importancia del lenguaje al centro, precisión y el objeto libre que no nos hace dependientes. Nuestra relación con el mundo debe ser sin ataduras. En general es buscar equilibrios. No depender de nada ni de los libros por ejemplo.
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