Escritos
Salmos 92:4
Con un instrumento de diez cuerdas, y con un arpa y con el dulce son de lira. Porque Tú, oh Eterno, me has alegrado con Tu labor, exaltaré las obras de Tus manos. ¡Cuán grandes son Tus obras, oh Eterno! Y Tus pensamientos son muy profundos. El que es bruto no sabe, y el tonto no comprende esto. Cuando los inicuos florecen como la hierba, y cuando los obradores de maldad proliferan, es cuando más pueden ser destruidos. Pero Tú, oh Eterno, estás en lo alto por siempre.
Debemos mantener la fe en tiempos oscuros y aspirar a esa altura desde donde Hashem nos protege, elevarnos y elevar a todo otro en el camino.
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