Ser libertino, dicen que también La Fontaine, es un estado de espíritu. Son intereses diferentes al materialismo. En el diablo por la cola vemos esta idea de ser liberal y libertin, uno para ser libre y el otro para quedarse en la cama. No tiene pena de hablar de su reposo y flojera. Es movimiento dice sin pelea política, es exilio político de La Fontaine. Se quiere reunir con los que son como él, ese es su compromiso con la voluptuosidad. Su teoría es de retiro pero en realidad están en el corazón de las luchas políticas. Es contradictorio pero realidad. El mundo dicen es tumulto político y el retiro puede ser interior. Es estar dentro y fuera y quizás así se protegen y nunca son marginales. Me parece importante reflexionar al respecto y a veces la risa es una manera de lograr este escape necesario, reír del espíritu fuerte y darle sentido. A veces se cambia por ironía en la escritura, es genio absoluto que se revela de diferentes maneras. Un ejemplo importante es Cirano de Berjerac que se revela con la risa. Muchos de estos escritores rebeldes son homosexuales y burlescos. Me parece importante reconocer estas variaciones y encontrar nuestro lugar frente a ellas pues existen desde la noche de los tiempos.
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