Pensar en griego en unión con pensar judío en Alejandría se logra como lazo cosmopolita. Se busca una vida intelectual de intercambio intensa en la antigüedad. Así hubo fusión y encuentro como lo demuestra Filón de Alejandría. Es como hoy para los judíos de la diáspora y a lo largo de la historia. Pero esta belleza luego se torna masacre y desaparece. Sería importante comprender esta decadencia y saber que la unión y complemento afortunados son posibles. Alejandro deviene un nombre judío y debemos profundizar sobre los lazos e instituciones de Alejandría que lo hicieron posible. La biblioteca de Alejandría y los museos relacionados eran muy reconocidos. Esas raíces siguen ahí y no deben tornarse masacre. Este fenómeno de la diáspora no logramos resolverlo. Somos hoy muy judíos griegos y no nos resolvemos ni aceptamos pues la masacre late dentro, lo material, los espacios cerrados que no se comparten. Se da un sincretismo y al final se bloquea todo en la monogamia opuesta a la poligamia, oposiciones que no consiguen explicarse ni desembocar en intercambios pacíficos. Espero logremos desenredar estos nudos y todas las violencias relacionadas para aspirar a! Intercambio fructuoso y pacífico.
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