La madre se sobrevalora y se devalúa uno y eso es un problema porque se trata de valorarnos en humildad. Es muy bonito valorar a la madre y no por ello es necesario devaluarnos, hay amor y valor para todos. Podemos observarnos y acompañarnos y compartir la vida con otros sin por ello depender de ellos negativamente, avanzar en control de nuestras vidas y dejarlas florecer en descubrimiento y amor. Podemos romper con las relaciones negativamente dependientes y encontrar amor y cariño en otros y dárselos en reciprocidad. Caminar ligeros por la vida y crecernos con cuidado y paciencia.
Meditar palabras y relaciones en amor
No hay comentarios:
Publicar un comentario