Escritos
Proverbios 1:27
Cuando aparecieron vuestros temores como una tormenta y vuestras desgracias como un torbellino os sorprenda, cuando os alcancen las penurias y la angustia, entonces me llamarían, y no responderé; me buscarán y no me encontrarán; porque aborrecieron la sabiduría, y el temor del Eterno no eligieron. No deseaban mi consejo, y aborrecieron mi reproche. Y, finalmente, engullirán del fruto de su camino y de sus consejos se hartarán. Porque el sosiego de los seducidos los matará y la paz de los necios los destruirá.
Dice Rashi que esto último debido a que ellos ven el éxito de los malvados y se apegan a la maldad y nunca se arrepienten.
Pienso que es claro que el llamado del camino interior, luz divina, debe prevalecer en respeto y no dejarnos seducir, prendidos con fe en nuestros valores, en nuestra Torá y así lograremos la unión y la paz desde el reconocimiento divino interior.
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